SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La jueza del Primer Juzgado de la Instrucción de la Provincia de Santo Domingo, Miguelina Rodríguez, ratificó el pasado viernes 6 de marzo la prisión preventiva contra los siete implicados en el asesinato de las jóvenes Natasha Sing y Suleika Flores, en un hecho ocurrido en el mes de abril del 2014.

La magistrada tomó dicha decisión luego de una hora 30 minutos deliberando la solicitud del Ministerio Público, que pidió mantener la medida de coerción que había dictado el juzgado de Atención Permanente de esa jurisdicción en contra del grupo acusados de sicariato.

La defensa de los imputados Jesús Manuel Mendoza Benítez (El Padrón), Amaury Santiago (Nevado), Luis Abel Mariano Pérez (Luisito), la abogada Sanhys Dotel Ramírez, principal imputada en los dos asesinatos, entre otros; pidió al tribunal revocar la medida de coerción y ordenar la libertad de estos, por considerar que no representaban peligro de fuga.

En tanto, la magistrada Rodríguez rechazó una solicitud del Ministerio Público de colocar restricciones a los bienes de Sanhys Dotel, que buscaba impedir cualquier venta de estos sí la principal imputada resultara culpable de los hechos que se le imputan y así los familiares de las víctimas pudieran reclamar indemnizaciones.

La magistrada Milagros Rodríguez consideró que ese pedimento presentado por la Fiscalía era improcedente, mal fundado y carente de base legal.

Tras casi un año, Rodríguez declaró complejo el proceso seguido a los imputados presentado por la Fiscalía de esa jurisdicción, al tiempo que intimó al Ministerio Público y a los actores a constituirse en actor civil para que presenten la acusación a más tardar el 27 de marzo próximo.

Sanhys Dotel Ramírez, de 43 años, es acusada de contratar  a varios presuntos sicarios para asesinar por encargo a las dos mujeres. Natasha Sing y Suleika Flores,  fueron asesinadas el pasado 7 y 28 de abril del 2014, respectivamente, la primera por error tras ser confundida con Suleika.

Dotel Ramírez habría pagado la suma de 400 mil pesos por la muerte de Suleika, pero como los sicarios le quitaron la vida a Natasha por error de dirección y fotografía, se vio precisada a pagar otra vez la misma cantidad, llegando a pagarles 800 mil pesos, según el expediente.

Tanto Suleika como Natasha residían en mismo complejo habitacional, Vereda Tropical, una frente a la otra. Suleika vivía en el apartamento 2D del edificio 7, mientras que Natasha habitaba en el apartamento 3A del edificio 4.