SANTO DOMINGO, República Dominicana.-La Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo vertió duras críticas contra el gobierno dominicano por haber asignado a la Presidencia de la República un presupuesto mayor que el destinado a educación, salud, obras públicas y otros ministerios.

En un cable, numerado 000003, de fecha 6 de enero de 2010, y considerado “sensitivo”,  la Embajada de EE.UU expresa preocupación por la falta de transparencia y la ineficiencia con que la Presidencia de la República maneja los recursos multimillonarios que se asigna en el Presupuesto Nacional, que ese año ascendieron a 43 mil 200 millones de pesos.

El informe forma parte de los más de 2 mil mensajes sobre República Dominicana que una fuente del gobierno de EE.UU entregó al portal Wikileaks, que los ha puesto a disposición del público.

En el párrafo que titula “Es bueno ser rey: la oficina de la Presidencia recibe más de 11% del presupuesto”, el cable expone que de un Presupuesto Nacional que ascendió a RD$378 mil 900 mil millones (entonces US$10,5 mil millones), la Presidencia de la República recibió RD$43 mil 200 millones (entonces US$1,2 millones), o 11,4% del presupuesto, constituyendo la partida más elevada.

A la Presidencia de la República le seguían, la Secretaría de Estado de Educación: RD$37 mil 400 millones (US$1,04 millones), o 9,8% del presupuesto, y por debajo de la Presidencia.

“Una gran parte de la asignación de la Presidencia carece de descripción: más de RD$8,2 mil millones (US$227,5 millones) se destinan a la ‘Administración de las Contribuciones especiales’, pero no se proporcionan más detalles”

Asimismo, también por debajo, la Secretaría de Estado de Salud Pública: RD$36 mil millones (US$999 millones), o 9,5% del presupuesto; la Secretaría de Estado de Obras Públicas y Comunicaciones, RD$29 mil 700 millones (US$823 millones), o 7,8% del presupuesto, y  la Secretaría de Estado de Interior y Policía, RD$23 mil 900 millones (US$663 millones), o un 6,3% del presupuesto.

Socava la cohesión

Según la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo, con la asignación de un presupuesto tan elevado para el manejo discrecional por la presidencia plantea varios problemas.

“Destinar más de 11% del presupuesto a la Oficina de la Presidencia plantea varias preocupaciones sobre la transparencia y la eficiencia. En primer lugar, que socava la cohesión del proceso presupuestario y la centralidad de la toma de decisiones, al colocar proyectos similares en diferentes lugares. Por ejemplo, la Oficina Supervisora ​​de Obras del Estado de la Presidencia tiene un presupuesto de RD$3,7 mil millones (US$102 millones), con la mayoría de sus proyectos centrados en la construcción de escuelas, hospitales y clínicas. Desplazar estos proyectos de la Presidencia a los ministerios responsables mejoraría la transparencia, simplificaría la burocracia y mejoraría la eficiencia”, precisa.

También observa que, dado el impacto político de estos proyectos, no es probable que la Presidencia ceda el control.

“Una gran parte de la asignación de la Presidencia carece de descripción: más de RD$8,2 mil millones (US$227,5 millones) se destinan a la ‘Administración de las Contribuciones especiales’, pero no se proporcionan más detalles”, advierte.

El uso del dinero como poder

El cable también comenta que la Presidencia usa claramente el incremento del presupuesto para mantener el control de partes clave de la burocracia gubernamental.

Y relata que la Junta Central Electoral (JCE) le informó que su asignación presupuestaria seguía siendo la misma del año pasado (2009), a pesar de que las elecciones congresuales y municipales se celebraría en 2010.

“Cuando se le preguntó cómo planeaban la ejecución de las elecciones sin fondos suficientes, los funcionarios de la JCE respondieron que esperan obtener de la Presidencia el financiamiento que necesita”, precisa.

