Hábitat Dominicana y la vivienda social

Con Cesarina Fabián, Directora Ejecutiva de Hábitat Dominicana, y Juan Mendoza, Gerente Financiero, conversamos sobre la promoción de la vivienda social, el apoyo a las familias pobres para lograr y administrar microcréditos y sus programas de asesoría y capacitación en técnicas de construcción en viviendas sociales.  También sobre iniciativas novedosas para apoyar a la mitigación de desastres, las labores de sus brigadas de voluntarios internacionales y otros temas que ocupan la atención de esta entidad desde 1986.

Vivienda Social

La vivienda económica y la vivienda social, como decía un comercial, “no es lo mismo, ni es igual”.  Iniciamos aclarando este punto porque es común se tengan estos primos de cariño como hermanos gemelos.  Actualmente existe gran impulso a la vivienda económica por el sector público y privado al amparo de la Ley de Fideicomiso.  El costo aproximado de construcción de éstas se encuentra en un rango de 1 a 2.4 millones de pesos, un intervalo todavía inalcanzable para los segmentos más pobres de la población dominicana.  Las económicas, en realidad, son todavía lujosas para la mayoría de los que tienen menos.

La vivienda social se diferencia no sólo en que su costo es casi cuatro veces menor al tope de lo que se considera vivienda económica. No se trata de un ajuste de metraje y diferente selección de materiales por parte de los promotores o constructores. Hábitat afirma que en las áreas más deprimidas la autoconstrucción y la progresividad constituyen el uso y costumbre.

Las familias pobres son protagonistas de una serie por capítulos.  Primero un sitio para dormir, luego se incorpora la cocina, después el baño.  Se involucran en las mejoras que poco a poco van haciendo y en las que es común participen otras personas de la comunidad.  El maestro de obra y los albañiles, de formación generalmente empírica, viven en los mismos sectores donde son contratados. Hábitat Dominicana trabaja orientando a las familias en ese proceso, asistencia técnica en construcción y, recientemente, en un programa de formación técnica a obreros y maestros de obra.  

Microcrédito

La forma progresiva en que los pobres van mejorando su vivienda, les permite solicitar pequeños créditos para completar los recursos propios que demande cada etapa.  Prestamistas informales suplen estas necesidades a tasas de interés que se corresponden con el riesgo de repago ven en el flujo de ingresos, patrimonio y garantías; cuando son la única opción para el pobre, incorporan naturalmente un extra a la tasa.  En la medida los ingresos muestran mayor estabilidad, mejora el patrimonio y la vivienda ya es propia, el prestamista informal tiende ajustar sus tasas, pero entonces comienza a sentir competencia de intermediarios formales. 

Bancos especializados en microcrédito han sido una bendición para los pobres por muchos años. Créditos al consumo y la actividad productiva informal son sus principales líneas de negocio en las zonas marginales.  El microcrédito a la vivienda social es más reciente.  Hábitat ha contribuido con sus investigaciones a que se descubran las oportunidades financieras en apoyar la autoconstrucción de las viviendas sociales. 

La organización también acompaña ese apostolado depositando parte de sus recursos en entidades financieras con las que logra acuerdos de cofinanciamiento.  De esta manera se logra una oferta de crédito insuperable: Las tasas más competitivas con las entidades líderes del microcrédito, asesoría de una organización con presencia en 88 países y opción para evaluar la experiencia de más de 200 personas entrenadas en la construcción de viviendas sociales, en eventos organizados por Hábitat Dominicana.

En este objetivo de construir impacto desarrollando el mercado de microfinanzas a la vivienda, tienen programas con bancos, cooperativas y Asociaciones sin fines de lucro. Entre estos líderes en microfinanzas están ADOPEM, ADEMI, COOPASPIRE, VISION FUND y MUDE.  Con ellos se han creado fondos de garantía y se utilizan diferentes formas para multiplicar el impacto financiero de los fondos de la organización: préstamos directos a las entidades o depósitos para cofinanciar los créditos.

Con los oficiales de microcrédito a la vivienda de estas entidades también se hacen actividades de entrenamiento. En este caso para asistir mejor a las familias en el manejo del presupuesto, control de costos de reparaciones y otros aspectos que permitan el uso eficiente de los desembolsos.

Albergues Móviles

Desde el 2014, la entidad viene colaborando con una impresionante iniciativa para ayudar a las comunidades en peligro por desastres naturales: albergues móviles para amparar a la población desplazada cuando ocurre el desastre.  Los datos del Censo 2010 sobre las viviendas vulnerables son espeluznantes: unos 328 mil hogares están expuestos a derrumbes y deslizamientos de tierra.  El 23% de las viviendas censadas están en peligro por eventos que son frecuentes durante la temporada de huracanes.

En un proyecto financiado por la Unión Europea, donde además participaron OXFAM y Plan Internacional, se han instalado dos albergues móviles, el primero en Azua, 2014, y el más reciente en San Cristóbal el año pasado.  Este último tiene capacidad para atender hasta 88 personas en situaciones de emergencia que las obliguen abandonar temporalmente sus viviendas.   La instalación cumple con las especificaciones estructurales y las exigencias para acomodar a las personas que se socorren teniendo en cuenta género, edad y condición de vulnerabilidad.  Se instalan o arman con relatividad facilidad, en poco tiempo, y pueden desmontarse para ser trasladados a otra comunidad donde se considere más urgente el refugio para residentes. Este albergue esta administrado por la Defensa Civil.

