Texto: Génesis Anangonó Chalaco (Ecuador)

Ilustración: Desirée Gneco (República Dominicana)

En noviembre de 2019 la Procuraduría General de la República (PGR) anunció que ese año se había registrado la tasa más baja de feminicidios de los últimos catorce años y cerró el año con un registro de 77 feminicidios.

Sin embargo, apenas el 2020 había empezado en República Dominicana se registraron un intento y tres feminicidios: Nelsin (de origen venezolano), Angelita (46 años) y Yajaira (25 años) perdieron la vida el 1 de enero de 2020 a causa de la violencia machista. Aunque al  inicio, la prensa dominicana reportó que la cifra de mujeres asesinadas el primer día del año era de cuatro, la cadena CDN aclaró que la muerte de Cleury de Olmo no había sido a manos de su pareja sentimental, como se especuló en redes sociales y los medios replicaron. La mujer de 27 años, según información entregada por sus familiares, habría fallecido por una preeclampsia debido a su estado de gestación.

Pocos meses después de iniciado el año y con un registro de 8 mujeres asesinadas (entre enero y febrero) producto de la violencia machista en el país, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró, el 11 de marzo de 2020, el inicio de la pandemia provocada por el SARS-CoV2. La mayoría de los países del mundo decretaron estado de emergencia a causa del alarmante incremento de casos de contagios de la covid-19 en tan poco tiempo. República Dominicana no fue la excepción y sus autoridades decretaron el inicio de la cuarentena el 19 de marzo de 2020.

Los países consideraron que la aplicación de medidas restrictivas, ante el aparecimiento de una enfermedad nunca antes vista, era la única posibilidad para frenar y reducir los contagios. Sin embargo, aunque estas medidas podrían haber resultado efectivas para ese fin, para las mujeres, niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia de género los hogares se convirtieron en sitios inseguros debido a la aplicación de medidas restrictivas sin perspectiva de género.

El aislamiento obligatorio, las restricciones de movilidad y la disminución de servicios esenciales a causa de la pandemia son medidas que obligan a las mujeres a permanecer encerradas con sus maltratadores y aumenta las posibilidades de que sufran violencia o sean asesinadas. En la República Dominicana, como en muchos otros países del mundo, no existe un protocolo para tratar los casos de violencia de género en medio de una emergencia sanitaria, como detalla el documento Violencia de género y feminicidios en tiempos de COVID-19 en República Dominicana, elaborado por el Observatorio Político Dominicano (OPD) en abril de 2020, esta situación “se debe, quizás, a que el país no había vivido un brote de enfermedades desde el 2011 cuando se propagó el cólera”.

Según este mismo documento la falta de un protocolo de atención a víctimas de violencia de género influyó en el número de llamadas y denuncias registradas que, en la República Dominicana, durante la cuarentena obligatoria se redujeron; contrario a lo sucedido en otros países que registraron un aumento considerable en las llamadas y denuncias por violencia de género, violencia intrafamiliar y delitos sexuales.

En República Dominicana 150 mujeres y 251 niñas y niños menores de 13 años se vieron obligados a acudir a casas de acogida, entre el 17 de marzo y 17 de mayo de 2020, según publicó el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y según datos proporcionados por el Ministerio de la Mujer entre los meses de marzo y junio, a través de la Línea Mujer *212, en total se registraron 2978 llamadas para denunciar violencia física (1094), psicológica (385), verbal (51), patrimonial (1) y en algunos casos no se informó el tipo de violencia (1447).

En ese mismo período, la Procuraduría General de la República (PGR), registró que 16 mujeres habían sido víctimas de feminicidios, pero como se explica en el informe La violencia de género en la República Dominicana el Código Penal del país “no concibe el feminicidio como un acto de crimen diferenciado”, lo que genera una problemática importante porque no existe una “clara definición que permita enmarcar cuando un asesinato es considerado feminicidio y cuando es un homicidio de mujeres”. Por ello, como se recogió en la primera fase de esta investigación organizaciones de la sociedad civil como Participación Ciudadana señalaron que el número de casos podría ser mayor.