El cable

UNCLAS SANTO DOMINGO 000003

SENSITIVE

2010-01-06 14:05

Asunto: presupuesto de República Dominicana plantea más preguntas que respuestas

1. (U) RESUMEN: El presupuesto del Gobierno de la República Dominicana (GRD) para el año 2010 no logra ningún avance significativo en hacer más transparente el proceso presupuestario, y de manera igualmente preocupante incumple con varias metas de su Acuerdo “stand-by” con el FMI. El presupuesto asigna 11,4% de sus recursos a la Oficina de la Presidencia, socavando gravemente la capacidad de los ministerios de priorizar y controlar los recursos, e incumple normas internacionales de transparencia presupuestaria. El presupuesto tampoco cumple con varios puntos de referencia establecidos por el FMI en la Carta de Intención de octubre de 2009: se registra un aumento significativo en los gastos primarios, no dedica el 5% del PIB a gastos de capital, y no cumple con el déficit primario del 0,4%. También contiene aparentes discrepancias matemáticas que hacen que sea difícil de evaluar los cambios de un año a otro. FIN DEL RESUMEN.

San Pedro visita a San  Pablo: un préstamo para financiar el déficit y pagar la deuda

2. (U) En 2010, el gobierno espera un déficit de RD$47,9 mil millones (US$1,3 mil millones a un tipo de cambio RD$36.05 por US$1.00); recolectar RD$263 mil millones (US$7,3 mil millones) en ingresos e incurrir en RD$310,9 mil millones (US$8,6 mil millones) en gastos. Dado el estimado del PIB de RD$1,8 mil millones (US$ 49,9 mil millones), el déficit constituirá el 2,6% del PIB, esperando llegar a la marca establecida en el Acuerdo con el FMI. Sin embargo, al restar los pagos de intereses, el déficit primario será de RD$11,4 mil millones (US$ 316 millones), o 0.6% del PIB, lo que supera el objetivo de 0,4% del FMI. (NOTA:. El texto en realidad da una cifra de RD$10,6 mil millones para el déficit primario. Al examinar los números, parece que se llegó a esta no sólo por la omisión del pago de intereses en el cálculo del déficit primario, sino también por la exclusión de unos RD$800 millones del pago obligatorio de indemnizaciones a funcionarios despedidos durante la parranda de recorte de gastos en 2009. Ver el comentario en el párrafo 6, sobre algunas de las discrepancias en el presupuesto. FIN DE LA NOTA.) Al añadir RD$68 mil millones (US$1,9 mil millones) en pagos de deuda que serán cubiertos por el financiamiento (ver siguiente párrafo), el presupuesto total de la RD para 2010 será de RD$378,9 mil millones (US$ 10,5 mil millones).

3. (U) Con el fin de financiar el déficit de RD$47,9 mil millones, y para pagar su deuda, el Gobierno Dominicano está a la espera de préstamos por RD$115,9 mil millones (US$3,2 millones) y RD$80,9 mil millones (US$ 2,2 mil millones) que provendrán de fuentes externas: RD$22,7 mil millones (RD$630 millones) en bonos globales; RD$9,9 mil millones (US$275 millones) de PETROCARIBE; RD$21,8 mil millones (US$605 millones) de los bancos multilaterales de desarrollo (BMD), y RD$26,5 mil millones (US$735 millones) de los bancos. De los fondos prestados, RD$68 mil millones (US$1.9 mil millones) se destinarán al pago de la deuda: RD$65 mil millones (US$ 1,8 millones) se destinarán a los pagos de la deuda actual y RD$3 mil millones (casi US$90 millones) se destinarán a la reducción de la saldo de la deuda.

Los restantes RD 47,9 mil millones (US$1,3 mil millones) cubrirán el déficit fiscal. Una forma de mirar a los préstamos previstos de la República Dominicana es que los bancos multilaterales de desarrollo y los bancos externos financiarán el déficit fiscal, puesto que sus entradas totalizan RD$48,3 mil millones (US$1,3 mil millones), un poco más que el déficit–, y los bonos globales, los fondos de Petrocaribe y el financiamiento interno cubrirán el pago de deudas –ya que su total de insumos totaliza RD$67,6 mil millones (US$1,9 mil millones), que es un poco menos de lo que deben en pagos de la deuda.

