Unos padres de la patria distintos a Duarte, Mella y Sánchez

De Pedro Troncoso Sánchez, a quien califica como pseudos historiador, dice: “Nunca pensé que mi antiguo discípulo Pedro Troncoso Sánchez era tan pobre de cacumen. Disparatador y aranero. Jamás será visitado por el numen”.
Fausto Rosario Adames/Acento.com.do - 19 de marzo de 2014 - 4:00 pm - Deja un comentario

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Los tres padres de la patria de Alcides García Lluberes no son Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, como todo el mundo sabe. Para el hijo del padre de la historiografía dominicana, José Gabriel García, los padres de la patria son José Núñez de Cáceres, Juan Pablo Duarte y Ulises Francisco Espaillat.

¿A qué viene esta teoría de un historiador, descendiente de historiador, heredero de los archivos de su famosísimo padre, y por demás hombre de gran prestigio y cultura, abiertamente antitrujillista y defensor de la soberanía de la República Dominicana?

El Archivo General de la Nación publicó el año pasado, recopilado por el intelectual Constancio Cassá Bernaldo de Quirós, el libro “El Dr. Alcides García Lluberes y sus artículos publicados en el periódico PATRIA de 1965”.

La recopilación de 12 artículos publicados por el periódico Patria, vocero de la revolución constitucionalista de 1965, es un excelente aporte sobre el pensamiento de este ilustre historiador, del que en el periódico La Nación se escribió en 1961 “porta siempre un maletín que es como una caja de sorpresas…históricas, porque los artefactos médicos están allí, a veces, junto con algún documento o testimonio del pasado revelado por algún cliente amigo”.

Sobre el doctor Alcides García Lluberes

García Lluberes nació el 15 de abril de 1888, del matrimonio de José Gabriel García con Juana Remigia Lluberes y Contreras. Vivió siempre en la casa en que vivió su familia, Calle San José o Del Tapao, hoy 19 de Marzo, de la ciudad colonial. Allí, en la casa número 157 vivió José Gabriel García hasta su muerte, el 19 de enero del 1910. García Lluberes se graduó de médico, nunca se casó ni dejó descendencia. Dejó una gran producción histórica, que se mantiene dispersa en varios periódicos dominicanos.

Era beligerante, franco, acucioso, abierto y fuerte, según Constancio Cassá, el compilador.

Mantuvo criterios muy firmes sobre aspectos de la historia dominicana. Se opuso a que el Baluarte 27 de Febrero se llamara Altar de la Patria, porque aquella fue una iniciativa de Trujillo. Fue un firme crítico de Nicolás Ureña de Mendoza, el padre de Salomé Ureña, porque siempre fue un servil político para disfrute de Buenaventura Báez, y le dio apoyo a la propuesta de Báez de unir al país a los Estados Unidos de América. Rechazó a los golpistas de 1963 contra el gobierno de Juan Bosch.

En su obra queda muy claro que Alcides García Lluberes sostenía, con datos documentados, que Gaspar Polanco y Borbón era el verdadero adalid de la gesta Restauradora, y que el responsable intelectual lo era Ulises Francisco Espaillat.

José Gabriel García era hijo de un sacerdote, según dicen

Cosas de la historia, y de la tradición oral que recoge Constancio Cassá, que el historiador José Gabriel García, el padre de Alcides, era hijo de un sacerdote que trabajaba en la catedral, llamado Gabriel Rudesindo Costa Ramirez, y de la señora Inés García y García.

José Gabriel García, en segundas nupcias, tuvo 9 hijos. Dos murieron a temprana edad, pero los restantes 7 ninguno casó ni dejó descendencia, por lo que el apellido García quedó sin solución de continuidad.

García Lluberes contra Trujillo

El pequeño libro cuenta la historia familiar en trazos generales, y al final ofrece la recopilación de 12 artículos, escritos con un desenfado y una libertad admirables. El polemista que era el doctor García Lluberes se expresa en plenitud de fuerza y pensamiento, en especial atacando a los intelectuales que se doblegaron a Trujillo, y en particular en el caso del doctor Viriato Fiallo, de Max Henriquez Ureña y Ramón Emilio Jiménez.

