SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El presidente Luis Abinader se autoevaluó bien a la hora de calificar sus dotes de bailarín y lo atribuyó a la felicidad, pero a la vez confesó que su esposa, la primera dama Raquel Arbaje, estima que "baila malo", aunque ella previamente dijo que esperaba que él le bailara "así de bueno" a como lo hizo recientemente con dos mujeres de buen ritmo.

El jefe de Estado afirmó que la reciente reapertura de un hotel ubicado en Bávaro significó la recuperación de empleos en tiempo de pandemia lo que le puso "tan contento" que logró "bailar bien", aunque sostuvo que su esposa "dice que bailo malo, pero cuando vi que se abrían nuevas oportunidades de empleo me animé a bailar y creo que lo hice bien", manifestó esta noche en un pasaje de humor al evaluar sus primeros 90 días de Gobierno.

"El empleo es una prioridad para nuestro Gobierno; el funcionario que detenga un proyecto por incapacidad está cancelado y aquel que lo haga por corrupción irá a la cárcel", advirtió Abinader al censurar en su alocución de este lunes que, adicionalmente a los efectos de la pandemia, "aquí se pararon cientos de miles de empleos por corrupción e incapacidad".