Es bueno ser rey: la oficina de la Presidencia recibe más de 11% del presupuesto

4. (U) El presupuesto de RD DE RD$378,9 mil millones (US$10,5 mil millones) financiará a una serie de departamentos, organismos y entidades. Los cinco beneficiarios principales serán:

– La Oficina de la Presidencia: RD$43,2 mil millones (US$1,2 millones), o 11,4% del presupuesto;

– La Secretaría de Estado de Educación: RD$37,4 mil millones (US$1,04 millones), o 9,8% del presupuesto;

– La Secretaría de Estado de Salud Pública: RD$36 mil millones (US$999 millones), o 9,5% del presupuesto;

– La Secretaría de Estado de Obras Públicas y Comunicaciones: RD$29,7 mil millones (US$823 millones), o 7,8% del presupuesto, y

– La Secretaría de Estado de Interior y Policía: RD$23,9 millones (US$663 millones), o un 6,3$ del presupuesto.

5. (SBU) Destinar más de 11% del presupuesto a la Oficina de la Presidencia plantea varias preocupaciones sobre la transparencia y la eficiencia. En primer lugar, que socava la cohesión del proceso presupuestario y la centralidad de la toma de decisiones, al colocar proyectos similares en diferentes lugares. Por ejemplo, la Oficina Supervisora ​​de Obras del Estado de la Presidencia tiene un presupuesto de RD$3,7 mil millones (US$102 millones), con la mayoría de sus proyectos centrados en la construcción de escuelas, hospitales y clínicas. Desplazar estos proyectos de la Presidencia a los ministerios responsables mejoraría la transparencia, simplificaría la burocracia y mejoraría la eficiencia.

Sin embargo, dado el impacto político de estos proyectos, no es probable que la Presidencia ceda el control. Por otra parte, a pesar de que los elementos anteriores aparecen específicamente en el presupuesto, una gran parte de la asignación de la Presidencia carece de descripción: más de RD$8,2 mil millones (US$227,5 millones) se destinan a la “Administración de las Contribuciones especiales”, pero no se proporcionan más detalles. Finalmente, la Presidencia también está claramente utilizando el incremento del presupuesto para mantener el control de partes clave de la burocracia gubernamental. La Junta Central Electoral (JCE) nos dijo recientemente que su asignación presupuestaria sigue siendo la misma del año pasado, a pesar de que las elecciones congresuales y municipales se ejecutarán en 2010. Cuando se le preguntó cómo planeaban la ejecución de las elecciones sin fondos suficientes, los funcionarios de la JCE respondieron que esperan obtener de la Presidencia el financiamiento que necesita (Reftel).

Comentario

6. (SBU) El presupuesto de 2010 tiene algunas mejoras en relación con los de años anteriores. Incluye dos nuevos informes, uno que detalla los supuestos asumidos en la elaboración del presupuesto, y otro que describe el marco para el programa financiero 2011-2012 que el Gobierno Dominicano negoció con el FMI. Por otra parte, la Oficina de Crédito Público logró que los detalles de los proyectos financiados por su oficina se incluyan como partidas específicas en el presupuesto. El gobierno también siguió el consejo del FMI para controlar el gasto total, alcanzando la marca impuesta por el déficit fiscal global. Sin embargo, un examen cuidadoso del presupuesto plantea más preguntas que respuestas. El presupuesto de 2010 afirmó que los gastos primarios se reducirán en un 24,1% de los niveles de 2009, pero esta cifra parece estar basada en un  agregado de 2009, erróneamente inflado. Al comparar los componentes y los no agregados, en realidad parece que los gastos primarios se incrementarán en un 4,4%. Al centrarse en los componentes también se demuestra que el Gobierno Dominicano está incumpliendo los objetivos fijados por el FMI en la categoría de gastos primarios. En la Carta de Intención, el FMI pidió al Gobierno Dominicano limitar el crecimiento de los sueldos y salarios, así como de los bienes y servicios. Contrariamente,, estos elementos parecen aumentar en un 4,3% y 20,6%, respectivamente, sobre los niveles de 2009.

El Gobierno Dominicano también incumple el objetivo de dedicar el 5% del PIB a gastos de capital; en el presupuesto, actual, se destinará sólo el 4,7% del PIB. La Embajada planea reunirse con funcionarios (responsables de la elaboración del) presupuesto del GRD para obtener más información, incluyendo los planes para cumplir con objetivos obligatorios del gasto en educación. Sin embargo, incluso sin las discrepancias matemáticas, el presupuesto no alcanza los estándares internacionales de transparencia fiscal y las metas moderadas esbozados en el Acuerdo con el FMI. FIN DEL COMENTARIO.

LAMBERT