MIAMI, FL.-El Buró Federal de Investigaciones, FBI, determinó que se trató de una “falsa alarma” la que provocó la detención de dos aviones en el Aeropuerto Internacional JFK en Nueva York, conforme señalan varios medios locales. La alarma motivó decenas de retrasos en salidas y llegadas de vuelos en la terminal aérea.

Diferentes medios de prensa nacional e internacional daban cuenta de que “dos aviones de diferentes aerolíneas estaban siendo requisados por una posible amenaza de bomba” lo que causó alarma entre los pasajeros y empleados de la terminal aérea.

Pasadas las 7 de la noche, aún “oficiales federales continuaban investigando a los pasajeros del Jet Boeing 676 de AA procedente de San Francisco y los pasajeros de la finlandesa Finair” sobre la amenaza. El vuelo de Finair el llegó al Kennedy desde Helsinki. Este último vuelo estuvo siendo requisado por una amenaza de secuestro.

Las medidas de seguridad en todos los aeropuertos de los Estados Unidos se ha incrementado de manera considerable a raíz de los trágicos sucesos del 9-11

La información que manejaban los oficiales investigativos daba cuenta de que “existía un secuestrador que llevaba una máscara de gas y estaba oculto en uno de los huecos del tren de aterrizaje del vuelo”.

A una de las terminales del Aeropuerto Kennedy se presentaron de inmediato varias unidades policiales especializadas en “búsqueda de explosivos” así como oficiales de las unidades antiterroristas de las diferentes agencias investigativas de lo Estados Unidos.

La información que circuló ampliamente por las redes sociales, causó “gran revuelo” sumado a que además recién se cumplieron 11 años de los ataques terroristas de septiembre 11.

Las medidas de seguridad en todos los aeropuertos de los Estados Unidos se ha incrementado de manera considerable a raíz de los trágicos sucesos del 9-11.

Los organismos investigativos mantienen un “tenaz” entrenamiento de sus oficiales para identificar los posibles “perfiles sospechosos” no solo en aeropuertos de Estados Unidos, sino en todas las instalaciones del gobierno de esta nación, así como puertos, según informó una fuente a este medio.

La llamada de alerta fue recibida por la Autoridad Portuaria de Nueva York, lo que provocó el despliegue de las unidades antiterroristas y de oficiales del FBI en el Aeropuerto Internacional JFK.

El JFK es uno de los aeropuertos con más tráfico comercial de vuelos en los Estados Unidos, en el 2011 unos 47 millones de pasajeros utilizaron este aeropuerto para sus viajes a diferentes puntos internacionales y nacionales.