NUEVA YORK, Estados Unidos.- La Misión de la República Dominicana ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas abogó por la estabilidad en Haití como la piedra angular que ayudaría el progreso y al desarrollo de ese país.

En una sesión del pasado miércoles, dedicada por el Consejo de Seguridad a debatir el programa de apoyo de la ONU a la justicia en Haití, conocido como MINUJUSTH, en representante dominicano ofreció la posición del gobierno dominicano sobre la inestabilidad en ese país y formuló recomendaciones para contribuir a mejorar el clima político e institucional en la vecina nación.

José Singer, embajador dominicano ante el Consejo de Seguridad, habló directamente frente al ministro de Relaciones Exteriores de Haití, y otros funcionarios que acudieron a la sesión. Igualmente el representante de la Unión Europea en las Naciones Unidas, Joao Vale de Almeida, criticó los escasos resultados ante los esfuerzos de la comunidad europea para mejorar el panorama político e institucional en Haití.

"Lo cierto es que Haití corre el peligro de quedarse atrapado en un círculo vicioso. Y para romperlo, la clave no es otra que corregir la inestabilidad política", expresó Singer.

A continuación las palabras de José Singer ante el Consejo de Seguridad sobre el mantenimiento de la Misión para el Apoyo a la Justicia en Haití

Debate abierto sobre la Misión para el Apoyo a la Justicia en Haití (MINUJUSTH).
2-Abril-2019

Buenas días, presidente,

Mi delegación agradece la convocatoria de esta reunión y las importantes intervenciones de los oradores invitados: el Secretario General adjunto Lacroix, la Alta Comisionada Bachelet y la directora Loune Viaud.

La República Dominicana y Haití somos dos naciones irrevocablemente vinculadas por la geografía y la historia.

Nuestro pasado está tan unido al del vecino, como sin duda lo está nuestro futuro.

Y esto obliga a un compromiso común por el bienestar de nuestros pueblos.

Por eso, en el plano bilateral, nuestra solidaridad con Haití es permanente, al igual que nuestro deseo de que las relaciones entre los dos países progresen en todos los planos.

En el plano multilateral, nos complace constatar que todos los presentes reconocen también la importancia de asegurar que Haití reciba todo el apoyo posible para desarrollar plenamente sus capacidades y mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos.

Apoyamos por tanto todas las iniciativas que han sido implementadas hasta ahora por las Naciones Unidas para la estabilización y la reconstrucción de Haití.

En octubre del 2017, la transición de la MINUSTAH a la MINUJUSTH marcó un hito, pasando de una operación de estabilización, a una misión de apoyo a la justicia.

Se reconocían así los avances alcanzados, que desembocaron en un proceso electoral que la comunidad internacional reconoció como válido, tanto por la transparencia como por su buena ejecución.

El énfasis estaría ahora en acompañar y reforzar áreas tales como la formación de la Policía Nacional y de las instituciones judiciales.

Desde entonces y según las informaciones recibidas, vemos claros avances en el fortalecimiento de estos campos, con una mayor capacidad de acción independiente de la Policía Nacional Haitiana, el aumento del sus oficiales y su mayor acceso a programas de capacitación.

También vemos con optimismo los éxitos del programa de reducción de la violencia comunitaria de la MINUJUSTH, así como la elaboración de una nueva ley para combatir la violencia de género, entre otras acciones.

Este programa será beneficioso sobre todo para los jóvenes, ya que cuentan con apoyo en casos de riesgo, asistencia psicológica, acceso a entrenamiento vocacional y oportunidades de liderazgo.

Es necesario que los jóvenes haitianos cuenten con oportunidades para desarrollar sus habilidades, recibir y adquirir conocimientos, porque ellos son el motor principal del desarrollo sostenible de su pueblo.

Recientemente, hemos puesto a disposición de la Oficina de Fomento del Estado de Derecho y de las Instituciones de Seguridad nuestra experiencia en materia de inclusión social, para motivar la puesta en marcha de proyectos similares en Haití.

Señor presidente,

Compartimos decididamente el deseo del Secretario General de avanzar hacia una nueva etapa en la relación entre las Naciones Unidas y Haití.

Sin embargo, creemos también que es importante no apresurarse para no poner en peligro lo ya conquistado.

Creemos que solo una vez que los logros alcanzados en Haití se hayan demostrado firmes y sostenibles, cabrá explorar nuevas formas de relación.

A pesar de los esperanzadores avances ya mencionados, el informe señala que apenas un 49% de los parámetros de referencia estarán cumplidos o se mantienen en una tendencia positiva. Los demás muestran una tendencia estática o negativa.

Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, y José Singer, embajador especial de la RD para el Consejo de Seguridad

El reporte apunta así a varias áreas donde persisten debilidades estructurales importantes.

A pesar de la creciente profesionalización de la policía, ésta carece aún de las herramientas que garanticen una actuación consistente, con apego a los derechos humanos y con un uso proporcional de la fuerza. Su capacidad de investigación es baja, así como la tasa de expedientes referidos a la justicia.

Según el reporte, una porción significativa de las recientes protestas excedieron la capacidad de respuesta de la Policía Nacional Haitiana, y tampoco parecen estar dadas las condiciones para asegurar la asignación presupuestaria necesaria para mantener siquiera el ritmo de avance mostrado hasta la fecha.

Al mismo tiempo, vemos que el reporte concluye que los avances en materia judicial han sido muy limitados. Si bien ha aumentado el número de oficiales penitenciarios y sus capacidades, tanto la tasa de detenciones preventivas, que exceden dos años, como la tasa de decesos bajo custodia, han aumentado.

Tampoco se han visto los avances legislativos necesarios para eliminar los obstáculos en el acceso a la justicia que aquejan a los ciudadanos y para prestar la debida atención a los casos que involucren a menores de edad.

La enviada especial concluye que aún no están dadas las condiciones para asegurar la estabilidad política. De hecho, considera que ha aumentado el riesgo presentado por grupos violentos armados, y que hay un altísimo nivel de desconfianza entre la población sobre la eficacia del poder judicial.

Haití también carece aún de un sistema de respuesta frente a amenazas como los desastres naturales, la degradación medioambiental, la transmisión del cólera o las amenazas a la seguridad alimentaria.

Mientras tanto, el informe señala que a su publicación sólo se había movilizado el 13% de los fondos comprometidos para el Plan de Respuesta Humanitaria que beneficiaría 2.2 millones de personas.

Desde el punto de vista económico, la situación se ha visto seriamente afectada por la insuficiencia fiscal, la inflación y la devaluación del gourde, con los consabidos efectos para la gobernanza.

Además, las barreras tanto arancelarias como no arancelarias están causando precios artificialmente altos y estimulando el comercio ilegal de mercancías.

Por todo esto, a nuestro entender, hay razones que motivan un replanteamiento de los tiempos para implementar la hoja de ruta propuesta en el reporte del Secretario General.

Señor presidente,

La situación que enfrenta el gobierno interino conformado luego de la reciente dimisión del Primer Ministro Jean Henry Céant ha puesto de relieve la fragilidad de los avances alcanzados hasta la fecha en el camino hacia la institucionalidad democrática.

Lo cierto es que Haití corre el peligro de quedarse atrapado en un círculo vicioso. Y para romperlo, la clave no es otra que corregir la inestabilidad política.

Entender esto nos facilitará tener una idea más clara sobre los próximos pasos a dar.

Es absolutamente crucial que las elecciones legislativas pautadas para octubre de este año se desarrollen en un clima de paz, tranquilidad y transparencia, de conformidad con las leyes haitianas.

La capacidad del gobierno haitiano de conducir este proceso es clave para la legitimidad del sistema democrático y, por tanto, para la estabilidad actual y futura del país.

En conexión con esto, debemos garantizar la participación plena de las mujeres durante este proceso, como candidatas, como votantes y como parte de los mecanismos electorales formales para asegurarnos de una representación equitativa.

Lo prudente en este momento, entonces, es dejar abiertas todas las puertas en cuanto a las posibles vías de apoyo que puedan ofrecer las Naciones Unidas.

El Consejo podría evaluar si existen las condiciones para postergar el inicio de la disolución de la MINUJUSTH.

Al mismo tiempo, abogamos por continuar la preparación de una misión política que efectúe un aporte imprescindible a la creación de las instituciones sólidas y modernas.

Consideramos que esa misión debe ser ambiciosa en su alcance y apoyar la exploración de todos los mecanismos disponibles, incluyendo un estudio exhaustivo de cómo integrar a Haití en las agendas de la Comisión de Consolidación de la Paz y asegurar su acceso al Fondo de la Consolidación de la Paz.

El pueblo y el Gobierno haitiano han mostrado que están dispuestos a hacer el trabajo para reconducir su situación y para esto merecen contar con el apoyo incondicional de este Consejo de Seguridad.

Si logramos afianzar la estabilidad política en Haití, ésta será la piedra angular sobre la cual se fortalecerán los progresos económicos, sociales y de derechos humanos que el pueblo haitiano merece y reclama.

Muchas gracias.

La sesión transmitida por las Naciones Unidas: