La condena de Lula, analizada por los columnistas de O GLOBO

Un análisis completo sobre la primera condena de un expresidente
Servicios de Acento.com.do - 14 de Julio de 2017 - 6:00 am - Deja un comentario
Foto: Acento.com.do/Archivo/Luiz Inácio Lula da Silva.

RIO .− Luis Ignacio Lula da Silva se convirtió este miércoles en el primer ex presidente de la República condenado por corrupción en el período democrático. El juez Sergio Moro condenó al líder del Partido de los Trabajadores a nueve años y seis meses de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero por haber recibido un tríplex de la constructora OAS en Guarujá, a cambio de beneficios del Gobierno para la empresa.

A continuación ofrecemos un resumen de lo expresado sobre el caso por los columnistas del diario brasileño O Globo: Lauro Jardim, Ancelmo Gois, Miriam Leitão, Merval Pereira, José Casado, Ricardo Noblat, Zuenir Ventura, Veríssimo, Cora Rónai, Pedro Doria, Silvana Batini e Joaquim Falcão, e Ivar Hartmann 

Lauro Jardim

La sentencia de Sérgio Moro no deja otra alternativa para Lula: tiene que salir candidato. Como mínimo, para evitar la prisión. La condena le servirá de combustible para moldear el papel de víctima, que él, una vez más, encarnará.

Para ello, sin embargo, Lula tendrá que recorrer de verdad el país. Después de todo, Moro no mandó arrestarlo “por prudencia”, como admitió en su sentencia. “Prudencia” es sinónimo de temor de manifestaciones populares que puedan salirse del control.

Pero, por el momento, Lula parece tener miedo de las calles, incluso liderando las encuestas de intención de voto para la Presidencia.

Ancelmo Gois

Creo que Lula sobrevive a esa condena de Sergio Moro, al continuar detentando la admiración y el cariño de buena parte de nuestro pueblo, especialmente de los más pobres. Llamar al elector de Lula analfabeto político, por el bajo nivel de escolaridad, no resuelve la ecuación. ¿O está politizado el elector de Jair Bolsonaro, en su mayoría con cursos superiores? Los dos, extraños objetos de deseo en campos opuestos, se dice, cargan ideas fuertes, falsas o no, que tienen gran audiencia en el corazón de los brasileños.

En el caso de Lula, así como fue con Getúlio Vargas (1882-1954), su fuerza reside en la imagen de que, con él en el Planalto, el pobre tiene su tiempo. Y dígase a favor del petista que, al llegar al poder en 2003, aun reconociendo que encontró la casa ordenada y una economía mundial viento en popa, Lula gobernó para todos y ayudó a mejorar la vida de ricos y pobres. Nadie ha perdido dinero con él en la Presidencia.

Miriam Leitão

El expresidente Lula podrá concurrir a las elecciones aunque sea condenado a la interdicción para el ejercicio de funciones públicas, porque la sentencia será válida después del proceso transitado en el juzgado. La ley de la ficha limpia no lo impedirá porque sólo sería aplicada después de una eventual condena en segunda instancia. Lula continuará trabando en la política la pelea judicial como forma de escapar de la ley.

Sus cuentas con la justicia todavía van a producir muchos sucesos. Hay otras acciones (procesales) en curso. El tendrá nuevas declaraciones que hacer en el acto de corrupción en la Lils Palestra, en el acto, cuya denuncia aún no ha sido recibida, por el sitio de Atibaia. En esas dos, tiene nuevos encuentros marcados con el juez Sérgio Moro.

Merval Pereira

La condena del ex presidente Lula en el proceso del tríplex del Guarujá, anunciada este miércoles, tiene algunos aspectos que piden un análisis más profundo, comenzando por la calidad de candidato a la sucesión presidencial en 2018 de la que alardean Lula y el PT con tanta antelación para crear situaciones embarazosa para la actuación de la justicia.

Por el momento, hasta que el recurso inevitable al TRF-4 produzca la confirmación o no de la pena, Lula continúa con sus derechos políticos intocables, pues el recurso tiene efecto suspensivo. La condena por lavado (de activos) lleva a Lula a también quedar impedido de ejercer cualquier función o cargo público por el doble de tiempo de la pena, de acuerdo con la Ley Nº 9.613 de 1998, que creó la COAF. (Lea mas)

José Casado

El viernes pasado, en Brasilia, cuando Lula iniciaba un testimonio en la Justicia Federal, le pidieron hablar más cerca del equipo de grabación:

− ¿Tengo que hablar para la cámara? Mire que el candidato no puede ver una cámara −ironizó.

Fue la segunda vez, en los últimos dos meses, que él trató de registrar en juicio su proyecto de candidatura.

Había sido incisivo cuando habló al juez Sérgio Moro en mayo, en Curitiba:

− Yo estaba cerrando mi carrera política, pero ahora, después de todo lo que está pasando, estoy diciendo en alto y bien claro que voy a ser candidato en 2018.

Irónícamente, fue en Curitiba donde Lula cumplió tres décadas y media de candidatura permanente por el Partido de los Trabajadores.

