SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El alcalde David Collado reinauguró la Plaza de la Trinitaria, una obra que representaba un compromiso de la actual gestión con el fin de rescatar los patrimonios históricos y culturales de la ciudad de Santo Domingo.

Este importante parque construido en el 1966 lleva en su centro una escultura elevada de Antonio Prats Ventós en honor a la Sociedad Secreta La Trinitaria, cuyos 16 metros fueron aumentados durante la remodelación luego de que la familia Ventós lo autorizara, para que su altura se visualizara a la entrada del puente Duarte, entre las avenidas 27 de febrero, Josefa Brea y la París como antes lo hacía, luego de que haya perdido su visibilidad con la construcción de los carriles expresos 27 de febrero.

“La Sociedad La Trinitaria es el génesis de la dominicanidad. En la escultura central de esta plaza se plasman la libertad y el futuro como expresiones universales de la vida. Estamos hablando de llevar a la actualidad una dimensión evolucionada de la dominicanidad. Con esta remodelación surge un sentimiento de un territorio más global y universal que conecta con Fray Antonio de Montesino en su sermón de adviento: elevar una visión de respeto y la inclusión por el ser humano, un tema sin duda muy debatido actualmente en el mundo”, expresó David Collado durante su discurso inicial.

El aumento de la altura de esta escultura consistió en agregar a las tres piezas de hormigón tres piezas en acero corten en el tope de la misma, una cada a cada pieza de los extremos y dos piezas unificadas al elemento central más alto, para enfatizar como centro, punto focal y a modo de metáfora jerarquizar de manera abstracta una de las figuras La Trinitaria.

En el proceso de intervención de la obra se realizó una limpieza general de la escultura utilizando un proceso de Sand Blasting con arena muy fina para no desgastar la superficie.

El análisis de las piezas estuvo a cargo del ingeniero Heriberto Vásquez, el análisis sísmico y de viento y los planos estructurales estuvieron a cargo del ingeniero estructural José Manuel Díaz, en tanto que el levantamiento de la escultura y los planos arquitectónicos estuvieron a cargo de Shearly Investments, INC.; finalmente los planos constructivos los realizó Strukturat.

El alcalde Collado explicó que la recuperación de este monumento era una deuda del cabildo a la ciudad por el peligro que representaba este espacio abandonado a la seguridad ciudadana el cual había perdido además su esplendor físico; y era además una deuda a la historia del país que se plasma en lugares como este, significando así el respeto y la exaltación a los héroes que libraron distintas batallas en favor de nuestra independencia.


“Esta plaza es nuestro símbolo de libertad y por eso su importancia, cuando pasaba por este lugar lamentaba su abandono y como administración hemos tenido la madurez de coordinar con el Ministerio de Cultura, con Efemérides Patrias y otras instituciones porque siempre tenemos en nuestra mente que lo importante es la Ciudad de Santo Domingo, y lo demostramos en cada una de las obras que realizamos y que además consensuamos llegando a acuerdos que benefician a toda la comunidad con el actual Concejo de Regidores dejando de lado todos los colores partidarios”, resaltó.

Amplió que la remodelación del citado monumento es parte de una visión de ciudad digna, segura y sostenible. Estos rescates incluyen espacios de valor histórico y urbano como la Plaza a Montesino, remozamiento del Malecón y otras obras de igual importancia.

Collado recordó que la obra tiene una doble connotación histórica, porque además de que está dedicada a la sociedad secreta La Trinitaria, fue allí el lugar donde las tropas constitucionalistas, encabezadas por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó se enfrentaron a las tropas extranjeras el 28 de abril del 1965, en la Batalla del Puente.

La remodelación de esta plaza incluyó la reconstrucción general del monumento, reparación de las escalinatas, jardinería, y la iluminación total con faroles led.

Se realizó la coronación de tres elementos de la escultura con estructuras metálicas y se colocó un letrero de bienvenida a la Ciudad de Hormigón en área verde y en acrílico sobre el edificio. Se recrearon murales artísticos con temas patrióticos de la Independencia y la Revolución de abril del 1965, y se colocaron elementos alusivos a los Símbolos Patrios como el Escudo Nacional, el Escudo de la Ciudad, Filoria y los Padres de la Patria.

Se incluyó además unos 4,777 metros cuadrados de Hormigón en la Plaza, La isleta, la calle interior, parqueo interior y parqueo del edificio del frente y 2,562 metros cuadrados en la terminación del diseño original en Granito.

Se sembraron unas 7 mil plantas entre las que destacan las Palmas, las Maras, los Avellanos, grama verde, Fuckien Tea, Isla Verde, Arbolitos chinos, Palmas Robelina, Chefleras, Uvas de Playa y Colas de Zorro.

Para la iluminación del lugar se colocaron 55 reflectores, 70 luminarias LED y 18 luminarias en HPS, así como 44 postes de Acero Galvanizado en toda la plazoleta y el entorno.

Además la construcción de un paseo peatonal, 35 bancos, 18 mesas tipo picnic 6 juegos de mesas y sillas para dominó y 40 zafacones con cajón de hormigón y cesto sintético.

Los trabajos también comprenden la solución del drenaje pluvial, la construcción de un pozo filtrante de 14”, y un colector doble e imbornal, reconstrucción de aceras y contenes, reposición de asfalto en los tramos intervenidos y el embellecimiento de los edificios del entorno.

Otros elementos son la conexión wi fi gratuita para los visitantes de la plaza, y un sistema de riego de jardinería.

Collado agradeció además a las compañías Mejía Arcalá, Claro y Mercasid quienes  hicieron aportes significativos en algunos de los elementos que hoy forman parte de la reestructuración de la Plazoleta La Trinitaria