“He aquí a Fiallo, en la más perfecta camaradería, con los claudicantes miembros del Gobierno de Trujillo, cosa injustificable, porque ya en enero de 1932 aquel régimen se había cabalmente perfilado como un terror: por sus asesinatos, por sus latrocinios, y…hasta por la resurrección que Trujillo había hecho del antiquísimo y feudal derecho de pernada”. Así escribía Alcides García Lluberes.

García Lluberes contra los norteamericanos

En un artículo del 12 de julio de 1965 García Lluberes sostiene que “el Estado yankee fue fundado sobre el basurero étnico del globo terráqueo, y he aquí a la Cuna de la Civilización del Nuevo Mundo, a la antigua Atenas del Hemisferio Colombino, pisoteada, asesinada y ultrajada por las fieras ratas de aquel nacional montón de desechos. ¡En mi vetusta casa, sita intramuros, donde se encuentra el Archivo del Historiador García, y un considerable Museo Indio de Piezas Casicales, que les regalaré al país cuando le llegue la hora brava, lamentaría infinitramente que una salvaje, implacable y criminal morterada yanquee lo destruyese todo! ¡Sin duda ninguna: el mundo no está en sus cabales!”.

La tesis sobre los Padres de la Patria

La tesis de Alcides García Lluberes sobre los Padres de la Patria la sustenta con datos históricos que extrae de los documentos de su padre. Dice que Duarte Sánchez y Mella son la triade del partido duartista, y que por ausencia de Duarte, en febrero de 1844, los conservadores llevaron el mando y el palo. Dice que fue Tomás Bobadilla quien buscó a Pedro Santana y lo colocó como Oficial Superior de Operaciones en dirección de la frontera. Fue Mella quien llevó esa designación.

Sostiene que fue Trujillo quien consagró de forma definitiva a Duarte, Sánchez y Mella como Padres de la Patria, “en parte para agradar a interesados amigos incondicionales suyos, descendientes del menos íntegro de los próceres mencionados”.

Entiende que los auténticos Padres de la Patria “son José Núñez de Cáceres, Juan Pablo Duarte y Ulises Francisco Espaillat: los supremos próceres epónimos de los tres grandes esfuerzos de emancipación que hemos hecho: el de la Idependencia Efímera, de 1821 y 1822; el del gran movimiento de Independencia propiamente dicho, de 1844; y el de la Restauración de 1863 a1864. ¡Con los retratos de los integrantes de esta supereminente triade fue con los que se debieron decorar todas las oficinas públicas y todos los otros centros de actividad nacionales!”.

Sostiene que la consagración de Núñez de Cáceres, Duarte y Espaillat como auténticos Padres de la Patria “no es un ambicioso y vano parecer de este humilde servidor de vosotros: la hizo José Gabriel García en uno de los bien madurados párrafos del último volumen de su Compendio de la Historia de Santo Domingo: la Historia Moderna de la República Dominicana:

Núñez de Cáceres, Duarte y Espaillat no recibieron en su vida sino desengaños; Santana, Báez y Heureaux gozaron de todos los favores nacionales y recibieron todos los honores públicos. ¡Terrible contraste!”

En los últimos artículos de Alcides García Lluberes se habla de gentes más contemporánea, como Rafael Alburquerque Zayas Bazán y de su padre, el también abogado Rafael María Alburquerque y Marty, también de Pedro Troncoso Sánchez, a quien califica como pseudos historiador y le dedica un párrafo final diciendo: “Nunca pensé que mi antiguo discípulo Pedro Troncoso Sánchez era tan pobre de cacumen. Disparatador y aranero. Jamás será visitado por el numen”.

El pequeño libro recopilatorio de Constancio Cassá, publicado por el Archivo General de la Nación, es una pieza que hace justicia con la familia de José Gabriel García, y en particular con el pensamiento democrático o liberal que mantuvo el doctor Alcides García Lluberes sobre temas relevantes de la historia, dando en parte continuación a la labor intelectual de su padre.

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