SANTIAGO DE CHILE.- El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció este sábado la suspensión del alza de las tarifas del pasaje en metro para intentar así aplacar el enojo popular que provocó esa medida y que se expresó en violentas protestas callejeras.
El mandatario no aludió a la militarización de la capital, la que ordenó al declarar hacia la medianoche el estado de emergencia.

Tras el anuncio presidencial, el Ejército, encargado de la seguridad ciudadana facultado por el estado de emergencia decretado por Piñera, ordenó un "toque de queda" desde las 10 de la noche del viernes hasta las 07h00 del domingo.
Al menos otras cuatro estaciones de metro fueron incendiadas este sábado -se sumaron a las 41 reducidas a cenizas en Santiago de Chile durante los incidentes del viernes-, pese al establecimiento del estado de emergencia y el despliegue de los militares en la ciudad en la segunda jornada de disturbios por el alza de los precios de los billetes de metro.
Las estaciones incendiadas hasta el momento corresponden a barrios del sur y el oeste de Santiago, siendo la de Elisa Correa, en la comuna de Puente Alto (sur), la que lleva más horas ardiendo.
Las fuertes protestas que se registraron en Santiago y la periferia de la ciudad el pasado viernes dejaron un balance de 41 estaciones incendiadas o siniestradas y la red de metro completamente clausurada.
El Gobierno de Chile decretó el estado de emergencia y dispuso al Ejército para el control del orden público y que no se registraran más incidentes durante el sábado, pero las protestas volvieron tanto al centro de la capital como a los barrios circundantes.
Mientras los militares se desplegaban con tanquetas en la céntrica Plaza Italia para contener a los manifestantes que se congregaron desde la mañana, en el sur de Santiago volvía a arder otra estación de metro desde primera hora de la tarde.
Con el paso de las horas, las protestas en el centro de la ciudad se fueron recrudeciendo y extendiendo, como pasó en la víspera, hacia los barrios del extrarradio.
Además de los incendios de las estaciones de metro se registraron quemas de varios autobuses urbanos en el centro de la capital chilena, lo que provocó que el transporte público de la urbe también clausurara su servicio por falta de seguridad.
A pesar de la infinidad de gases lacrimógenos utilizados por Carabineros (policía militarizada) para dispersar a los manifestantes, estos permanecieron en las calles.
Está previsto que comparezcan ante la prensa el general de división del Ejército Javier Iturriaga, designado por el presidente Sebastián Piñera como responsable de la seguridad durante el estado de emergencia, que perdurará por 15 días.
El domingo pasado el Metro de Santiago, una empresa privada en cuya propiedad participa el Estado chileno, aumentó en 30 pesos el precio del ticket en hora punta, hasta situarse en 830 pesos (unos 1,2 dólares).
La medida generó las críticas y las protestas de la ciudadanía, que se recrudecieron este viernes en diferentes lugares de Santiago en forma de disturbios, incendios y saqueos, hasta el punto de que el Ejército desplegó este sábado 500 soldados en la calle.
A la postre, Piñera hizo lo mismo que sus colegas de Ecuador y México: anuló la medida que desató los incidentes. En Ecuador el detonante de la oleada de la protesta ciudadana, agravada con un alzamiento indígena, fue el alza de los precios de las gasolinas. En México, fue el intento de detención del uno de los hijos del narcotraficante El Chapo extraditado a EEUU.
Ahora está por verse si, como sucedió en Ecuador y en México, al anuncio presidencial le sigue el fin de las protestas. En el caso de Chile, tras el anuncio de Piñera y luego del general sobre el toque de queda, los disturbios más bien recrudecieron en un primer momento.
This browser does not support the video element.