Santo Domingo. – El Movimiento Periodístico Marcelino Vega (MMV) condenó el atentado cometido contra el periodista Logan Jiménez y su familia, y pidió a las autoridades protegerlo y garantizar su vida.

De acuerdo con Olivo De León, coordinador general del MMV, el atentado ocurrió alrededor de las seis de la tarde del miércoles 28 de este mes de marzo, cuando el director del periódico digital La Voz sin censura, junto a sus tres niñas de tres, cinco y ocho años, transitaban por la calle 8 de La Caleta, Boca Chica.

Explicó que los vándalos vieron que “Jiménez conversaba con profesionales del derecho, con comerciantes y políticos, y escalaron a la azotea de una vivienda, desde donde lanzaron una lluvia de piedras contra el vehículo en macha del comunicador, rompiendo su cristal trasero, abollando la compuerta, dejando rasgado otro cristal, entre otros daños.”

Agregó que la situación de acoso ha llegado hasta el extremo que los vándalos “han penetrado a la habitación del periodista y su esposa en horas de la madrugada y protagonizado otros hechos que obligaron a Jiménez a mudarse del lugar.”

“Fue entonces cuando las niñas, al sentir el impacto de las piedras en el vehículo y el ruido ocasionado por la rotura de los cristales se asustaron y empezaron a llorar, nerviosas, por lo que Jiménez se detuvo y vio los agresores en la azotea.”

Olivo De León dijo: “desde hace un tiempo, desaprensivos han cometido varias acciones contra Logan Jiménez, tratando de amedrentarlo con el fin de reprimir la labor de denuncia en esa comunidad como el de juegos en la vía pública, delincuencia local, acciones ilegales, entre otras.”

Agregó que la situación de acoso ha llegado hasta el extremo que los vándalos “han penetrado a la habitación del periodista y su esposa en horas de la madrugada y protagonizado otros hechos que obligaron a Jiménez a mudarse del lugar.”

Logan Jiménez
Logan Jiménez

Reconoció la celeridad con la que actuaron las autoridades del ministerio público y de la Policía Nacional en este caso y solicitó protección para Jiménez y su familia hasta que pase la situación de peligro permanente en el que viven, de manera que eviten la ocurrencia de una desgracia.