SANTO DOMINGO, República Dominicana. -“¡Eso cuarto tan gatao!”. Esta expresión de Isvánlleriz Espinal resume el uso tradicional que dan los empleados dominicanos de escasos ingresos cuando cada año reciben el salario trece, doblesueldo o sueldo navideño.

Median las necesidades, las premuras económicas y el consumismo voraz que empuja a tanta gente a gastar lo que tiene y lo que no tiene cada vez que llegan las festividades Navidad y Año Nuevo. Todo, pese a los consejos de los especialistas y a las orientaciones de Pro Consumidor. De nada valen las críticas y las advertencias.
En un breve recorrido por la Zona Colonial, reporteros de Acento.com.do conversaron con varios empleados para saber qué uso darán al salario trece. Anabel Florentino Gómez, de 23 años, quien labora como cajera en una tienda de artesanías de la calle El Conde, expresa:
“Todavía no me lo han entregado, pero en la mente de nosotros ya esos son compromisos”.
Habla de invertir el dinerito extra en su casa. Con mirada risueña, de chica traviesa, mientras suena un merengue de fondo, la joven explica que usará el doblesueldo en comprar pintura para la casa, en la compra habitual del mes y en ayudar a su hermana para que se compre ropas.
“Todavía no me lo han entregado, pero en la mente de nosotros ya esos son compromisos”

Su compañera, Isvánlleriz Espinal se desempeña como vendedora del local y al igual que Florentino afirma: “Eso cuarto tan gatao hace rato. Compromisos de la casa, ropa para mi sobrina y para mami. Estoy pensando ahorrar, pero hay que ver si da, porque ahora en diciembre… y tengo que pagar también cosas que debo”. Tanto Florentino como Espinal son muy jóvenes, mejores de 25 años, apenas empiezan a abrirse paso en el mundo laboral.
Otros, como el señor Agustín Peña, un cocinero que caminaba apurado bajo el ardiente sol del mediodía, dijo sin duda que necesita pagar deudas.
En fin, que entre las premuras y los deseos de comprar y obtener objetos a veces innecesarios, la gente se alegra cuando llegan las festividades de final y comienzo de año, con sus fiestas y regalos. En la República Dominicana la Navidad comienza a sentirse en el mes de noviembre, cuando bajan las temperaturas y el friíto sirve de marco a las reuniones de amigos y familiares.
Y para quienes se ganan la vida como empleados formales, el salario trece, el doblesueldo o regalía, es el tema de boca en boca cuando se acerca el final de año. “¿Ya cobraste?”, “¿Doblaron en tu trabajo?”, “¡Me cayó el doble!” son las expresiones del día a día desde que llega diciembre a renovar esperanzas y sueños.
Los más jóvenes, que todavía no tienen la responsabilidad de mantener un hogar, con pareja e hijos, hacen un uso menos racional del doblesueldo.
Para aquellos que han formado familia la realidad es muy distinta. Piensa bien cada peso a gastar. La compra de regalos o ropa para los pequeños, la solución de cualquier carencia en la casa, el pago de alguna deuda, suelen ser las prioridades.
Entre frutas, vegetales y el sonido de dos licuadoras, Carlos Adames, vendedor en un local de jugos naturales, dice que gastará el doblesueldo en ropa para su hija, pero que ahorrará “como pueda”.
A su lado, Natividad Frías prepara una batida con rapidez para atender a un cliente, y habla sobre cómo divide su doblesueldo en partes para poder comprarle ropa a su hijo y cubrir los gastos de la cena navideña. Se muestra mas realista. Intenta ahorrar para enero y febrero. “Antes cobraba 18 mil pesos y guardé 10 mil en el doble sueldo. Yo solo saco lo que voy a gastar”. 
Mientras, en la calle adoquinada, una mujer de cabello rizado, que luce como personaje de las pinturas de Cándido Bidó, de ojos grandes y oscuros, vestida de traje típico, dice que se llama Yunairis Batista. Trabaja en un restaurane. Llegó al lugar por las gestiones de una amiga y tiene dos meses laborando como mesera. Todavía no hace planes poruqe no recibirá doblesueldo. Pero cuenta que cuando ha recibido el salario trece, en otros empleos, no lo malgasta. Ahorra lo que gana o lo utiliza para su hijo y para ayudar a su padre.
Muy distinto opina Argenis Pérez, vendedor de zapatos en una tienda. “Siempre se va de una vez, a veces dura semanas, a veces uno lo gasta en un solo día como el 24 o el 31”, expresa.
“Siempre se va de una vez, a veces dura semanas, a veces uno lo gasta en un solo día como el 24 o el 31”
Los pillos también esperan cobrar
Con la relativa ambundancia de dinero en circulación, los que viven de robar el fruto del trabajo de los demás también hacen sus cálculos y planes. Es de conocimiento que desde que llega el espíritu navideño, aumentan también los atracos. Ante esta situación, muchas personas deciden dejar el dinero en sus cuentas de banco, mientras que otros simplemente no piensan en el riesgo y, tan pronto cobran, llevan el dinero a sus casas.
Uno de ellos es Jonathan Rosario, artesano de 19 años que trabaja con piedras preciosas. Sentado en una silla de plástico mientras observa la gente pasar (tal vez pensando en que la novia se va del país), cuenta con tranquilidad:

