SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El movimiento cívico Participación Ciudadana rechazó que se le conceda la libertad al banquero Ramón Báez Figueroa, condenado a diez años de prisión por estafa y lavado en el caso de la quiebra del Banco Intercontinental (BANINTER).

La organización afirma que se siente en el deber de refrescar la memoria del pueblo dominicano, respecto al caso BANINTER, que define como “el escándalo de corrupción que más daño ha hecho  al pueblo dominicano”.

Participación Ciudadana recordó que en 2003, cuando se informó del caso BANINTER,  denunció la responsabilidad y posible complicidad de las autoridades nacionales que por muchos años permitieron que se produjera tan enorme fraude.

En esa ocasión el banquero estafador contrató los servicios de la oficina de abogados de Marino Vinicio Castillo (alias Vincho), pero no pudo librarse de la condena.

“En estos momentos, no podemos sentirnos más defraudados y conmovidos por la facilidad con que las autoridades correspondientes del Banco Central y del Ministerio Publico acceden a la petición de libertad de Báez Figueroa, dándole unas condiciones privilegiadas de las que no disfrutan miles de dominicanos y dominicanas que están privados de libertad”, argumentó PC.

Aseguró que ninguna prisión ni condena va a restituir al pueblo dominicano de los daños causados por estos banqueros y por todos aquellos que se beneficiaron con el derroche de dineros ajenos que protagonizaron Ramón Báez Figueroa y compartes.

Participación Ciudadana está solicitando al Banco Central, amparado en la Ley de Libre Acceso a la Información, una copia del acuerdo económico al que ha llegado con Ramón Báez Figueroa

“Pero este pueblo merece un poco de dignidad y respeto por parte de sus autoridades y, sobre todo, merece un ejemplo de que no está dispuesto a tolerar  o a tratar con manos de seda a quienes abusen de los recursos públicos, ya sean banqueros o funcionarios. El mensaje que recibe la población y, especialmente los jóvenes, es que por apropiarse miles de millones bien valen la pena unos pocos años en una cómoda cárcel”, dijo.

Las consideraciones de Participación Ciudadana están contenidas en un manifiesto al país titulado

“Para que no se olvide”.

A continuación el documento íntegro:

Ante la posible puestaen libertad condicional del señor Ramón Báez Figueroa, Participación Ciudadana se siente en el deber de refrescar nuestra memoria colectiva con relación a los hechos que llevaron a la cárcel a un grupo de banqueros hace cinco años, entre ellos, al señor Ramón Báez Figueroa. Como movimiento cívico nacional, como representantes de Transparencia Internacional y como ciudadanos, no guardamos silencio en el 2003 ni lo haremos ahora, frente al escándalo de corrupción que más daño ha hecho al pueblo dominicano en toda su historia. En aquella ocasión, denunciamos la responsabilidad y posible complicidad de las autoridades nacionales, que por incontables años permitieron que se produjera tan enorme fraude. En estos momentos, no podemos sentirnos más defraudados y conmovidos por la facilidad con que las autoridades correspondientes del Banco Central y del Ministerio Público acceden a la petición de libertad de Báez Figueroa, otorgándole unas condiciones privilegiadas de las que no disfrutan miles de dominicanos y dominicanas que están privados de libertad.

Para que sirva como referencia, vale indicar que en Estados Unidos de Américase descubrió hace unos años un caso similar, el fraude piramidal del señor Bernard Madoff, con el cual logró sustraer miles de millones de dólares, como BANINTER, pero el Señor Madoff se encuentra purgando 150 años de cárcel, y si algún día lograra salir en libertad, afuera lo estarían esperando numerosas personas, sus descendientes y herederos, para demandarlo por el robo del que fueron objeto, ya que Madoff  sigue debiendo el dinero porque, a diferencia de aquí, el Estado no pagó ni un centavo.

