SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El vicepresidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Guillermo Caram, aprovechó la Semana Santa para vincular a la coyuntura sanitaria las Siete Palabras: ¡Padre perdónalos que no saben lo que hacen! , Hoy estarás conmigo en el Paraíso. Mujer, he ahí a tu hijo, ¿Por qué me has abandonado? Tengo sed de justicia, Todo se ha consumado y En tus manos encomiendo mi espíritu.
- ¡Padre perdónalos que no saben lo que hacen! A las potencias causantes de este virus. A los gobiernos que no previeron su contención y propagación. A las autoridades deficientes que creen actuar correctamente. A los que se aprovechan de esta calamidad para sacar provecho político o económico.
- Hoy estarás conmigo en el Paraíso. Ojalá que los responsables de causar la pandemia y administrar sus consecuencias se arrepientan como el buen ladrón, rectifiquen su proceder y no repitan imprevisiones provocadora de otra crisis, como la económica, de peores consecuencias que la sanitaria.
- Mujer, he ahí a tu hijo. Independientemente de la vinculación sanguínea y biológica, la pandemia ha contribuido a entender que todos somos hijos de todas, una hermandad entre toda la humanidad. 170 de 189 países han caído en recesión, afectando a más de la mitad de la población
- ¿Por qué me has abandonado? ¿Será para estremecer nuestros valores, actitudes y conductas que cayeron en ligerezas, boatos y francachelas? Por aquellas autoridades dispendiosas y derrochadoras que sólo piensan en las mieles del poder y que nosotros elegimos prescindiendo de ponderar su capacidad de gobernar para la consecución del bien común?
- Tengo sed de justicia, al ver que muchos no tienen nada y pocos tienen mucho. Médicos y agentes trabajan sin protección mientras burócratas le estrujan en su cara su sobreprotección al visitar familiares enfermos. Se hacen pruebas a quienes no tienen síntomas y no hay pruebas para quienes los tienen
- Todo se ha consumado. Todos los reclamos han quedado validados. De haber tenido más institucionalidad, medio ambiente más sano, más agua para lavarse las manos, menos déficit, informalidad, hacinamiento y promiscuidad, basura, drogas, entre otros, hubiéramos encarado mejor la pandemia.
- En tus manos encomiendo mi espíritu. Para que nos des fuerzas y energías para superar esta calamidad: paciencia y templanza, comportarnos debidamente y precavidos, exigir con respeto actuaciones correctas y previsoras de autoridades, aportar en función de nuestras capacidades.