Ricardo Noblat

Nunca antes en la historia de este país un presidente de la República había sido denunciado por corrupción. Michel Temer fue el primero −acusado por el Fiscal General de la República, Rodrigo Janot− de corrupción pasiva. Estaba destinada a Temer la maleta del Grupo JBS que arrastraba una calle de Sao Paulo el exdiputado Rocha Loures (PMDB-PR).

Nunca antes en la historia de este país un expresidente de la República había sido condenado por corrupción. Lula lo fue al ser sentenciado por el juez Sérgio Moro a nueve años y medio de prisión en el proceso del tríplex del Guarujá. Si la segunda instancia de la justicia confirma la sentencia, irá preso. Aunque no lo sea, quedará impedido de disputar elecciones. (Lea mas)

Zuenir Ventura

Para quien, como yo, acompañó la trayectoria de Lula desde el principio, votando por él casi siempre, es difícil escribir este artículo. Más por la emoción que por la razón, no puedo celebrar su condena. Mi sentimiento es de pena y decepción, no de júbilo, como debe ser el de millones que lo rechazan. Pero también me niego a embarcarme en esa ola paranoica de que el juez Sérgio Moro vino al mundo para perseguir al líder petista. Al contrario, él dijo que tenía elementos para decretar la prisión, pero no lo hizo por sentirse “intimidado” por los posibles “traumas” que ello envolvería.

Veríssimo

Nada contra Moro, el justiciero de la República. Pero no puedo dejar de pensar en él como un cazador en su sala de trofeos, rodeado por las cabezas de sus presas. En esta pared, la cabeza de un tigre, en la otra, la de un león, en la otra, la de un búfalo. Y ahora, en un lugar destacado, la cabeza de Lula.

Moro puede muy bien decir que ninguna presa le exigió más coraje y sangre fría, de ahí su lugar destacado en la pared. ¿Qué fiera sería Lula? Cada animal abatido por nuestro intrépido cazador corresponde a una biografía y una justificación para su caída. A diferencia del búfalo, por ejemplo, que sólo murió porque el cazador acertó el tiro, la razón para abatir “al Lula” es compleja.

Cora Rónai

Las redes sociales se pusieron histéricas tan pronto como se divulgó la sentencia del juez Sérgio Moro. Por un lado, llanto, crujido de dientes −y ofensas al juez, odiado por los defensores de Lula y del PT−. Del otro, alegría, celebración −y ofensas al expresidente, que despierta aún más pasiones que el juez. Muchos “gifs” de botellas de champán abiertas, muchos aplausos, banderas desplegadas y fuegos artificiales.

Estoy entre los que están de acuerdo con la sentencia del juez Moro, pero no puedo celebrar la decisión. Como él, creo lamentable que un ex presidente de la República sea condenado criminalmente, aún más cuando este expresidente es una figura como Lula que durante tanto tiempo encarnó las esperanzas de una parte tan ponderable del país. (Lea mas)

Pedro Doria

Recorriendo la historia de la República, no nos queda mucho en la categoría de grandes presidentes. No son muchos los nombres memorables que han sido capaces de transformar el país. Entre los tecnócratas de la Primera República hay hombres honestos, hasta algunos bien intencionados, pero los grandes nombres como el barón de Río Branco y Ruy Barbosa no llegaron a la presidencia. De los militares, tampoco hay uno sobresaliente y, si los recordamos, es por los peores motivos. Entregaron un país más pequeño al salir.

Lula podría haber sido grande. Pero escogió ser pequeño.

Silvana Batini y Joaquim Falcão

Las próximas preguntas son: ¿Será condenado Lula en el Tribunal Regional Federal de la 4ª región? ¿O no? ¿Cuándo?

¿Lula se volverá inelegible para concurrir a la presidencia en 2018? ¿O no? ¿Cuándo?

Todos los brasileños quieren saber. Son respuestas difíciles. Comencemos por listar a los magistrados que pueden interferir en este proceso. No son pocos. (Lea mas)

Ivar Hartmann

La mitad del país ya creía piadosamente en la culpa de Lula, antes incluso del inicio de la investigación. La otra mitad seguirá insistiendo en la inocencia del expresidente aun ante una decisión unánime del plenario del Supremo. En ese contexto, ¿qué papel puede cumplir la sentencia de Moro?

En el mejor de los casos, no sorprendió a nadie. Las pruebas decisivas ya eran públicas hace meses y la fundamentación de Moro fue conservadora. Absolvió en parte, condenó en parte; no decretó el inicio del cumplimiento de la pena de prisión. Hasta una decisión sobre el obvio recurso, esta sentencia tiene un efecto jurídico casi nulo.

El efecto político ya se había sentido con la divulgación de las pruebas, la conducción coercitiva, las imágenes del interrogatorio y así sucesivamente. Si es bien evaluada, la sentencia de Moro es una simple etapa. Para algunos, configura hasta una pérdida de oportunidad, pues el castigo real no debería aguardar por recursos interminables.

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