Esta es una idea que podría poner punto final al uso de escuelas públicas u otros recintos no apropiados para auxiliar a la población desplazada.  La recepción de los organismos oficiales especializados en desastres ha sido positiva.  Se han recibido solicitudes de países con los que compartimos la ruta de los huracanes, que desean conocer y replicar esta iniciativa de albergues móviles.

Capacitación   

Hábitat Dominicana trabaja en capacitación en varios frentes.  Tiene ingenieros civiles laborando a tiempo completo para la organización. Ellos enseñan y supervisan que las construcciones se hagan con los estándares de la entidad.  Son los que frenan intenciones de querer reducir un poco las habitaciones para tener un garaje o perseverar en la costumbre que afuera queda bien el baño. 

Lo que la organización cree funciona y promueve no es producto de un capricho. Es el consenso de años de experiencia trabajando en zonas marginales de todo el mundo, mensaje que con paciencia se transmite para convencer a propietarios y maestros de obra se desbordan en creatividad.  Roberto Moronta, Francis Medina, Hanlex Jiménez y Juan Carlos Delgado son los ingenieros que tienen esa responsabilidad orientadora.

Para ayudar a difundir ese estándar de vivienda social y orientar a las familias tienen disponible unas Cartillas Técnicas sobre cada fase de la construcción de las viviendas.   Estas se imprimieron gracias a la colaboración de ADOCEM, la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland.   En el Módulo I, sobre La Estructura, hay fichas técnicas, bien ilustradas y tipo brochure, sobre las Dosificaciones recomendadas para, por ejemplo, las mezclas; otros sobre los tipos de paredes, madera y bloques, y techos, zinc y plato.  Entre los otros módulos tenemos los de Instalaciones (eléctricas, agua y saneamiento); Acabados (pañete, pintura, pisos cerámica, pisos cemento); Elementos Generales, Seguridad y Salud. 

Mejorar la formación de albañiles y de maestros de obra es otro foco de la capacitación que promueve Hábitat Dominicana.  En un proyecto con fondos de la Unión Europea, la organización ha realizado dos encuentros de formación en que han participado la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP).  Los talleres de formación teórica y práctica concluyen con el examen que los certifica ante el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. 

La andragogía es la base de la metodología que se utiliza en los talleres, porque van dirigidos a personas adultas con experiencia en trabajos de construcción.   Se ven módulos sobre el terreno, materiales, obra civil, instalaciones sanitarias, instalaciones eléctricas y otras responsabilidades del maestro de obra.   La lista de estos albañiles y maestros de obra se pone a disposición de las familias que construyen a través de los programas de Hábitat, con la finalidad de que evalúen con libertad la conveniencia de contratarlos.  La experiencia ha sido positiva y se espera hacer nuevos talleres en los próximos meses, probablemente con una nueva participación del INFOTEP por su liderazgo en la formación técnica.

Brigadistas Voluntarios

Entre diez o doce brigadas de voluntarios internacionales ha estado recibiendo Hábitat Dominicana en los últimos años.  Jóvenes y adultos de Estados Unidos y Canadá vienen al país por una semana y construyen una vivienda social para una familia, previamente seleccionada en base a criterios rigurosos y transparentes que involucran autoridades y grupos privados de la comunidad.

Las últimas dos brigadas han construido dos viviendas sociales en San Juan de la Maguana.  El Obispo José Grullón desde FUNDASEP apoya en la selección de las familias por medio de una alianza estratégica con Hábitat, así como Juntas de Vecinos, Comités Comunitarios y otros colaboradores.  La coordinación de estas visitas, que requiere una logística abrumadora, la tiene Nathalie Castillo.

Estos voluntarios establecen con el país lazos de permanencia, siguen interesados en recibir informaciones del país, varios pasan a ser donantes regulares y con su ejemplo atraen nuevas brigadas. En su portal Web, Hábitat Dominicana tiene un formulario para solicitar voluntarios dominicanos.

Otras Actividades

Hábitat Dominicana participa en los principales foros que abordan políticas sobre la vivienda desde el sector privado, a través de la Gerente de Programas Arq. Betsaida Santana.  Principalmente en Foro Ciudadano con la iniciativa CASA YA, que promueve espacios físicos inclusivos e integrales, dónde el acceso a una vivienda adecuada se contempla como un derecho básico de cada ciudadano.  El lema de esa iniciativa es “Ningún hogar sin vivienda. Ninguna vivienda sin hogar”, y promueven un proyecto de ley de vivienda que favorezca a los sectores más vulnerables del país, es decir, los que no tienen, por razones de ingreso, la posibilidad de entrar en los sistemas de fideicomiso o bono tierra. 

También se está en contacto con las entidades públicas ligadas al sector, como el Instituto Nacional de la Vivienda.  Con los organismos internacionales, como se ha expuesto, tiene contacto permanente para colaborar en diferentes actividades y presentar proyectos para acciones específicas.

La organización estima que con su concepto de vivienda social ha impactado unas 12,000 familias, todas en su momento entre las más pobres del país.  Han hecho su aporte a reducir un déficit habitacional que es todavía grande y exige que más esfuerzos públicos y privados se destinen a superarlo.   Hábitat Dominicana cuenta con motivación, recursos, experiencia, colaboradores y voluntarios que la mantendrán presente en tan noble propósito de favorecer que una vivienda digna esté al alcance de los más necesitados.