WASHINGTON, EEUU.- El presidente de EEUU, Joe Biden, aseguró este jueves que está estudiando si su Gobierno tiene "la capacidad tecnológica de restaurar" el acceso a internet móvil en Cuba, cortado desde las inéditas protestas antigubernamentales del domingo pasado.

En una rueda de prensa junto a la canciller alemana, Angela Merkel, Biden afirmó además que le gustaría donar vacunas contra la COVID-19 a Cuba si una organización internacional les ayudara a hacerlas llegar al pueblo y que no planea por ahora eliminar las trabas al envío de remesas a la isla por si acaso acaban beneficiando "al régimen".

"Han cortado el acceso a internet. Estamos considerando si tenemos la capacidad tecnológica de restaurar ese acceso", dijo Biden sobre el apagón del internet móvil que persiste en Cuba y que según expertos y activistas, tiene como objetivo evitar que se repitan las manifestaciones.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha presionado a la Casa Blanca para que llegue a un acuerdo con compañías estadounidenses con el fin de que hagan llegar internet a la isla vía satélite, o bien que expanda el acceso a ese servicio desde la embajada estadounidense en La Habana.

Biden también descartó la posibilidad de restablecer a corto plazo la posibilidad de enviar remesas desde Estados Unidos a Cuba, restringida desde noviembre pasado por orden de su predecesor, Donald Trump.

"Hay una serie de cosas que yo consideraría hacer para ayudar al pueblo de Cuba, pero eso requeriría una circunstancia diferente, o una garantía de que el Gobierno no se aprovecharía de ellas", afirmó Biden.

"Por ejemplo, la capacidad de enviar remesas a Cuba. Eso yo no lo haría ahora, porque lo cierto es que es muy probable que el Gobierno confiscara esas remesas, o al menos buena parte de ellas", agregó.

En cuanto a la crisis sanitaria en la isla por la COVID-19, Biden aseguró que estaría "preparado para donarles cantidades significativas de vacunas".

Pero, matizó, solo lo hará "si se garantiza que una organización internacional administrará esas vacunas y lo hará de una forma en la que los ciudadanos de a pie tengan acceso a ellas".

El mandatario agregó que Cuba es un "Estado fallido" que "reprime a sus ciudadanos".

Horas después de que su portavoz, Jen Psaki, condenara la "ideología fracasada del comunismo" en referencia a Cuba, Biden respondió a la pregunta de si comparte esa opinión, y de si piensa lo mismo sobre el socialismo, al que se adhieren algunos de los miembros del ala izquierda de su partido en EEUU.

"El comunismo es un sistema fallido, universalmente fallido. Y no veo que el socialismo sea un sustituto muy útil", zanjó Biden.

SOBRE HAITÍ

Sobre Haití, Biden aseguró que el envío de tropas estadounidenses tras el magnicidio de Jovenel Moïse es algo que su Gobierno no se plantea por ahora.

"La idea de enviar fuerzas estadounidenses a Haití no está en la agenda en este momento", remarcó Biden y puntualizó que EEUU solo ha enviado Marines para asegurar la embajada estadounidense en Puerto Príncipe.

El Gobierno interino de Haití ha solicitado a EEUU asistencia militar para estabilizar a un país sumido en una crisis múltiple, pero Washington, que sí ha enviado agentes del FBI para ayudar en la investigación sobre el magnicidio, se ha mostrado cauto respecto al despliegue de soldados.

Sin embargo, al no haber cerrado del todo la puerta, esa posibilidad lleva días sobrevolando la Casa Blanca.

Por ejemplo, un alto funcionario del Gobierno de Biden que pidió el anonimato aseguró hoy a periodistas que se trata de una posibilidad que "no está descartada" por ahora.

"No tenemos una solicitud de los haitianos de (enviar) un número específico de militares, pero tenemos otras peticiones. Estamos evaluando todo lo que podemos hacer que contribuya a la investigación", indicó.

El funcionario añadió que su objetivo es "ampliar la capacidad de la Policía Nacional de Haití" para responder a la situación, por lo que EEUU se plantea enviar a más "formadores" de personal o "equipos, o apoyo técnico", pero no ha tomado aún una decisión.

Moise fue asesinado la madrugada del miércoles de la semana pasada en su vivienda de Puerto Príncipe por un comando de 28 personas según la Policía haitiana, de los cuales 26 son de nacionalidad colombiana y otros dos son estadounidenses de origen haitiano. EFE