SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El establecimiento del primer nivel de atención, como puerta de acceso a los servicios de salud no lesiona el derecho a la libre elección de los afiliados, declaró el economista Arismendy Díaz Santana.

El economista y experto en seguridad social explicó que las Administradoras de Servicios de Salud (ARS) tendrán que contratar unos 830 médicos independientes, con 3,000 técnicos entre enfermeras graduadas, auxiliares y personal administrativo.

“Esta diversidad garantiza que los afiliados podrán seleccionar libremente a su médico de cabecera, pudiendo cambiarlo cuando no les satisfaga, como establece la Ley”, indicó.

Detalló que, como estos profesionales recibirán un pago mensual per cápita, estarán interesados en brindar una buena atención para aumentar sus afiliados y elevar sus ingresos.

“Señalar que el primer nivel de atención elimina la libre elección equivale a oponerse a que una determinada avenida sea convertida en una vía, alegando que se viola la libertad de circulación"

Díaz Santana dijo que debido a que los servicios primarios estarán exentos del pago de diferencias, anualmente los afiliados se ahorrarán cerca de 1,500 millones de pesos, como gasto de bolsillo, además de contar con una atención integral y personalizada.

Sostuvo que, contrario a lo que se alega, en las ARS grandes, “vinculadas al sector financiero”, las opciones de los pacientes serán muy amplias, ya que por ejemplo, una con 500,000 afiliados tendrá que contratar un promedio de 165 médicos independientes.

Asimismo, dijo que las ARS más pequeñas con, 100,000 afiliados, necesitarán unos 32 médicos, por lo que en cualquiera de los escenarios, el referido alegato carece de fundamento.

“Señalar que el primer nivel de atención elimina la libre elección equivale a oponerse a que una determinada avenida sea convertida en una vía, alegando que se viola la libertad de circulación. O, argumentar que cobrar un peaje en una autopista constituye una restricción al libre tránsito”, precisó.

Dijo que en realidad, lo que la Ley 87-01 no permite es acudir a un especialista por una simple fiebre, diarrea, gripe, dolor de cabeza o un malestar general. Tampoco, para medir el peso y la talla de un niño, ni para vacunarlo, ya que en ninguno de estos casos se precisa de atención especializada.

Agregó que, en cambio, sí permite el libre acceso de todos los pacientes que realmente requieren una atención más específica y compleja.

“De esta forma, es posible elevar los honorarios según la complejidad y capacidad resolutiva”, precisó.

A juicio del economista Arismendy Díaz Santana, consultor en materia de seguridad social y salud pública, el equilibrio y la sostenibilidad del Seguro Familiar de Salud (SFS) dependen de la reducción sustancial del acceso innecesario a los servicios del segundo nivel, para elevar la eficiencia general, y aprovechar mejor los recursos.

“Racionar el costo es fundamental para alcanzar la meta de seguridad social para todos”, consideró.