Santo Domingo (Máximo Laureano y servicios de EFE/Acento.com.do).-Venezolanos, italianos, cubanos, estadounidenses, alemanes  y haitianos residentes en República Dominicana se acercaron desde las primeras horas de ayer a las oficinas del Ministerio de Interior y Policía en diversas ciudades con el interés de acogerse al Plan Nacional de Regularización.

El gobierno dominicano puso en marcha desde el lunes el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, con el que busca dar respuestas a años de irregularidad en esta materia, y que beneficiará especialmente a haitianos.

La iniciativa, calificada de "ambiciosa" tanto por el Gobierno como por entidades que trabajan con inmigrantes irregulares, se extenderá durante doce meses, un periodo en el que las autoridades confían en acreditar la documentación migratoria, sobre la base de un proceso de evaluación, revisión y supervisión.

El plan, que responde al polémico fallo dictado en septiembre por el Tribunal Constitucional (TC) local que niega la nacionalidad a los hijos de extranjeros indocumentados, comienza a implementarse, como estaba previsto, seis meses después de que el presidente dominicano, Danilo Medina, firmara el decreto para su ejecución.

El proceso de regularización es "gratuito y personal", recalcó hoy el ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul, quien además dijo que aquel que quiera regularizar su situación tiene que disponer de un documento de identidad válido de su país de origen.

Fadul indicó en rueda de prensa que muchos inmigrantes de origen haitiano no tienen ningún tipo de documentación, por lo que se "están habilitando los consulados haitianos en el país".

El ministro dominicano explicó que para ello ha colaborado la Organización de Estados Americanos (OEA) y que, además, el Gobierno venezolano donó alrededor de 40 millones de dólares a Haití para la iniciativa puesta en marcha en esa nación con el objetivo de dotar de documentos de identidad a sus ciudadanos.

El Plan de Regularización de Extranjeros se aplica a aquellos extranjeros que no nacieron en el país pero ingresaron de una forma regular y más tarde se convirtieron en irregulares -por ejemplo, porque se les paso el tiempo de visado-, así como a aquellas personas que vinieron de forma irregular pero tienen una permanencia en el país.

El proceso, que se va a desarrollar a través del Ministerio de Interior y Policía, se realizará inicialmente en 12 de las 32 provincias del país.

Fadul recordó que durante los 12 meses que durará el proceso no habrá deportaciones para que todos tengan tiempo de regularizar su situación, y que en los primeros 45 días se les dará una certificación que indique que están en proceso de regularización.

Por su lado, Cy Winter, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), apuntó hoy frente a Fadul que la colaboración entre la sociedad civil, el Gobierno y los organismos internacionales es importante para la ejecución del plan.

En tanto, representantes de la red de Encuentros Dominico Haitiano Jacques Viau y la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados, manifestaron, también en la rueda de prensa, su compromiso con el plan, y señalaron que hay muchas cosas que mejorar, "sobre todo las informaciones del proceso, y en eso nosotros queremos colaborar".

"El proceso ha iniciado bien y nuestro mayor deseo es que termine bien, esto va a depender de la colaboración de todos los sectores", expresaron.

Las autoridades habían anunciado una campaña de información dirigida a futuros beneficiarios, tanto en español como en otros idiomas, especialmente en creole, el idioma de los haitianos.

Sin embargo, la campaña ha sido "tímida" y organizaciones defensoras de los derechos de inmigrantes temen que un buen segmento de esta población no esté enterada de la iniciativa.

Para José Horacio Rodríguez, del área de incidencia del Centro Bonó, regentado por los jesuitas, la falta de información "es el talón de Aquiles" para la implementación del plan, si bien aseguró hoy, en declaraciones a Efe, que la entidad a la que pertenece trabaja en ese aspecto.

No obstante, en términos generales, aseguró que la iniciativa corregirá "años, incluso, décadas, de una ausencia total de política migratoria" en la República Dominicana, donde distintas fuentes han llegado a cifrar en un millón la población haitiana.

La polémica sentencia del TC, que originó este plan y que alteró las relaciones con Haití, llevó, además, a la aprobación en mayo de una ley de nacionalización, que establece un régimen especial para personas nacidas en el país inscritas irregularmente en el registro civil y sobre naturalización.

Según la Encuesta Nacional de Inmigrantes, realizada en 2012 por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), los inmigrantes en el país suman 524.632 personas, de la que 458.233 son de origen haitiano.

Del total de extranjeros residentes en la nación, el 95,78 % tiene documentos, según la encuesta. EFE

Venezolanos, italianos, cubanos, estadounidenses, alemanes  y haitianos

SANTIAGO.-Unas 30 personas de distintas nacionalidades, asistieron este lunes a la primera jornada del Plan Nacional de Regulación para extranjeros, preparado por el Gobierno, para cumplir con la nueva ley 169-14 que establece un régimen especial para dominicanos que habían sido afectados por la sentencia 168 del Tribunal Constitucional y la naturalización para los extranjeros residentes en el país que deseen nacionalizarse.

Según Amaury Durán, encargado de  la Oficina de Regulación en Santiago, la jornada de este día solo  duró cuatro horas, porque  se requiere de un proceso de ajustes de los equipos y de personal, no obstante, dijo que la presencia de los asistentes fue importante, sobre todo por las informaciones que usuarios requerían.

El funcionario afirmó que  de los extranjeros que asistieron a la sede de la Gobernación de Santiago,  solo 13 fueron  con el objetivo de regular su situación de status de nacionalidad, el resto de las personas buscaba informaciones, generales sobre el proceso.

Durán dijo que este primer día fue clave para saber que ha habido informaciones inadecuadas de lo que contempla el plan de regulación, porque se presentaron personas que tienen su situación definida, con la idea de que serían nacionalizados como dominicanos.

“Hemos tenido que explicarles a las personas, que quienes tienen una residencia, un visado o cualquier otra definición legal como migrantes, en el país, no tienen que someterse a este plan, pero igual se les atendió, porque la idea es orientar sobre el tema, sobre todo, en estos primeros días”, expresó Durán.

Entre los asistentes de este primer día de trabajo en Santiago figuraron, venezolanos, italianos, cubanos, estadounidenses, alemanes y haitianos.

Amaury Durán  expresó que se esperaba que  el  número de personas de ascendencia haitiana, en el primer día de la jornada fuera mayor, sin embargo,  solo acudieran siete casos.

“Se requieren datos que comprueben que existen vínculos familiares, vínculos empresariales, vínculos laborales” dijo el funcionario.