De nuestra publicación del 2005, “CUESTIONES QUE DEBEMOS CONOCER Y NO OLVIDAR SOBRE LOS FRAUDES BANCARIOS”, extraemos algunos párrafos ilustrativos:

“El 13 de mayo del 2003,el Lic. José Lois Malkún, entonces Gobernador del Banco Central,dirigió un discurso al país, desde el Palacio Nacional, dandoa conocer la situación del BANINTER. El Gobernador del BancoCentral dijo quedesde 1989 el BANINTER puso en marchaun sistema de información que le permitía operar simultáneamentedos bancos: uno conocido para fines de supervisiónbancaria y otro “clandestino” o paralelo cuyas cuentasy transacciones se mantenían ocultas, siendo conocidassólo por el principal accionista y unos pocos ejecutivos deBANINTER.

“Se denunció que: “funcionarios del BANINTER instruyerona subalternos para que borrasen de los libros, prácticamentetodos los sobregiros, adelantos de cartas de crédito ypréstamos especiales y confidenciales que se habían otorgadoal principal accionista del BANINTER, y a empresas y personasvinculadas al mismo.“La Comisión de Administración, nombrada por el BancoCentral, informó que durante el período enero-marzo del 2003fueron borrados casi 17 mil millones de pesos de los libros delBANINTER”, correspondientes a supuestos préstamos a favor de las empresas y personas allegadas al señor Báez Figueroa, incluyendo periódicos, canales de televisión, amigos  y familiares. “El informe de la Comisión investigadora, y documentos del caso quese sigue a Luis Álvarez Renta en la ciudad de Miami, revelanque una parte considerable de esos recursos fueron utilizadospara comprar divisas y destinarlas al pago de deudas en elexterior de las empresas vinculadas al principal accionista delBANINTER (Ramón Báez Figueroa) y a Luis Álvarez Renta, eincluso para gastos personales de este último.

Los beneficiarios del fraude fueron muchísimos, quienesa través de múltiples formas de dádivas fueron recibiendoporciones menores a las que se apropiaban los directivos deBANINTER, dependiendo de la capacidad de influencia quetuvieran las personas beneficiadas: políticos, periodistas, jueces,militares, etc. como una forma de ganar complicidad yapoyo que impidiera o dificultara la aplicación de la ley cuandoel fraude se descubriera.

Según el informe elaborado por un panel de cuatro expertosinternacionales, contratados para investigar las causas delcolapso de los citados bancos, el común denominador fue: “…laexistencia de operaciones no registradas que conformaron unasignificativa banca paralela oculta”.De igual modo, el panel señaló que: “el mecanismo principalpara ocultar operaciones indebidas ha sido un fraude”.

“Los expertos definieron la operación como un ‘artilugio informático y contable para ocultar alas autoridades y al público en general una parte significativade las operaciones del banco’.El mecanismo utilizado en el BANCREDITO y el MERCANTILsólo tenía ‘variaciones formales’ con relación al usadoen el BANINTER”.

Contrario a la noticia inicial que se emitió, de que el fraude de BANINTER había sido de 55,000 millones de pesos, en la medida que se fue aclarando su monto resultó mayor, pues el Banco Central tuvo que pagar casi 80 mil millones de pesos, como se cita en el documento indicado, “Para el salvamento de todos los depositantes de los tresbancos colapsados, el Banco Central desembolsó RD$109,150 millones, una parte en dinero efectivo y otra en forma deCertificados de Inversión.” Corresponde a BANINTER la suma de 79,403 millones; a BANCREDITO 23,238 millones y al BANCO MERCANTIL, 6,509 millones.

¿COMO AFECTÓ EL FRAUDE BANCARIO AL PUEBLO DOMINICANO?

El crecimiento del PIB cayó desde 4.29% en el 2002 a–1.9% en el 2003 y el ingreso per cápita disminuyó drásticamente.

El salario real se redujo estrepitosamente, el desempleo seincrementó, más de un millón de dominicanos que yahabían superado su nivel de pobreza volvieron a caeren esa situación y muchos otros se acercaron a ese nivel. El salario real todavía hoy no se ha recuperado por completo y el nivel de pobreza sigue afectando a más del 40% de los hogares.

Como efecto de todo ello, el consumo privado se deprimióun 12.5% en el 2003, reflejando lo que sufrió elnivel de vida de la población, y afectando las actividadesproductivas.

El tipo de cambio promedio anual se disparó desde18.53 pesos por dólar en el 2002, a 30.27 en 2003, y a47.70 a mediados de 2004.