En 2018 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicó el Estudio global sobre homicidios en el que se califica a América Latina como la segunda región del mundo más letal para las mujeres después de África. En ese mismo reporte se detalla que de los 25 países con el mayor número de actos extremos de violencia contra las mujeres, 14 están en América Latina y los países de esta región con mayor tasa de feminicidios por cada 100.000 mujeres son: El Salvador (6.8), Honduras (5.1), Bolivia (2.3), Guatemala (2.0) y República Dominicana (1.9).

Este dato llamó la atención del movimiento cívico no partidista Participación Ciudadana, que explicó que “debido a la falta de estadística detallada y a los problemas de tipificación y conceptualización sobre el feminicidio en el actual Código Penal Dominicano, es altamente probable que la Procuraduría General de la República esté imputando alrededor de 37% menos casos de feminicidios” desde el año 2016, pues en las estadísticas proporcionadas por esta institución gubernamental existe una “reducción de un 21% de los casos de feminicidios y homicidios de mujeres reportados en el 2018”, a pesar de que la República Dominicana desde el año 2014 ocupa los primeros puestos entre los países con mayor tasa de incidencia de feminicidios de la región.

Durante el 2018, 15 países de Latinoamérica contabilizaron 3287 mujeres víctimas de feminicidio o femicidio. El informe también revela que si a la cifra recolectada sobre el número de femicidios y feminicidios registrados en esos 15 países se suman los datos de los 10 países de la región que solo registran los feminicidios cometidos a manos de la pareja o expareja de la víctima (como en el caso de República Dominicana), el número de feminicidios para el año 2018 fue de al menos de 3529 mujeres asesinadas a causa de la violencia machista.

En República Dominicana los feminicidios de Yazmín (18 años), Yésica (21 años), Liliana (28 años), Ángela (32 años), Chantal (47 años) y de otras 11 mujeres (no identificadas) que fueron asesinadas durante la cuarentena, tristemente, solo agrandan las cifras anuales de feminicidios. Que según narró la abogada María Jesús Pola, para la revista Global, forman parte de la estadística anual que establece que aproximadamente 200 mujeres mueren a causa de la violencia machista y no son registradas ni por la Policía Nacional ni por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), ambos, principales fuentes de la Procuraduría General de la República. A pesar de que existe un subregistro (pues muchos de estos casos no se traducen en denuncias), la violencia de género es el delito más denunciado en República Dominicana.

Cada día en el mundo 137 mujeres son asesinadas por un miembro de su familia y dos de cada tres de esos asesinatos son cometidos por parejas o familiares. Es decir, el hogar es el sitio preferido para los feminicidas que antes de ejecutar la máxima expresión de violencia contra la mujer (feminicidio), también violentan física, psicológica, verbal y sexualmente a las víctimas.

En la República Dominicana el aislamiento obligatorio concluyó el 28 de junio de 2020, sin embargo, entre el 1 de enero y 7 de agosto de este año, 24 mujeres fueron asesinadas. La cifra de mujeres asesinadas en el período de cuarentena fue de 16 mujeres. Para estas 16 mujeres quedarse en casa con sus violentadores fue más mortífero que la covid-19. A ellas, la falta de aplicación de medidas y políticas públicas con perspectiva de género les costó la vida.

Por ello en medio de la pandemia provocada por la covid-19, como recomienda el Observatorio Político Dominicano (OPD), es necesario que los organismos estatales garanticen los derechos de las niñas, niños, adolescentes y mujeres que al estar aislados con sus violentadores pueden experimentar graves vulneraciones a su integridad física, psicológica, mental y sexual; y que en algunas ocasiones escala hasta llegar al asesinato por cuestiones de género.

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Si quieres conocer los documentos obtenidos a través de las solicitudes de información para esta investigación, da clic en este enlace.

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Este texto forma parte de “Violentadas en cuarentena”, publicada en Distintas Latitudes, una investigación colaborativa regional realizada en 19 países de América Latina y el Caribe sobre la violencia contra las mujeres por razones de género durante la cuarentena por la covid-19. Esta investigación fue apoyada por el Fondo Howard G. Buffett para Mujeres Periodistas de la International Women’s Media Foundation.