Arquitectura y energía

¿Por qué no o por qué sí a las renovables en la arquitectura? ( I )

Con el permiso del respetable, “casi casi”, proponemos que el título de esta serie deba evolucionar, y evolucione, hacia: “¡…Sí a las renovables en la arquitectura!”

El lector que nos conoce, sabrá, y desde hace tiempo, sobre la razón de nuestro convencimiento con el tema de las energías renovables (EE.RR.). El lector que no nos conoce, tendrá la oportunidad de conocer sobre ese convencimiento. Ambos y un tercero, quien escribe, podremos razonar y meditar sobre ello en esta ocasión.

Algunos sistemas de  EE.RR. 

Dejaremos por aquí algunas definiciones/descripciones, que nos servirán como introducción al tema de los Sistemas de EE.RR. (Energías Renovables), reconociendo que en muchos casos ya serán del manejo del lector; pero aun siendo así el caso, no podríamos renunciar a este ejercicio de unificación de conceptos en este seria.

Fotovoltaica

Los sistemas de captación de energía solar fotovoltaica, son los que, aprovechando la  radiación solar, la transforman en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico. Dicho efecto, que se produce gracias al silicio cristalino o al arseniuro de galio del que están hechas las células fotovoltaicas, consiste en la emisión de electrones, por medio de estas, cuando reciben la radiación electromagnética del sol. (Algún ingeniero que abunde, más y mejor, sobre esto).

En nuestras investigaciones, hasta el momento, el efecto fotovoltaico fue descubierto a mediados del siglo XIX por Alexadre-Edmond Becquerel, físico francés. Pero no fue hasta finales del mismo siglo, que el norteamericano Charles Fritts ensayó una célula combinada de selenio y oro, rudimentaria por demás(esto último es una apreciación personal),  con una eficiencia más bien testimonial.

Dicho lo anterior, el antecedente directo de la célula fotovoltaica que conocemos hoy, es decir la de silicio, fue creación, en la década del 40 del siglo XX, del inventor norteamericano Russell Ohl.

Con toda esta historia, entre heroica y romántica, la fotovoltaica vio su esplendor con la carrera espacial de los años 50 del siglo XX, cuando los rusos y los norteamericanos lanzaron al espacio sus respectivos satélites. Más adelante EE.UU. envía su Explorer 1 al espacio, “atento a”  (en dominicano esto equivale a “dependiendo de”) la tecnología fotovoltaica como fuente de energía, una vez en el espacio.

Otra vez más, la ciencia aeronáutica, en este caso aeroespacial, le deja una maravillosa herencia de investigación y desarrollo a la arquitectura. Hoy, en muchos países del centro de Europa, no se concibe un edificio cero energía sin tecnología fotovoltaica asociada a su arquitectura. Esto último es así en estos países, puesto que la legislación apoya, y en muchos casos obliga, el hecho de que las renovables sean parte de la solución arquitectónica.

R.D. está en el momento justo para hacerlo….¿ Nos atrevemos?

encuesta

¿Considera usted que Leonel Fernández hizo lo correcto al renunciar del PLD?

Cargando ... Cargando ...

Participa en el debate

No aceptamos comentarios ofensivos ni denigrantes.
Estamos interesados en el debate de las ideas, no auspiciamos ninguna ofensa contra nadie. Los comentarios que contengan mensajes denigrantes, ofensivos, difamatorios, injuriosos, por razones de raza, de política, de religión o de cualquier otra índole serán eliminados y sus autores excluidos de continuar comentando.

© 2011 - 2019 Editora Acento SAS. Todos los derechos reservados.
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

Se un periodista ciudadano - Comparte las incidencias de tu comunidad.