La inflación creció desde un 11% al final del año 2002,a un 43% en 2003, y llegó a alcanzar un ritmo anual de66% entre mayo del 2003, y el mismo mes del 2004, paraestabilizarse después y cerrar en un 29% en 2004.

Para tener una idea del enorme impacto negativo causado por los citados fraudes bancarios en los niveles de pobreza del país, basta citar un documento denominado "Algunas Consideraciones Sobre la Situación de Pobreza del País" de la autoría del cuerpo de asesores del Gobernador del Banco Central, disponible en la página web del Banco desde el 06/08/13, en el cual se lee lo siguiente: "El porcentaje de pobreza general aumentó de 32% en el año 2000 a 49.8% en el 2004….mientras el subgrupo de pobreza extrema llegó a su punto máximo en el año 2005, duplicándose el porcentaje de la población en condiciones de indigencia con respecto al nivel de pre-crisis bancaria, alcanzando el 16.6% de la población en dicho año, como consecuencia directa de la crisis".

AUN SEGUIMOS VIVIENDO LOS EFECTOS DEL FRAUDE BANCARIO.

Diez años después de descubiertos los fraudes bancarios y cuando ya del pequeño grupo condenado por los tribunales, varios han salido y otros están solicitando libertad condicional, nuestro país sigue y seguirá sufriendo por muchos años los efectos de los más grandes delitos bancarios conocidos en el país y en la región.

Como consecuencia del rescate bancario dispuesto por el Estado, la deuda de BANINTER fue heredada por el Banco Central y, por tanto, por todos los dominicanos y dominicanas. Una parte de los altos intereses del rescate del fraude tiene que ser pagado cada año con recursos del presupuesto nacional, por medio de la ley de Capitalización del Banco Central, habiéndose pagado hasta el 2012 unos RD$80,181 millones, sin contar los de este año. Para afrontar los déficits creados por estos fraudes, el pueblo dominicano ha tenido que sufrir varias reformas tributarias y aún resta por pagar una suma cuantiosaque debería estar destinada a las escuelas, hospitales, sueldos de los policías, jueces, médicos y demás servidores públicos.

Pero eso no es todo, pues el principal de la deuda sigue creciendo y el monto de los valores adeudados por el Banco Central ya supera los RD$280 mil millones, hasta el pasado mes de julio del año en curso. Estos compromisos, que penden sobre los contribuyentes dominicanos, se estima que sólo durante el presente año, devengarán intereses por alrededor de RD$45 mil millones, en favor de los propietarios de dichos valores en circulación. La sociedad dominicana no ve en el horizonte fecha de término de esta deuda, que aparentemente seguirá afectando a nuestros descendientes por generaciones. Ninguna prisión va a restituir al pueblo dominicano los daños causados por estos banqueros y por todos aquellos que se beneficiaron con el derroche de dineros ajenos que protagonizaron Ramón Báez Figueroa y compartes. Pero este pueblo merece un poco de dignidad y respeto por parte de sus autoridades y, sobre todo, merece un ejemplo de que no está dispuesto a tolerar  o a tratar con manos de seda a quienes abusen de los recursos públicos, ya sean banqueros o funcionarios. El mensaje que recibe la población y, especialmente los jóvenes,sobre cuyos hombros recaerá el peso del principal de la deuda, es que por apropiarse miles de millones bien valen la pena unos pocos años en una cómoda cárcel.

Participación Ciudadana continuará dando seguimiento a este caso y está solicitando al Banco Central, amparado en la Ley de Libre Acceso a la Información, una copia del acuerdo económico al que ha llegado con Ramón Báez Figueroa y con otros banqueros fraudulentos. También estamos solicitando la lista de los beneficiarios de los pagos del Banco Central, ya que si todos somos herederos de la deuda que alegremente nos legaron estos banqueros, al menos es justo que sepamos por cuenta de quién las estamos pagando

Al pueblo dominicano le hacemos un llamado a expresar por todos los medios a su alcance un rotundo rechazo a la impunidad y a los acuerdos ocultos, así como una firme decisión de seguir combatiendo la corrupción en todas sus expresiones.

Consejo Nacional

Agosto, 13, 2013