Washington, 10 sep (EFE).- El Gobierno estadounidense anunció hoy el cierre de la oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Washington, a la que acusó de no haber dado pasos para retomar las "negociaciones directas y significativas" con Israel.

"La Administración ha determinado que tras una revisión cuidadosa la Delegación General de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Washington debería cerrar", afirmó la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Heather Nauert, en un comunicado.

Nauert justificó la decisión al asegurar que la OLP no ha adoptado medidas "para avanzar en el comienzo de negociaciones directas y significativas con Israel".

"Al contrario -remarcó la portavoz-, el liderazgo de la OLP ha condenado un plan de paz de EE.UU. que aún no ha visto, y rechazado involucrarse con el Gobierno estadounidense con respecto a los esfuerzos de paz".

"Estados Unidos continúa creyendo que las negociaciones directas entre ambas partes son el único camino hacia adelante (…) No nos estamos retirando de nuestros esfuerzos de alcanzar una paz duradera e integral", concluye la nota.

Esta decisión de la Administración del presidente Donald Trump se suma a otras tomadas recientemente en la misma dirección, como la suspensión de la financiación a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) o el polémico reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel y el traslado a esta ciudad de su embajada.

EE.UU. defendió la retirada de su aporte a la UNRWA, lo que impactará en los servicios que provee a millones de personas, al considerarla una misión "irremediablemente defectuosa".

Este fin de semana se conoció, además, la cancelación por parte del Gobierno de Trump de una ayuda de 25 millones de dólares destinada a centros hospitalarios en Palestina y dio instrucciones para que dichos fondos fueran empleados en alguna otra causa. EFE

Palestinos consideran "chantaje" el cierre de su representación en Washington

Jerusalén, 10 sep (EFE/Maya Siminovich).- Los palestinos calificaron como un "chantaje" y una "guerra" contra ellos el cierre de su representación oficial ante Washington, del que les informó hoy la Administración de Donald Trump, declararon fuentes oficiales.

"La retirada de la bandera palestina de Washington es mucho más que un nuevo tortazo de la Administración Trump contra la paz y la justicia", afirmó el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat.

Esta acción, aseguró, es "un castigo colectivo" más y simboliza "el ataque de EEUU contra el sistema internacional en su totalidad, incluidos la Convención de París, la UNESCO y el Consejo de Derechos Humanos", dijo en referencia a la retirada estadounidense de acuerdos y organizaciones internacionales.

La misión de la OLP en Washington, que se ocupa de los asuntos consulares y comerciales palestinos en ese país -como cualquier embajada pero sin rango de legación-, será clausurada próximamente según anunció hoy el Departamento de Estado estadounidense.

"La OLP no ha tomado pasos para comenzar negociaciones directas y serias con Israel", decía el comunicado oficial.

En lugar de eso, "ha condenado un plan de paz de EEUU que no ha visto todavía y se ha negado a participar con el Gobierno de Estados Unidos en los esfuerzos por la paz", señala la nota, en referencia al plan de paz que prepara Trump con el apoyo de su yerno y asesor, Jared Kushner.

Este nuevo avance en el distanciamiento diplomático sucede tras tres semanas consecutivas de anuncios de recortes estadounidenses en las ayudas económicas a los palestinos y después de que Trump declarase que sólo reanudaría la ayuda financiera si estos aceptan un acuerdo de paz con Israel.

El año pasado hubo una amenaza de cierre de la misión palestina en EEUU que no se materializó, según confirmó a Efe el portavoz de la OLP, Xavier Abu Eid, "pero esto de hoy es algo diferente", puntualizó.

"Seguiremos trabajando allí, porque hay cientos de miles de palestinos en Estados Unidos, pero simbólicamente es algo mucho más importante", aseguró.

En unos días en los que se recuerda que hace 25 años se firmaron los acuerdos de Oslo, en los que OLP e israelíes se reconocieron por primera vez, Hanán Ashrawi, miembro del Consejo Ejecutivo de la OLP, señaló hoy la "ironía" del castigo de EEUU a esta organización.

Esta, recordó en un comunicado, es "la representante nacional del pueblo palestino y el cuerpo político más alto que se comprometió a alcanzar un acuerdo político y legal sobre la cuestión palestina".

Ashrawi, además, resaltó lo "cruel" del caso, que tildó de "chantaje", en un contexto en el que los palestinos ya son víctimas de "una implacable ocupación militar israelí".

Husam Zomlot, representante de la OLP ante Washington -que fue llamado a consultas a Ramala en mayo pasado después de que Palestina solicitara a la Corte Penal Internacional (CPI) que investigue posibles "crímenes de guerra" israelíes y aún no ha regresado-, acusó a la Casa Blanca de tratar de "intimidar".

Los palestinos, aseguró, no se arredrarán ahora y tomarán "todas las acciones posibles para avanzar y garantizar el proceso (contra Israel) en la CPI".

El Congreso estadounidense ordenó en 2015 que si los palestinos iniciaban o apoyaban una investigación en la CPI contra Israel, su misión diplomática sería cerrada.

Y el comunicado del Departamento de Estado de hoy lo confirmó diciendo que la clausura "es consistente con la preocupación de la Administración y el Congreso por los intentos palestinos de provocar que la CPI investigue a Israel".

Lo que motivó la directiva del Congreso de EEUU fueron las palabras del presidente palestino, Mahmud Abás, a los miembros de la Asamblea General de la ONU en 2015, cuando dijo que no cejaría en su campaña para que organizaciones internacionales, incluida la CPI, condenen a Israel.

Israel argumenta que la CPI no tiene competencia en el conflicto ya que carece de jurisdicción sobre el país (que no es un Estado firmante) y porque Palestina no es un Estado.

El liderazgo palestino negó autoridad como mediadora exclusiva a la Casa Blanca desde que Trump reconoció en diciembre del año pasado como capital israelí Jerusalén, cuya parte oriental permanece ocupada desde la Guerra de los Seis Días en 1967 e Israel se la anexionó unilateralmente en 1980 en una decisión no reconocida por la comunidad internacional. EFE