Brotes Públicos

Una propuesta educativa alrededor de “los ninis de la ciencia”

Por Samuel Bonilla

En reiteradas ocasiones me he referido a las grandes deficiencias de nuestros sistema universitario y en especial a la ausencia de profesores a tiempo completo con las requeridas calificaciones para educar en el siglo XXI. Hoy les propongo otra posible solución al problema: la importación de “los ninis de la ciencia.”

Con frecuencia escuchamos hablar sobre los ninis, aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan. En España, sin embargo, los ninis no necesariamente son jóvenes con bajos niveles educativos y pocas destrezas profesionales. Por el contrario, son jóvenes pertenecientes a una comunidad científica que ha sido víctima de las políticas estatales españolas en medio de una crisis económica y financiera. Los “ninis de la ciencia” son jóvenes investigadores dedicados a distintas áreas del conocimiento que trabajan sin recibir una remuneración; jóvenes con maestrías y doctorados que han quedado desamparados por la crisis.

Propongo una política de internacionalización de la educación superior que consiste en la importación de estos “ninis” para empezar a dignificar y transformar la docencia universitaria en nuestro país. Esta idea pudiese representar un primer paso en torno a una visión distinta de formación docente, que además, nos expondría a estándares educativos internacionales. La crisis pone a disposición de la República Dominicana una camada de profesionales con la capacidad para fortalecer nuestras universidades. Pero como con todo lo bueno, tenemos que mostrar interés y movernos rápido.

Ya hay quienes han comenzado a aprovecharse de esta coyuntura europea. Recientemente, el gobierno de Ecuador anunció comenzará a ocupar 5,000 plazas docentes, ofreciéndoles contratos mensuales a los ninis con bonos adicionales de vivienda y comida.

La Universidad de São Paulo, que es hoy la universidad latinoamericana mejor posicionada en los rankings internacionales, nació precisamente con la importación de profesores europeos de la talla de Claude Lévi-Strauss, Roger Bastide, Gleb Wathagin, Gustav Brieger, Heinrich Reinboldt y Henrich Hauptman. Ejemplo del éxito de esta política de internacionalización en Sao Paulo de los 1930s radica en Roger Bastide, un reconocido sociólogo francés responsable de haber formado a un grupo selecto de sociólogos brasileños, entre los cuales se destacan Florestan Fernandes y Fernando Henrique Cardoso.

Con esta propuesta, propongo una nueva forma de ver la crisis europea. La crisis representa una gran oportunidad para intentar la transición de un modelo de profesores a medio tiempo con múltiples empleos y pocas calificaciones, a un modelo de profesores a tiempo completo con alto conocimiento de contenidos y fuertes intereses investigativos. La internacionalización de la educación superior puede ser una política pública muy eficaz. Como proceso, puede ser también muy eficiente ya que la contratación del profesor ofrece la posibilidad de generar un impacto en el muy corto plazo.

Esta medida no reemplazaría definitivamente a los docentes locales. Nos presenta la ventaja de poder ofrecer una educación universitaria de calidad y a la vez nos permite el tiempo para formar adecuadamente a nuestros propios docentes universitarios.

No podemos continuar evadiendo la formación docente como tema central de nuestras políticas educativas. Dentro de quince años, no queremos estar lamentándonos por no haber invertido en ella, así como hoy nos lamentamos de no haber invertido quince años atrás.

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