SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Era de esperarse que Liam Neeson obtuviera una nueva licencia para encarnar una vez más al ex agente de la CIA Bryan Mills.

La primera parte, aunque un poco excesiva, obligó a Neeson someterse a un registro dentro del cine de acción que le valió buenas críticas.

Ahora, y bajo la dirección de Olivier Megaton, y con guión de Luc Besson, el realizador francés de mayor éxito, se confecciona un nuevo capítulo para el personaje de Mills.

Recordando la propuesta anterior esta se centró en el secuestro de la hija de Mills y su posterior rescate, no sin antes despacharse a todos los que perpetraron el secuestro. En aquella ocasión teníamos a un film ágil y reglamentado por la fórmula del cine de acción.

Ahora, utilizando un giro esencial que va dirigido al secuestro del propio Mills y de su ex esposa por parte del padre de uno de los secuestradores anteriores, el relato deja libre a la hija, la que adquiere un nivel de mayor protagonismo para cumplir con el objetivo del rescate de sus propios padres.

El caso de esta segunda parte es que se muestra reiterativa y cursa los mismos caminos que la primera. Quizás lo interesante es la presencia de Liam Neeson que hace creíble cualquier personaje por más inverosímil que parezca.

No importa que usted se entusiasme con "Búsqueda implacable 2″, es más de lo mismo.