“No me gusta transferir mis cuartos al banco, porque siempre te cobran por guardarlo. Yo mi dinero en efectivo lo pongo en un sitio en mi casa, que nadie sepa donde está y así están enteros y mejor guardados”, afirma convencido. Cuenta que su desconfianza se debe a que una vez lo engañaron y no puso la denuncia porque era menor de edad.
De su lado, los empleados Peña y Adames explican que tan pronto cobran retiran el dinero del banco, pero en varias partidas.
Rosario toma el riesgo, pero asegura tener una técnica para evitar los atracos. “Regularmente compro en días muertos. Por ejemplo, un lunes que nadie se va a dar cuenta, miércoles o jueves, no dizque domingo ni fin de semana.”
Aspirante a profesor de Ciencias Sociales, el joven no tiene planes para su doble sueldo, aunque quisiera comprar un piano.
Al igual que Florentino y Espinal, Rosario labora en una tienda de artesanía bajo la modalidad de liquidación anual. Explica que el contrato laboral es abierto, y que el dueño, un abogado, les guarda el preaviso. “Y yo le digo a él que por qué nos tiene que guardar el preaviso si nos está liquidando”, agerga.
Destinado a un propósito
“No hago nada gastando el doble sueldo que duré un año trabajando forzado para conseguirlo, y gastarlo en dos días como pasa a veces.”
En una tienda de zapatos labora como gerente desde hace 6 años Javier Ramsés Herrera, quien no pinta la casa, no compra ropa ni paga deudas. Herrera mira hacia el porvenir. Ahorra el sueldo trece completo para planes futuros.
“Mucha gente coge el doble sueldo y hace planes antes de tenerlo, yo no, soy una persona organizada. Cuando tú dices “el doble sueldo va a ser para esto” y te organizas por un propósito más allá, tú lo logras.”, señala Herrera.
En el año venidero, su propósito es comprar un apartamento, ya que considera esto como parte de su lucha en la vida. “Yo no me voy a comprar un poloshirt y un pantalón con mi doble sueldo, eso se va a acabar, pero algo que yo compre material, que le pueda dejar a mis hijos es mucho mejor, digo yo. No hago nada gastando el doble sueldo que duré un año trabajando forzado para conseguirlo, y gastarlo en dos días como pasa a veces.”
Calcular el doble

El nivel de conocimiento sobre los cálculos del monto correspondiente al doble sueldo queda en baja. Algunas personas utilizan aplicaciones para realizar el cálculo o se informan en la página del Ministerio de Trabajo.
Los trabajadores presentan quejas generales sobre la entrega del pago, pero muestran desconocimiento sobre los derechos laborales que poseen con relación al tema.
“Es como un 10% pero no recuerdo bien.”, Argenis Pérez, vendedor de zapatos.
“Ni idea, pero sé que siempre nos mochan. Estamos averiguando. En las bonificaciones nos dicen cositas, pero no creemos eso y estamos investigando por otro lado.”, Anabel Florentino Gómez, cajera.
“Eso es un robo mi amor aquí. Porque nos mochan, es verdad. Ellos calculan a su beneficio. Yo estaba pensando ir al Ministerio de Trabajo.”, Isvánlleriz Espinal Almonte, vendedora.
“El doble es dizque lo que uno gana en el mes”, Agustín Peña, cocinero.
“Hay muchas páginas de YouTube que son los maestros hoy en día. Ya la persona que se dejan engañar con el doble sueldo y con los bonos es porque quiere, digo yo.”, Ramsés Javier Herrera, Gerente de zapatería.
El doble sueldo, regalía pascual o sueldo trece corresponde a la “duodécima parte del salario ordinario devengado por el trabajador en el año calendario, sin perjuicio de los usos y prácticas de la empresa, lo pactado en el convenio colectivo o el derecho del empleador de otorgar por concepto de éste una suma mayor”, dispone el Código de Trabajo dominicano.
Para verificar el valor correspondiente, el Ministerio de Trabajo de la República Dominicana tiene un portal para el cálculo de prestaciones y derechos adquiridos, al que puede acceder a través del link: https://calculo.mt.gob.do/