SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El dirigente político perredeísta Guido Gómez Mazara propuso a los candidatos presidenciales Luis Abinader, de la coalición y encabeza del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y a Leonel Fernández, de la coalición que encabeza Fuerza del Pueblo, a pactar en primera vuelta para derrotar al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en los comicios de mayo.

Al exhortar a liderazgo opositor que deponga las agendas personales y los egos, el doctor Gómez Mazara dijo trabajará en todo el territorio nacional por un pacto en primera vuelta entre Luis Abinader, Leonel Fernández y todo la franja opositora para derrotar la oferta oficial y reencausar el destino democrático dominicano.

Sostuvo que pero la agenda personal y los egos sin sentido podrían llevar a que no se aproveche la oportunidad de que Luis Abinader y Leonel Fernández frente al país exhiban puntos de coincidencia programática y no se pierdan en la trascendencia de desplazar por la vía del voto al PLD.

"Los datos recogidos por la encuesta Gallup crean las condiciones para evitarle al país los terribles efectos que en lo económico, social y el desenvolvimiento del aparato estatal provocarían una segunda vuelta. La realidad es que la combinación de 42.2% (Abinader) y 15.5% (Fernández) representan una mayoría imbatible que debemos asumir con posterioridad a los resultados del 16 de febrero en el orden municipal", precisó.

Gómez Mazara dijo que el 17 de febrero, un día después de las elecciones municipales, recorrerá el país llevando el mensaje de la necesidad de un acuerdo entre Abinader y Fernández para derrotar al candidato del PLD, Gonzalo Castillo, en la primera vuelta.

Los planteamientos del doctor Gómez Mazara están contenidos en una carta enviada a la dirección de Acento.com.do

La carta:

Licenciado

Fausto Rosario Adames,

Director Acento.

Estimado Fausto:

Así como meses atrás sostuve de manera pública la necesidad de una concertación útil entre toda la franja opositora en lo municipal y congresional, vuelvo por los senderos del escenario presidencial planteando que la sociedad anhela un ejercicio de racionalidad de los actores políticos fundamentales porque tanto los resultados de febrero y mayo tienen de vital la posibilidad de articular una mayoría que asuma el reto de revitalizar un modelo democrático altamente cuestionado. Más allá de las aspiraciones, Luis Abinader y Leonel Fernández tienen en sus manos la suerte de construir un ejercicio de sumatorias electorales llamadas a recomponer la fatalidad histórica del sentido de reparto que caracteriza la cultura de entendimientos partidarios.

Un atractivo singular de la historia es la oportunidad que nos brinda para aprender de los errores. Horacio Vásquez y Federico Velásquez se enfrascaron en disputas que imposibilitaron abrir las compuertas de la civilización con posterioridad a la ocupación militar (1916-24) ambientando la llegada de Trujillo. Faltó tiempo y comprensión del proceso histórico debido a que, al momento de pactar un acuerdo político, ya era tarde y la fatalidad del 23 de febrero de 1930 marcó el inicio de 31 años de perturbación del orden democrático. Antes, la mayor expresión de pureza partidaria colpasó por la distorsión del Partido Azul y los ejercicios autoritarios de Ulises Heureaux que parecen caracterizar los hábitos de fuerzas progresistas desde el mismo proceso de fundación de la república. ¿Tenemos que repetir los errores?

Juan Bosch ganó las elecciones de 1962 al interpretar con habilidad las sumatorias de fuerzas políticas que existían en la sociedad y que se expresaron electoralmente contra Viriato Fiallo y su partido Unión Cívica Nacional (UCN). José Francisco Peña Gómez sirvió de articulador en 1974 y 1994 impulsando entendimientos en el marco de una diversidad política, inclusive para entender las victorias de Antonio Guzmán e Hipólito Mejía, debemos leer con inteligencia los aspectos coyunturales que determinaron el ascenso al poder de Leonel Fernández en 1996.

Aquí, la fascinación por el insulto y trivialización de la realidad actual conducen al análisis de actores que saben perfectamente del agotamiento de la maquinaria gubernamental y las limitaciones del candidato oficial, pero la agenda personal y los egos sin sentido podrían desaprovechar la oportunidad de que Luis Abinader y Leonel Fernández frente al país exhiban puntos de coincidencia programática y no se pierdan en la trascendencia de desplazar por la vía del voto al PLD.

Los datos recogidos por la encuesta Gallup crean las condiciones para evitarle al país los terribles efectos que en lo económico, social y el desenvolvimiento del aparato estatal provocarían una segunda vuelta. La realidad es que la combinación de 42.2% (Abinader) y 15.5% (Fernández) representan una mayoría imbatible que debemos asumir con posterioridad a los resultados del 16 de febrero en el orden municipal. Reitero: no es un reparto del poder sino el interés de hacer avanzar la sociedad en el combate a la inseguridad ciudadana, generación de empleo, salud, justicia, pobreza, desigualdad y reconstruir la fe en una forma de hacer política caracterizada por comprar la disidencia, intervenir los partidos, conectar a los hacedores de opinión a la nómina pública y perseguir en el sistema judicial las voces independientes.

El PLD y su candidato entrarán en una deriva de desesperación porque su capacidad de maniobra no podrá superar la combinación de todo el espectro opositor. Y se necesita de inteligencia, sentido común, desprendimiento y un altísimo sentido del momento histórico. Por eso, el 17 de febrero comenzaré a plantearlo en todos los rincones del país: un pacto en primera vuelta entre Luis Abinader, Leonel Fernández y todo la franja opositora para derrotar la oferta oficial y reencausar el destino democrático dominicano.

Afectos,

Guido Gómez Mazara

27 de enero de 2020

Santo Domingo, D.N.