Llegaron al sur de Estados Unidos, pero después de tres décadas han emigrado en masa hacia el norte. Tras invadir el río Misisipi amenazan con infestar los Grandes Lagos de América del Norte.
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La ciudad estadounidense de Chicago tiene un nuevo enemigo público: es un pez y se llama la carpa asiática.
Las autoridades locales están pensando en bloquear el sistema de canales de la ciudad para evitar que este animal, considerado uno de los más invasivos del planeta, ingrese al lago Michigan, adyacente a la urbe estadounidense.
Pero no es tan fácil: para llevar a cabo esta idea se necesita una inversión cercana a los US$18 mil millones.
Por supuesto, en el empeño de detener el avance de la carpa asiática hacia el lago más grande de Estados Unidos, se han barajado opciones más económicas, indica Pallab Ghosh, corresponsal de ciencia de la BBC.
Una de ellas es pescar a estos animales hasta la extinción y convertirlos en hamburguesas.
Del oriente lejano

La carpa asiática es una especie invasiva que fue llevada al sur de los Estados Unidos
hace más de tres décadas.
La carpa asiática fue introducida hace un poco más de tres décadas en los estados del sur de EE.UU. para controlar las algas que crecían en las plantas de tratamiento de aguas.
Pero algunos ejemplares lograron escaparse del control impuesto en estas regiones, llegar al río Mississipi, procrearse y encaminarse hacia la zona de los Grandes Lagos, en el norte del país.
Debido a su tamaño y manera de comportarse, en su recorrido por el río norteamericano han desplazado a muchas especies nativas.
Y la mayoría de los ambientalistas no quieren que eso ocurra con la biodiversidad acuática del lago Michigan.
Soluciones tecnológicas

Otra de las propuestas es pescarlos y convertirlos en hamburguesas.
Uno de los comportamientos habituales de la carpa asiática es saltar fuera del agua cuando se acerca algún bote.
Michael Beecham, un activista ambiental de la zona, hizo un relato sobre su experiencia al observar a los peces saltar del agua y la calificó como "bastante miedosa".
"Iba navegando por el río cuando de repente uno de esos peces saltó y me golpeó directo en el rostro. Es un gran problema para todos", dijo Beecham en una audiencia pública sobre el tema organizada por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos.
El estudio que realizaron después de escuchar a varios analistas, entregó varias propuestas. Una de ellas es bloquear parte del sistema de canales. Pero esto puede tomar casi 25 años de construcción.
La propuesta
Entre las personas que estaban escuchando las distintas propuestas se encontraba el representante de la Casa Blanca, Jonh Goss, quien estaba preocupado sobre el efecto que tendría ubicar barreras permanentes en el sistema de canales.
"Esta solución tendría un considerable impacto en la industria, porque incrementaría el costro del transporte", dijo Goss a la BBC.
Y añadió que actualmente es barato y eficiente transportar materiales por los canal cercanos a Chicago. "La industria del acero, por ejemplo, depende de la chatarra que se transporta en barcazas", agrega.
Mientras tanto, la carpa asiática sigue avanzando por el Mississippi.
La otra opción, no sugerida por el Cuerpo de Ingenieros, es alimentarse de este pescado hasta extinguirlo de las aguas de los ríos de Estados Unidos.
Dirk Fucik se dedica a vender hamburguesas hechas con carpa asiática en el mercado de pescado no muy lejos del centro de la ciudad.
"Pescarlos y tirarlos es un desperdicio", le dijo a la BBC. "Comerlos nos ayudaría a resolver el problema además de generar empleo".
Las hamburguesas que hace Fucik son una mezcla de zumo de limón con pimienta, que no saben nada mal, pero todavía la idea no pega mucho. De hecho es la única persona dedicada a vender las hamburguesas de carpa asiática en todo Chicago.

Una de las posibles soluciones le podría costar unos US$18.000 millones a Chicago.
Perspectiva internacional
Aunque a primera vista el problema solo lo sufren Estados Unidos y Canadá, Roger Germann del Acuario de Chicago cree que el resto del planeta también debe estar preocupado por este tema.
"El 20 por ciento del agua dulce de todo el mundo está en los Grandes Lagos. Y desde el punto económico, hay que tener en cuenta que cualquier cosa que se haga en los canales va a generar un sobrecosto en el transporte de carga en el mundo", afirmó Germann.
El estado de Illinois y sus vecinos deberán encontrar una solución pronto. Muchos creen que que la carpa asiática es imparable y que solo es cuestión de tiempo antes que convierta a los Grandes Lagos en su nuevo hogar, indica el corresponsal de la BBC.