SANTO DOMINGO, República Dominicana.-La investigadora sobre temas de seguridad y control de armas, Orlidy Inoa Lazala, afirmó que más de 1,500 personas mueren en la República Dominicana cada año producto del uso armas de fuego, por lo que considera se hace urgente un desarme de la población civil.
“Este es uno de los principales retos que entiendo tenemos como sociedades: desmontar esa cultura de violencia para generar espacios de paz. En República Dominicana la violencia armada es un problema muy serio, si tomamos en cuenta que todos los años mueren más de 1500 personas por el uso de armas de fuego”, dijo.
La especialista destacó que la mayoría de estas muertes no se dan en el marco de actos delincuenciales, sino producto de conflictos interpersonales. “Estamos usando las armas para resolver nuestras diferencias cotidianas, los feminicidios en más de un 60% se producen con armas”.
Por lo que consideró que “urge pensar de forma estratégica en la prevención del fenómeno y abandonar de una vez por todas las salidas fáciles. Prevención incluye campanas de educación para la paz, campanas de desarme en la población, establecimiento de controles más rigurosos para la tenencia, restricción casi total del porte (salvo casos excepcionales), destrucción publica de las armas incautadas para evitar recirculación”.
“En definitiva, no podemos hablar de prevención de violencia hasta que no encaremos el grave problema de las armas. El derecho a vivir sin violencia es ya un derecho fundamental de todas y todos, y por tanto una obligación del Estado garantizarlo, expresó.
Al referirse la temporada navideña y las medidas que se toman en esta época del año Inoa expresó, “yo no creo en medidas populistas que se toman en un momento dado de forma irreflexiva. Creo que las medidas que se vayan a tomar ahora deben estar insertas en el marco de una política macro de prevención de la violencia armada. Ya es hora”.
Inoa se refirió además a la masacre de la escuela en Estados Unidos, que dejó como resultado unas 30 personas muertas, la mayoría niños, y a que si en República Dominicana podría ocurrir una tragedia similar, “La situación en Estados Unidos es muy particular. A pesar de que en algunos Estados se prohíbe el porte de armas, en la gran mayoría el porte y la tenencia está permitido, incluso hasta en lugares de recreación públicos”.
“Sin lugar a dudas, esta permisividad es la que genera y promueve hechos de violencia como los que tristemente sucedieron en Newtown”
“Además de esto, la Constitución norteamericana consagra el porte de armas como un derecho fundamental del ciudadano (ratificado por la Corte Suprema). Es decir, estamos hablando de una sociedad donde culturalmente el arma de fuego juega un papel importante en el imaginario colectivo”.
Según dijo, “sin lugar a dudas, esta permisividad es la que genera y promueve hechos de violencia como los que tristemente sucedieron en Newtown”.
Explicó que existe una proporcionalidad directa entre los niveles de control de armas que tenga un país y el número de muertes violentas por armas que presente, según dijo, en Estados Unidos mueren todos los años cerca de 10 mil personas por armas, mientras que en otros países con controles más estrictos el número no llega a 50 (Suiza, Australia, Japón).
“La clave está precisamente en los controles. A mayor control de estos instrumentos letales, menor será la cantidad de muertes” afirmó.