Atalaya del escrutinio

El detectamentiras

“La mentira es un triste sustituto de la verdad, pero es el único que se ha descubierto hasta ahora”. – Elbert Hubbard

El periodismo cambia incesablemente para adaptarse a los tiempos. En ese sentido hemos visto como desde hace décadas hay medios de vanguardia que han instituido la figura de la defensoría del lector, cosechando con ello importantes logros en la confianza y la lealtad de su clientela  así como en la transparencia y la calidad de sus informaciones. Por otro lado, el venerable corrector de estilo de antaño- cuando las cuartillas se martillaban en una sonora máquina Underwood- es actualmente una figura en eclipse en los medios digitalizados, pues en gran medida ha sido sustituido por la inteligencia artificial (Microsoft Word en muchos casos) para abaratar costos y acelerar las entregas al público.

Una respuesta reciente del periodismo al gran volumen de informaciones y la vertiginosa velocidad de su difusión es la institución del “fact checking”, término traducido al español indistintamente como “verificación de la información” o “detección de mentiras”,  entre otras expresiones que se aproximan al original en inglés. Hay organizaciones y medios dedicados exclusivamente a la tarea de comprobar las declaraciones e informaciones de toda índole, pero destacándose las de contenido político y económico. También en los principales medios de comunicación de masas hay importantes departamentos dedicados a la verificación de las informaciones, sobre todo en los países más desarrollados, pero también en muchos emergentes. Si bien todo periodista debe hacer esta labor rutinariamente en el curso de sus tareas diarias, hoy el detector de mentiras es un especialista dedicado- en muchos casos a tiempo completo-  para responder a la demanda creada por el gran volumen de falsedades puestas a circular por charlatanes y mercenarios de la palabra, y la necesidad de depuración de las noticias que sienten los receptores de esa avalancha de información.

El periodista tiene la responsabilidad de informar al público de los hechos, pero no debe hacerlo como simple megáfono que difunde cualquier ruido de la calle, sino como un ente pensante que procesa lo que capta y lo evalúa antes de repetirlo. Cuando una figura pública hace una declaración, su enunciación es una noticia que debe ser informada. Pero, si por lo absurdo de su contenido o cualquier otro detonante (el historial del personaje, por ejemplo) al ser evaluada la información resulta confusa, cuestionable o falsa, el periodista tiene dos opciones: la pasiva de no difundir la noticia falsa, simplemente  callando el evento de la declaración;  y la proactiva de publicar la declaración literalmente, demostrando la “cuestionabilidad” o falsedad de la misma en un comentario. Publicar la declaración cuestionable sin hacer el señalamiento del error o intento de engaño del declarante es hacerse cómplice, faltando a la ética profesional del periodismo. El “fact checking” es precisamente la evaluación de la calidad de la información provista por el informante para evitar la complicidad mediante la divulgación de noticias  falsas. Es un deber del periodismo responsable detectar  la  engañosa sombra de la verdad que es la mentira, e informar al público de su hallazgo.

Tanta es la demanda de los servicios de “fact checking”- por la gran proliferación de mentiras y falsedades  puestas a circular en los principales medios de comunicación de masa y las redes sociales en la actualidad- que la industria actualmente goza de un sorprendente boom. Aunque ya es una actividad madura en el mundo angloparlante (Snopes lleva 20 años haciéndolo en EE.UU., para citar solo un ejemplo), ha experimentado un gran impulso cuantitativo con las elecciones de 2016 y la actual administración del presidente Trump, con la colaboración estrecha de los amigos rusos y sus agresivas campañas de desinformación para incidir en los asuntos internos de varias naciones occidentales. Sin dudas el liderazgo del agresivo tuitero estadounidense ha creado muchos nuevos empleos en este renglón de la economía, aparentemente en cumplimiento de su promesa de promover oportunidades de empleo en EE.UU., aunque quizás no sean las más apropiadas para los mineros y metalmecánicos que dice querer favorecer. Irónicamente esas nuevas plazas de trabajo están principalmente en los medios que el tuitero denomina FAKE NEWS. También ha estimulado  buen número de empleos allende sus fronteras, como lo evidencia el caso de El País, según The New York Times (hemos comprobado que esta noticia no es falsa):

Tales esfuerzos a lo largo de Europa han ganado ímpetu desde las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Poco después de la victoria de Trump en noviembre, David Alandete reunió a su equipo en la sala de prensa de El País en el centro de Madrid con un objetivo en mente: responder a las noticias falsas.

