SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El juez del Segundo Juzgado de la instrucción de la Provincia Santo Domingo, Máximo Saint-Hilare, envió a juicio de fondo el proceso judicial que se sigue contra el sacerdote Elvin Taveras Durán, acusado de violar y asesinar al monaguillo Fernelis Carrión Saviñón.
El sacerdote es acusado de haber sostenido relaciones sexuales con Carrión Saviñón cuando éste era un adolescente, lo que legalmente es una violación, además de haber planeado y ejecutado su asesinato.
Abogados representantes de la familia del hoy occiso y el Ministerio Público dijeron que presentaron 60 evidencias que comprueban la culpabilidad del sacerdote en un hecho que, consternó a toda la sociedad el pasado 4 de agosto del 2017, en la casa parroquial de Taveras Durán.
Las evidencias en contra de Taveras Durán estuvieron clasificadas entre 31 sobre los hechos, 18 testimonios y 11 materiales entre los que se incluyen, fotos, videos, DVD, entre otros.
Taveras Durán salió de la sala de audiencias sin ofrecer ningún tipo de declaraciones, mientras que el abogado del Arzobispado de Santo Domingo, Luis Rivas, indicó que el tribunal excluyó de toda responsabilidad jurídica a la institución eclesiástica, debido a que supuestamente no existe vínculo alguno entre el imputado y el Arzobispado.
Ante esas afirmaciones, el abogado de la familia Marco Tulio Féliz, mostró inconformidad con la decisión del tribunal y los argumentos ofrecidos por la defensa técnica del Arzobispado, porque a su juicio evaden la responsabilidad de la Iglesia de vigilar el comportamiento de sus subordinados.
“El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, nombró tres veces al sacerdote Elvin Taveras Durán, entonces cómo es que un tribunal lo deja fuera de responsabilidad… No es fácil para un juez chocar con la iglesia, por qué, ellos son un poder mediático difícil de enfrentar”, precisó.
Al concluir el proceso Tulio Féliz mostró inconformidad con la decisión acogida por el tribunal, el cual rechazó la demanda como actor civil en contra del Arzobispado y donde se le solicita la imposición de una indemnización económica por daños y perjuicio que debía ser pagada la familia de la víctima.
El hecho ocurrió en la casa parroquial del sacerdote ubicada en la en la calle Santa Cecilia del sector Los Rosales, en Santo Domingo Este.
De acuerdo con las evidencias, el adolescente Fernelys Carrión, tenía en su poder un celular con dos videos teniendo sexo con el sacerdote y algunas fotografías, por lo que el sacerdote le prometió la suma de RD$180,000 al joven para que borrara el material, pero cuando lo hizo, solo le entregó RD$4,000. Supuestamente este hecho produjo una discusión que terminó con el asesinato del adolescente de parte del sacerdote.