SANTO DOMINGO, República Dominicana.- En los últimos años el director neoyorkino ha girado su mirada hacia Europa como una retribución a ese espectador europeo que ha sido incondicional a sus propuestas.

Por esto ha dedicado una historia para cada ciudad que él considera emblemática y donde puede colocar sus relatos y personajes. “Vicky Cristina Barcelona”, “Match Point” y “Midnight in Paris”, han sido ejemplos de su amor por este continente.

Ahora le ha tocado a Italia con Roma su capital llena de museos, fuentes y calles hermosas donde Woody Allen ha querido contar su historia.

“De Roma con amor” se sirve de esta ciudad para extender un gran lienzo vivencial donde el realizador ha querido plasmar sus características historias y personajes.

Esta vez construye cuatro relatos independientes que van corriendo paralelamente dentro del inmenso escenario de la ciudad de Roma.

Una de ellas es un matrimonio americano que viaja a Italia a conocer a la familia del novio de su hija. En otra un italiano llamado es confundido con una estrella de cine. La tercera un arquitecto californiano visita Roma con sus amigos, y la cuarta historia se centra en unos recién casados.

Todas las historias van esparciéndose dentro del escenario creado por Allen dejando establecido su estilo particular con esos diálogos mordaces. El propio realizador se reserva uno de los personajes y me es muy grato verlo expresarse, aunque con sus manías típicas ya conocidas.

Las debilidades del amor, las críticas a la sociedad y a los medios de comunicación se someten al escrutinio de un público que hasta le perdonará los clichés y situaciones forzadas que Allen hace de este argumento.

Un reparto compuesto por Ellen Page, Penélope Cruz Jesse Eisenberg, Alison Pill Alec Baldwin, Roberto Benigni y Judy Davis  se somete a sus directrices ofreciendo adecuados momentos dentro de sus respectivos personajes.

“De Roma con amor”, aunque no puedo decir que es un Allen en gran explosión creativa, es una comedia agradable y con un buen manejo de ese humor inteligente que siempre lo ha caracterizado.