En nuestra República Dominicana hay más personas discapacitadas de las que a “primera vista” podemos calcular. Sólo los sordos en el país a falta de datos más precisos, se estiman en unos de 40.000, de los que apenas un escaso millar tiene acceso al tipo de educación especializada que necesitan para integrarse a la sociedad de manera normal y productiva.

Ser discapacitado no significa necesariamente ser una persona incapacitada, pues en muchos casos los sordos desarrollan talentos superiores a los considerados “normales “ para llevar a cabo cualquier tipo de tarea encomendada, y tienen además habilidades extraordinarias para comunicarse entre ellos a través de su fascinante lengua de señas, y con los considerados como oyentes, lo hacen, bien hablando dentro de las posibilidades de cada uno, o leyendo los labios de sus interlocutores

En nuestro medio, hay Sordos que trabajan en numerosas empresas y en diferentes puestos, ingenieros y técnicos graduados en E.UU, y contadores, empleados, administradores, etc., formados aquí, en la Escuela Nacional para Sordos que está realizando una encomiable labor a través de sus ocho filiales en diferentes puntos del país. Para ello, la Escuela recibe una estimable ayuda oficial, pero insuficiente para la enorme tarea que se ha propuesto a corto y mediano plazo de incorporar la mayor cantidad de Sordos posibles en sus aulas, y garantizarles además una educación de calidad. Para esta ingente pero necesaria tarea, se necesitan equipos médicos y de informática, profesores, personal auxiliar, vehículos…y mil implementos más.

Es por ello que coincidiendo con la celebración de “Junio, el mes del Sordo”, mañana sábado y pasado domingo en Galería 360. De 4 p.m. a 8 p.m. la Escuela Nacional para Sordos tendrá una serie de actos destinados a recabar fondos y a mostrar muchas cosas de lo que sus estudiantes pueden hacer. Habrá talleres de lengua de señas, desfiles de modas, estatuas vivientes, actuaciones del Ballet de la Escuela, y otros entretenimientos muy interesantes.

Así pues, este fin de semana están invitados a conocer más sobre la Escuela Nacional de Sordos y a compartir con sus estudiantes y profesores, se van a divertir y llevar muchas sorpresas agradables. ¡Ah¡ y sí les sobran algunos pesitos en algún bolsillo olvidado del pantalón o en algún rinconcito del bolso, no importa que sean mucho o pocos, pueden depositarlos en nuestra mesa de colaboraciones. Como dice el dicho, Hoy por mi…Mañana por ti.