SANTO DOMINGO, República Dominicana.-  Las miles y miles de muertes y otras afectaciones se hubiesen evitado –denuncia el ICIJ en la investigación denominada The Implant Files– si las autoridades de cada país hubiesen hecho su trabajo ejerciendo el control respectivo al que están obligadas, sin dejarse presionar por las multinacionales. Lo mismo, si los médicos implicados no se hubiesen dejado "comprar".

Participaron en el trabajo coordinado por el ICIJ 59 medios de comunicación de 36 países (Argentina, México y Perú, los únicos latinoamericanos), donde se especifica que los fallos de los implantes médicos son más habituales de lo que deberían ser.

Las informaciones publicadas apuntan a que las carencias en los sistemas de control se deben a que las administraciones públicas "apenas ejercen su papel" y a que son las multinacionales sanitarias las que "financian ensayos y estudios para probar la ausencia de riesgos asociados a los productos".

El trabajo de investigación, según estos 59 medios, documentó 5,47 millones de incidentes adversos relacionados con trasplantes en todo el mundo en los últimos nueve años.

EN ARGENTINA

En el caso de Argentina, por ejemplo, Infobae -el tercer medio de ese país que el ICIJ integró junto a La Nación y Perfil– dice que esta información que hoy revela por primera vez la investigación The Implant Files no se conocía públicamente hasta ahora porque, según la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) del Gobierno argentino, los procedimientos llevados a cabo en cada caso son "confidenciales".

“Al menos una docena de productos médicos importados al mercado argentino debieron ser retirados o corregidos por sus fabricantes extranjeros (no lo hicieron), a partir de que se detectaran fallas con potencial peligro de muerte para los pacientes. Entre ellos respiradores y dispositivos médicos para el corazón. Varios ingresaron al país incluso después que saltaran las alertas sanitarias en Estados Unidos”, asegura Infobae.

La lista incluye desde dispositivos cardíacos y  vasculares, hasta sistemas para asistir a los médicos durante las cirugías cardíacas o de cráneo, respiradores y equipos de diagnóstico por imágenes.

El equipo argentino de ICIJ reconstruyó esta información a partir de cruzar la base de datos públicos de la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) y sistematizados por ICIJ, con los registros de importaciones de la Aduana argentina, la información aportada por la ANMAT y las respuestas de las empresas importadoras a las consultas de los periodistas argentinos.

La estadounidense FDA, la autoridad sanitaria de referencia en el mundo, publica diariamente lo que se denomina recalls o advertencias sobre distintos implantes y dispositivos médicos, y lo hace a partir de la información que brinda un fabricante ante la sospecha o certeza de que un producto puede tener una falla o provocar un riesgo a la salud. Según su gravedad, los califica de I a IV, siendo los de clase I los de mayor riesgo potencial, incluida la muerte.

Multinacionales pagaron coimas a médicos para vender sus prótesis

Bajo el título "Multinacionales pagaron coimas a médicos en la Argentina para vender sus prótesis", INFOBAE afirma que “la industria de los dispositivos médicos pudo crecer de manera exponencial en los últimos años gracias a los controles laxos de las autoridades sanitarias en los distintos países, con el argumento de promover la "innovación médica tecnológica".

Pero además, las multinacionales de prótesis, implantes y dispositivos médicos buscaron atraer a otro aliado no menos relevante: los propios médicos: https://www.infobae.com/sociedad/2018/11/26/multinacionales-pagaron-coimas-a-medicos-en-la-argentina-para-vender-sus-protesis/

EN ESPAÑA

En el caso de España, por ejemplo, 25.000 incidentes con implantes médicos que acabaron en el cuerpo de los pacientes en la última década presentaban fallos que no fueron ni quisieron ser detectados.

El Confidencial y La Sexta, los dos medios de ese país europeo involucrados en el trabajo de Investigación del ICIJ, dio cuenta de que el Ministerio de Sanidad convocará hoy mismo a una reunión a las sociedades científicas relacionadas con los implantes y otros productos sanitarios para analizar la denuncia. También que planteará un encuentro con asociaciones de consumidores y pacientes.

Base de Datos Internacional de Dispositivos Médicos

Sobre la base de la información de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos se ha elaborado una Base de Datos Internacional de Dispositivos Médicos (IMDD, por sus siglas en inglés) que permite consultar aproximadamente 70.000 avisos de retiro de productos y alertas de seguridad de fabricantes que fueron realizadas en más de 11 países y que se puede consultar en la página web medicaldHYPERLINK "https://medicaldevices.icij.org/"eHYPERLINK "https://medicaldevices.icij.org/"vices.icij.org.

No bien se llega a esa link, se lee lo siguiente a manera de advertencia: “Los dispositivos médicos ayudan a diagnosticar, prevenir y tratar muchas lesiones y enfermedades. No estamos sugiriendo ni implicando que ninguna compañía u otra entidad incluida en la Base de datos de dispositivos médicos internacionales haya participado en una conducta ilegal o haya actuado de manera indebida. El mismo dispositivo puede tener diferentes nombres en diferentes países. Esta base de datos no está destinada a brindar asesoramiento médico y los pacientes deben consultar con sus médicos para determinar si contiene información relevante y si dicha información tiene implicaciones médicas para ellos”.