Parte de la oferta del Hotel Beverly Hills, uno de los más exclusivos en Estados Unidos, incluye piscinas privadas para algunas habitaciones y la posibilidad de escuchar la banda sonora de diversas películas bajo el agua.

Pero en los últimos días su nombre no ha estado asociado con los lujos que ofrece, sino con el boicot organizado contra el gobierno de Brunei, propietario del recinto, por la introducción de la ley islámica (sharia) que, entre otras penas, contempla la muerte por lapidación para adúlteros y homosexuales.

El último evento relacionado con las protestas fue la aprobación de una resolución de condena a la aplicación de la ley islámica por parte del Consejo Municipal de Beverly Hills, ciudad en la que se encuentra el hotel, perteneciente al condado californiano de Los Ángeles, en EE.UU.

Adicionalmente se le solicita al sultanato la venta de sus hoteles en Hollywood: el Beverly Hills y el Bel-Air. Ambos son parte del grupo Dorchester Collection, propiedad del sultán de Brunei, Hassanal Bolkiah. La empresa también tiene propiedades catalogadas como cinco estrellas en Londres, París, Milán, Ascot y Ginebra.

Historia, cine y costos

Miembros del mundo cinematográfico que se han sumado al boicot son parte de los visitantes asiduos del establecimiento, que a lo largo de sus 100 años de historia, ha estado asociado con conocidos actores. Elizabeth Taylor, por ejemplo, pasó la luna de miel con seis de sus ocho esposos en el lugar, según señala el sitio web del hotel.

Protesta frente al Beverly Hills.

El comediante Jay Leno se sumó a la protesta por la aplicación de la ley islámica en Brunei.

Algunos de los artistas que se han sumado a la lista son los comediantes estadounidenses Jay Leno y Ellen DeGeneres.

Richard Branson, propietario del grupo millonario que incluye la aerolínea Virgin, también expresó su apoyo a la protesta a través de su cuenta en Twitter, asegurando que ni sus empleados ni su familia se alojarían en ninguno de los hoteles de la cadena hasta que el sultanato respete derechos humanos básicos.

Y es que entre los huéspedes del Beverly Hills también se cuentan los representantes de importantes grupos económicos. Sirva como referencia del costo de la estadía en el hotel un paquete promocionado como oferta por un mínimo de US$1.200 la noche.

Las personalidades no han sido las únicas en apoyar la causa. El Fondo para el Cine y la Televisión, que organiza una fiesta la noche previa a la realización de los premios Oscar, indicó que no utilizará las instalaciones del lugar. Otro evento cancelado es la tradicional ceremonia de entrega de galardones "Derechos Mundiales de la Mujer".

El otro lado

Richard Branson.

Ni la familia ni los empleados de Richard Branson se alojarán en el hotel Beverly Hills.

El director del grupo Dorchester Collection, Christopher Cowdray, criticó a quienes participan en la protesta por considerar que estas personas no actúan de la misma manera en lo que respecta a hoteles pertenecientes a países en los que ocurren violaciones a los derechos humanos.

"Hay otros recintos en la ciudad que son propiedad de Arabia Saudita. También hay que considerar que quienes resultarán más afectados por estas acciones son los empleados locales de los hoteles", dijo Cowdray.

El gobierno estadounidense no ha hecho muchos comentarios con respecto a la aplicación de la ley islámica en Brunei, pero el Departamento de Estado indicó este martes que había hecho llegar su preocupación sobre el tema a las autoridades del pequeño sultanato.