Como muchos periodistas, Alandete, el editor del periódico español y antiguo corresponsal en Estados Unidos, vio varias noticias falsas durante la campaña presidencial estadounidense, muchas dirigidas a México, un país donde se encuentra cerca de la mitad de los lectores en línea de El País.

“La victoria de Trump fue un punto álgido para nosotros”, dijo Alandete. “Muchos de nuestros lectores incluso nos preguntaban si podrían viajar a Estados Unidos”.

Los partidos populistas y la desconfianza en los canales noticiosos tradicionales han aumentado en España, al igual que en otros países europeos que tienen problemas económicos. Tales movimientos han alentado una explosión de noticias falsas o confusas, que buscan promover ciertas opiniones políticas o minar la credibilidad de otros.

Para enfrentar tales notas —y, en parte, para atender a sus lectores mexicanos— El País comenzó a expandir sus esfuerzos de verificación de hechos el año pasado. Eso incluye asignar a cinco reporteros más para desmentir las notas falsas en línea y el inicio de un blog llamado “Hechos” para desmentir los peores casos.

“Mucha gente ya no confía en las instituciones”, dijo Alandete. “Vemos noticias falsas provenientes de todos lados”.

En los medios latinoamericanos la industria de detección de mentiras es de más reciente desarrollo, pero ya cuenta con notables experimentos en varios países desde Argentina hasta México. Sin embargo, la República Dominicana, que usualmente se destaca en muchos renglones de las comunicaciones, ha sido tímida en el  desarrollo del “fact checking”, talvez  por no sentirse la necesidad en nuestro medio. Los líderes dominicanos no son tan proclives a tergiversar y mentir; el público no siente tan intensamente la necesidad de separar el trigo de la paja; nuestros periodistas independientes no han sentido los estímulos necesarios para dedicar esfuerzos en esta dirección: son solo algunas posibles causas de esta gran ausencia en nuestro periodismo. En todo caso, cuando las modas empiezan a propagarse eventualmente llegan a nosotros, y por eso debemos prepararnos para cuando arriben las noticias falsas a nuestro terruño y el público demande estos servicios de los medios.

Eventualmente la inteligencia artificial utilizará poderosos algoritmos para detectar las noticias falsas (ya existen notables esfuerzos en esa dirección). Entonces los verificadores de hechos en los medios seguirán el camino a la extinción como los correctores de texto de antaño. Mientras tanto, para los comunicadores emprendedores  y estudiantes de periodismo  que quieran conocer más sobre el “fact checking” y prepararse para ejercer efectivamente como detectamentiras, les ofrecemos a continuación una lista de enlaces como breve guía de algunos recursos para iniciarse en esta renovada disciplina del periodismo, empezando por una capacitación en línea sin costo para los participantes de habla hispana:

http://www.newsu.org/es/courses/verificacion-de-informacion

http://www.newsu.org/courses/fact-checking-101-0

http://de-avanzada.blogspot.com/2016/12/posverdad-noticias-falsas.html

http://de-avanzada.blogspot.com/2016/12/fact-checking-espanol.html

http://especiales.univision.com/detector-de-mentiras/como-funciona/

http://www.univision.com/noticias/detector-de-mentiras

https://www.quadratin.com.mx/principal/verdadometro-proyecto-corroborar-informacion-en-la-web/

http://www.elheraldo.hn/inspectoreh/1046858-506/inspector-eh-verificaci%C3%B3n-del-discurso-p%C3%BAblico

https://www.nytimes.com/es/2017/02/24/la-union-europea-se-topa-con-un-nuevo-enemigo-para-su-estabilidad-las-noticias-falsas/?rref=collection%2Fsectioncollection%2Findex

http://elpais.com/elpais/2017/02/24/opinion/1487959818_932894.html

http://internacional.elpais.com/internacional/2012/10/17/actualidad/1350495934_440838.html

http://www.eluniverso.com/noticias/2017/02/02/nota/6028459/organizacion-ecuador-activa-fact-checking-campana-presidencial

http://www.elespanol.com/ciencia/20151111/78492182_0.html

http://piaui.folha.uol.com.br/lupa/2017/02/23/checagem-em-tv/

https://www.poynter.org/2017/what-does-the-death-of-expertise-mean-for-fact-checkers/448727/

http://thetandd.com/news/media-must-be-aggressive-in-fact-checks/article_b110fb18-f964-5fc6-b1f3-0861bcb22a27.html

http://www.politifact.com/

http://www.politifact.com/truth-o-meter/article/2017/feb/20/russia-stories-stem-illegal-leaks-trump-says/

http://factcheck.org/

 

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