SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La Sociedad Dominicana de Oftalmología desmintió este miércoles, 12 de diciembre, los rumores que circulan sobre una supuesta mala práctica médica en el caso de la ingeniera Francina Hungría, que fue herida de muerte por dos atracadores y que corre el riesgo de perder la visión.

En presencia del abogado de la familia, licenciado José Martínez Brito, los médicos Nelson Mañón Castillo y Máximo Genao Bisonó, cirujanos oftalmólogos que llevaron el caso hasta la salida del país de la paciente, explicaron las condiciones en que recibieron a la ingeniera después de que un proyectil impactara en su rostro, afectando principalmente sus órganos oculares.

Presentando imágenes de apoyo, los oftalmólogos mostraron las condiciones en las que llegó Hungría a la Clínica Abel González con más del 70% del cuerpo del ojo derecho lesionado.

Expusieron la trayectoria del proyectil, que entró por el lateral derecho de los huesos de la nariz y produjo un estallido del globo ocular derecho, afectando la cornea, el iris, el cristalino, la uvea, el vítreo y la retina. Detallaron que al continuar la trayectoria de la bala, salió a 1.5 centímetros por debajo de la oreja izquierda.

Los doctores examinaron a la paciente que estaba orientada en tiempo, espacio y persona, quien se quejaba de dolor, producido por las heridas que presentaba. Después de evaluadas las imágenes topográficas tridimensionales junto a un cirujano maxilofacial y a un anestesiólogo, decidieron su traslado al quirófano, donde bajo a anestesia general fue sometida a otra evaluación física, para contabilizar las heridas.

Al término de la reevaluación los médicos se dispusieron a contactar algún familiar para explicarle el cuadro clínico de la paciente, y fue el padre quien dio el visto bueno de llevar a cabo la extracción de los restos del globo ocular derecho, luego de habérsele planteado las condiciones en que se encontraba el ojo de Francina.

El abogado de la familia negó en rueda de prensa los rumores que indican mala práctica médica por parte del equipo médico dominicano que llevó el caso y a su vez expresó el agradecimiento por parte de la familia Hungría al equipo del centro médico Abel González, de la avenida Abraham Lincoln, donde fue atendida la paciente de emergencia.

Martínez Brito aclaró que la familia no ha pensado ni piensa demandar a los oftalmólogos o al centro médico. Dijo que, al contrario, entiende que los médicos han realizado un buen trabajo, y que la única razón que llevó a los padres de Francina a llevarla a Estados Unidos fue que querían una segunda opinión médica para intentar salvar su visión.

Los oftalmólogos dominicanos dijeron que la paciente ha recibido el mismo diagnostico en Estados Unidos, que ellos habían determinado aquí, pero que entienden que la familia estaba en todo el derecho de buscar una segunda opinión médica.

En la rueda de prensa fue encabezada por Jaime Núñez Guerra, presidente de la Sociedad Dominicana de Oftalmología y contó con la presencia de otros médicos oftalmólogos y de distintas áreas.