ANDORRA LA VELLA.- Series y cocina. Así ocupa el tiempo libre el ala pívot dominicano, con pasaporte español, José Miguel Pérez Balbuena, más conocido deportivamente como Tyson.

El jugador del BC MoraBanc Andorra vive su confinamiento particular en el Principado de Andorra con su pareja madrileña Laura Tejeiro.

No ve baloncesto desde que empezó su reclusión por la crisis sanitaria de la Covid-19, pero le cuesta vivir sin él, encerrado en cuatro paredes como la gran mayoría de la población andorrana.

Eso sí, sigue la tabla de ejercicios que les dejó el preparador físico del club, Miguel Ángel Rodellar y también los videos que les envía el entrenador, Ibon Navarro, de análisis.

Su cabeza también está en Sada (A Coruña) dónde viven su madre Ramona y su hermana. De hecho acaba de ser tío ya que su hermana Carolina acaba de ser madre. Todo lo disfruta desde la distancia.

Es el año que lo llamó Sergio Scariolo para estar con la selección española en las Ventanas FIBA.

“Lo intento llevar lo mejor posible este confinamiento. Al final no queda otra opción y tenemos que aportar todos nuestro granito de arena. Ayudar a protegernos y parar este virus. Intento hacer mucho ejercicio y también estoy haciendo cosas que antes no podía hacer tanto. Intentando aprovechar estos momentos”, comenta ‘Tyson’ Pérez, que llegó a España en el 2005 procedente de la República Dominicana cuando apenas era un chaval de nueve años.

Está tranquilo ya que su familia y la de su pareja Laura están todos bien. “No tenemos ningún problema y estamos todos sanos. Somos muy afortunados. Yo estoy un poco más tranquilo porque mi familia está en Sada que no hay mucho contagiado. Si estuvieran en Madrid andaría más preocupado”, dice.

‘Tyson’ Pérez se muestra muy prudente. Muy diferente a lo que él muestra en la pista. Aceptó el confinamiento y sólo piensa en que todo esto pase lo más pronto posible.

“Te cambia mucho la rutina. Pasas de entrenar en pista muchas horas a de repente nada. Choca un poco, pero es lo que hay que hacer. No queda ninguna otra opción. No podemos opinar y se hace y ya está”, apunta.

Él quiere que se reanude la Liga ACB, pero no lo ve nada claro. “Si soy sincero no se si se reanudará. Puede pasar cualquier cosa. Yo, personalmente, espero que sí”, afirma.

¿Y en qué ocupa su tiempo libre?. Un clásico de estos días. “Veo muchas series porque yo soy de series… Alguna película y también leo un poco. Además me gusta mucho cocinar y hago menús con mi pareja. Nos entretenemos y pasamos el tiempo entretenidos. También juego un poco con el ordenador”, dice.

Por suerte, cosas buenas del confinamiento, pasa mucho más tiempo con su pareja y los numerosos viajes se acabaron durante algunos días. “La convivencia va muy bien. Viajamos mucho cuando competimos y ahora aprovecho para estar todo el tiempo junto a ella”.

‘Tyson’ también se ha podido recuperar de la lesión en el tobillo. Una de las notas positivas del confinamiento. “Echo mucho de menos el baloncesto. Yo lo necesito si o si. Lo llevo un poco mejor ahora, pero los primeros días del confinamiento me sentía extraño sin un balón en las manos. No sabía que hacer”, recuerda.

La llegada del coronavirus le sorprendió, como a todo el mundo. “Creo que no se lo imaginaba nadie porque si no hubiesen tomado medidas mucho antes. Son cosas que tienen que pasar y hay que solucionarlo entre todos”.

Sea como sea, echa de menos a la familia. Su madre, Ramona, tenía todo cerrado para venir a ver el partido contra el RETAbet Bilbao Basket en el Principado de Andorra, pero perdió los billetes porque es entonces cuando empezó el confinamiento en territorio andorrano.

No la ve desde el partido contra el Ratiopharm Ulm de EuroCup, el 9 de octubre. “La verdad es que me hubiese gustado estar con mi familia estos momentos. Soy muy familiar y me gusta estar con ellos, pero al final esto es lo que tiene ser deportista. Me ha tocado estar muy lejos de ellos por desgracia. Lo llevo de la mejor manera posible”,afirma.

Cuando acabe la temporada, lo primero que hará ‘Tyson’ será ir a Sada y probar esas tortillas de patatas que hacen en Betanzos. De momento, él las hace encantado en su cocina.

“Tengo todas las costumbres gallegas. Me he criado allí. En casa hago tortilla de patatas al estilo gallego, es decir, poco hechas y con chorizo que nunca falte. También hago croquetas”. Una buena manera de pasar el confinamiento. Entre fogones. EFE