La Habana, 16 mar (EFE).- La opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) abrió una investigación sobre el desalojo de trece disidentes de un templo de La Habana, al considerar que fue una actuación "violenta", según dijo hoy a Efe Elizardo Sánchez, portavoz de ese grupo.
Agentes de la policía entraron en la noche del jueves a la Iglesia de La Caridad de La Habana para desalojar a los trece disidentes que estaban encerrados allí desde el pasado martes para reclamar reformas aperturistas en la isla.
El Arzobispado de La Habana explicó anoche en un comunicado que esa acción se produjo a petición del cardenal Jaime Ortega ante las autoridades cubanas por la reiterada negativa de los disidentes a abandonar el templo, si bien el prelado pidió que se protegiera la integridad de estas personas.
La Iglesia católica precisó que los agentes no iban armados y que los disidentes fueron desalojados sin oponer resistencia bajo el compromiso de no ser procesados.
Sin embargo, la CCDHRN encuentra "contradicciones" entre la versión de la Iglesia y el relato de los disidentes, que tras el desalojo fueron conducidos a una unidad policial y posteriormente pudieron regresar a sus casas.
Según los testimonios recogidos por la CCDHRN, los agentes que entraron al templo no golpearon a los disidentes pero ingresaron como "una tromba" usando unas potentes luces amarillas e incluso inmovilizando a algunos de los ocupantes.
"Fue un desalojo violento y en una atmósfera de terror", afirmó el portavoz de la CCDHRN.
Aunque finalmente los disidentes quedaron en libertad, según Elizardo Sánchez estuvieron unas tres horas en una estación policial donde les tomaron las huellas, muestras de olor, les hicieron fotos y les dieron una carta de advertencia, que varios no firmaron, por desorden público y usurpación.
La CCDHRN expresó su "sorpresa y frustración" por la actuación de la Iglesia cubana en el desenlace de este episodio y espera tener las conclusiones de su investigación para la próxima semana.
La actuación del Arzobispado de La Habana en este suceso también fue cuestionada hoy por la bloguera crítica Yoani Sánchez en la red social Twitter donde escribió que la "intromisión policial" en el templo de Caridad "quedará como una página bochornosa de la Iglesia en Cuba".
Medios oficiales cubanos como Granma (órgano del Partido Comunista de Cuba) o la web Cubadebate han publicado hoy el comunicado del Arzobispado de La Habana sobre el desalojo como también hicieron el jueves con la nota donde la Iglesia atribuyó la ocupación del templo a una "estrategia" para crear "situaciones críticas" ante la próxima visita del papa Benedicto XVI. EFE
Disidentes cubanos desalojados se sienten engañados por autoridades católicas
La Habana, 16 mar (EFE).- Los disidentes cubanos que ayer fueron desalojados de un templo de La Habana se sienten "engañados" por los responsables de la Iglesia católica y aseguran que la Policía los sacó "brutalmente" del recinto religioso, según dijeron hoy a Efe miembros del grupo.
"El párroco abrió las puertas y rejas de la Iglesia a la brigada antimotines y nos sacaron brutalmente, nos arrastraron, nos empujaron, nos dimos golpes contra los bancos", afirmó el disidente Fred Calderón en conversación telefónica con Efe.
Agentes de la Policía entraron en la noche del jueves en la Iglesia de La Caridad de La Habana para retirar a los trece disidentes que estaban encerrados desde el pasado martes con el objetivo de reclamar reformas aperturistas en la isla.
Esa acción se produjo tras la petición del cardenal Jaime Ortega a las autoridades por la reiterada negativa de los disidentes a abandonar el templo, si bien el prelado pidió que se protegiera la integridad de estas personas.
Calderón, de 32 años, dijo hoy que los comunicados de la Iglesia "han mentido desde un principio" y también "mintió" el canciller de la Archidiócesis, monseñor Ramón Suárez Porcari, porque les manifestó que un "representante del Gobierno" iba a "dialogar" con el grupo.
Además, refirió que en la unidad policial les tomaron sus huellas digitales, les hicieron fotografías y análisis de orina, les cortaron trozos de cabello y les pidieron firmar actas de advertencia que finalmente se negaron a suscribir.
De acuerdo con el relato de Calderón, la Policía cubana los soltó "paulatinamente" hacia la medianoche y los trasladó a sus viviendas en coches patrulla.
Similar versión de los hechos ofreció también a Efe Vladimir Calderón, otro de los disidentes desalojados y director del ilegal Partido Republicano de Cuba.
"Lamentamos que los representantes de la Iglesia nos hayan engañando", dijo Vladimir Calderón, quien negó que él y sus compañeros hayan tratado de boicotear la visita a Cuba del papa Benedicto XVI o causar daño a la Iglesia.
La pretensión de este grupo era aprovechar la visita del pontífice "para decir que hay oposición en Cuba aunque el Gobierno lo niegue", explicó.
Aunque están disgustados por el desenlace de este episodio, "se ha demostrado que el régimen cubano no quiere dialogar con quienes piensan distinto", dijo este disidente, quien también llamó a la unidad de la disidencia interna en Cuba. EFE