SANTO DOMINGO, República Dominicana.- A la  educación le deben 312 mil millones de pesos no invertidos en ese sector desde que entró en vigencia la Ley General de Educación, la 66-97, el cuatro de febrero de 1997 hasta la fecha.

En ese monto se incluyen 23,421 millones 985 mil 828 pesos, en lo que respecta a tres categorías en las que se debió hacer una inversión mayor en los últimos tres años: currículo actualizado, ambientes seguros y acogedores y apoyo estudiantil.

En lugar de invertir 39,185 millones 740 mil pesos en esas categorías, el Gobierno ha invertido solo 15,763 millones 754 mil pesos. Esto quiere decir que se le dio a educación un 40.23% y se le debe un 59.77% entre 2008, 2009 y 2010.

El Foro Socioeducativo, en su boletín número dos del Observatorio del Presupuesto en Educación, explica que esta deuda se debe al cumplimiento parcial del Plan Estratégico 2008-2012, que forma parte del Plan Decenal de Educación 2008-2018.

En la categoría currículo actualizado se ejecutó 442 millones 603 mil pesos, en lugar de los 1,030 millones 338 mil pesos previstos en el Plan Estratégico; en ambientes seguros y acogedores y apoyo estudiantil, 7,853 millones 101 mil pesos en lugar de 23,035 millones 460 mil pesos; y en apoyo estudiantil, 7,468 millones 49 mil pesos, en vez de 15,119 millones 941 mil pesos.

“Estas cifras explican por qué la educación en nuestro país es tan desastrosa”, dijo Nelson Suárez, del Centro Juan Montalvo e investigador y analista presupuestario.

A su entender, el impacto de este incumplimiento en las metas educativas establecidas en los planes limita considerablemente al país en su potencialidad de desarrollo económico, social y político, ya que excluye a la mayoría de la población a una educación de calidad como en la consolidación de la democracia.

Según el estudio, hay un problema de déficit acumulado de aulas, deterioro acelerado de las infraestructuras escolares existentes por el uso intensivo de los centros educativos en dos y tres tandas diarias, escasos mantenimiento aplicado,  falta de supervisión y control de calidad de las construcciones, así como limitaciones en servicios, equipamiento y mobiliario escolar en todo el país.

El problema de las infraestructuras es crítico en los centros urbanos, revelan, porque 1,063 planteles asisten el 69.1% de la población estudiantil total. Y, por contraste, en las zonas rurales las escuelas que atienden a un 30.88% de esa población están dispersas, son pequeñas y no ofrecen un servicio educativo completo en el nivel inicial.

Considera Suárez que el único caso que podría considerarse exitoso en su ejecución es el del componente Alimentación Escolar, y es porque “hay un gran negocio alrededor de esto”.

En efecto, en el caso del desayuno escolar se ha ejecutado el 73.74% a lo largo de los tres años de análisis referidos. El Plan Estratégico sugería que se invirtieran 8,732 millones 736 mil pesos y se han ejecutado 6,439 millones 535 mil pesos.

Para Cheila Valera, del Foro Socieducativo aún cuando la ejecución ha sido aceptable en el caso del desayuno escolar, es criticable que hasta el momento no haya una sola persona juzgada por la intoxicación de cientos de niños, niñas y adolescentes que ingirieron sus raciones alimentarias.