VICENTE NOBLE, BARAHONA, República Dominicana.- Decenas de dominicanos, residentes en Vicente Noble, municipio de Barahona, que emigraron a España desde hace más de tres décadas, en busca de mejores condiciones de vida, tomaron la decisión de regresar a su patria obligados por la crisis económica que afecta la madre patria.
Decididos a no caer en la pobreza la mayoría de los que habían emigrado han regresado con las intensiones de instalar microempresas que les permitan al menos sobrevivir.
Franklyn Vargas Ferrera viajó a España con tan solo 13 años, en el 2003, hoy cuando ya tiene 22 años se encuentra residiendo nuevamente en Vicente Noble con la firme convicción de instalar un negocio, mejorar sus condiciones de vida y luego volver a viajar, tal vez a otro país que no sea España.
“Las cosas marchaban muy bien cuando me fui, empecé a trabajar muy joven, mi mamá firmaba por mí, pero del 2007 para acá las cosas empezaron a marchar mal y cada vez fue habiendo más gente desempleada” expresó.
Vargas explicó que cuando tomó la decisión de regresar al país “Yo dije, bueno con lo poco que tengo yo me voy para Santo Domingo, aquí yo veo que trabajando con cabeza uno puede progresar, mis planes aquí es poner un negocito para yo salir adelante”.
Dijo además que no solo los dominicanos están regresando sino que “amigos de otros países como Ecuador y Perú han tenido que marcharse a su tierra porque en España la están pasando muy mal, tengo unos compañeros que no ha podido pagar el alquiler y se han metido de ocupa”.
“Piso ocupa es que yo tengo esa casa y viene uno la rompe y se mete y yo no lo puedo sacar y la mayoría de viviendas son del banco que la gente la deja de pagar y el banco la cierra y entonces vienen y le rompen la puerta y se meten a vivir y ya luego el estado tiene que darle dos años para poderlos sacar”, explicó.
Santa Ferrera, la madre de Franklin Vargas Ferrera, quien vino a acompañar a su hijo a instalarse en el país dijo que este vez no vino para quedarse, pero que los planes son los de crear un capital económico suficientemente fuerte como para venir de retirada.
“Todavía no he venido a quedarme, he tomado unas vacaciones y he venido de vacaciones, allí tengo 22 años, me fui por la necesidad, falta de trabajo, buscando una mejor vida para mis hijos, trabajé en una casa de familia durante 11 años, cuando esa familia murió me dieron una buena liquidación y yo misma puse una empresa de peluquera” dijo.
En un recorrido de Acento.com.do por el municipio de Vicente Noble nos encontramos con María Dolores, una española que vino a la República Dominicana por un tiempo y luego, según dijo, no pudo reunir el dinero suficiente para comprar un pasaje de regreso.
“Yo era empresaria, tenia hostelería pero la vida me dio un giro y entonces me vine aquí, más que nada por un problemas de nervios y luego ya se me hizo difícil volver por cuestión de dinero y aquí me quedé a trabajar” dijo.
Sin embargo explicó que próximamente cumplirá 62 años por lo que regresará a su país de origen para reclamar el pago de su jubilación.
“Conmigo trabajaba mucha gente de Vicente Noble, a gente que yo ayude mucho a conseguir sus papeles, pero no ellos a mí, pero no pasa nada yo estoy viva” expresó.
Afirmó conocer a “mucha gente” está regresando “y me dicen Lolita yo tuve que venir, allá estamos todos en las esquinas hablando disparates”.
“Antes la gente llegaba a Vicente Noble a beber y a derrochar dinero, ahora llegan pidiéndote 100 pesos porque no traen nada, y sobre todo el hombre, el hombre no tiene trabajo allá, antes aquí llegaban 200 y 300 euros a las casas y ahora llegan 100 o menos” afirmó.
Dijo que “Los muchachos que tienen a sus padres en España estaban acostumbrados a que mamá mandaba y ahora mamá no está mandando y los muchachos lo están viendo feos”.
Sonia Romero, narró como hace 21 años decidió irse a vivir a España buscando mejores niveles de vida, pero siempre con la esperanza de volver a su país.
“Vicente Noble era un pueblo pequeño, yo terminé el bachiller, mi mamá estaba en España, yo quería ir a la universidad, ya llevaba un año sin hacer nada, una tía me dijo que ella me iba a ayudar que me iba a mandar a España y como en ese tiempo estaba aquí todo el mundo emigrando a España pues me fui” dijo.
Sin embargo Sonia no pudo estudiar “Estaba ilegal, empecé a trabajar y mi jefa dijo que yo estaba para trabajar y no me dejó ir a la universidad, luego yo me casé intentaba, estudiar pero había que trabajar y me veía obligada a parar los estudios”.
“A mi marido nunca le gustó la vida de España, como a él nunca le gustó siempre teníamos la idea de venir, por eso ahorrábamos lo más que podíamos para venir, y ya cuando estaba empezando la crisis mi marido vino y yo me quedé trabajando un año más y luego que el puso su negocio aquí en Vicente Noble, vine yo”.
“Pero la cosa aquí está dura también, yo me enfermo mucho y los médicos y los medicamentos son muy caros pero aquí nos sentimos mejor, es tu país, el inmigrante donde quiera es inmigrante” expresó.