La Semana Santa, es uno de los períodos especiales del año, donde se movilizan una gran cantidad de personas y recursos para compartir en familia, para jornadas religiosas, retiros espirituales, acceder a playas, balnearios, ríos, excursiones, establecer campamentos, en fin para disfrutar al aire libre (outdoor).  Otros grupos de personas permanecen en las ciudades, disfrutando del silencio y quietud, mientras los delincuentes y ladrones, ubican sus víctimas potenciales.

Con el propósito de proteger y apoyar a los que deciden salir de la ciudad para los fines anteriormente indicados se creó, durante el Gobierno Constitucional 2000-2004, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mediante la Ley 147-02 del 22 de Septiembre 2002.  La 147-02 y su Reglamento, agrupan a todos los organismos de socorro así como a las organizaciones no gubernamentales (ONG’s) que son auxiliares de los poderes públicos, como la Cruz Roja Dominicana.  La CNE y el COE, conforme a dicha ley, la preside la Defensa Civil, que como organismo colegiado planifica, pone en operación y ejecuta lo que debe hacerse en términos de prevención y de repuesta rápida para la protección de vidas y los bienes materiales.

Esta Ley 147-02, que fue formulada y “aplatanada” debidamente, elimina el protagonismo, es decir, todo se realiza en conjunto y con los recursos de todos los que deben intervenir, reduciendo la improvisación, para acometer los objetivos de dicha ley.  Sin embargo, ahora ocurre de la siguiente manera:

El protagonismo de los responsables de las instituciones de primera repuesta, como Salud Pública, Policía Nacional, Defensa Civil, COE, reflejan la disgregación que la ley trata de evitar.

Como prueba de ese protagonismo, ya aparecen informando lo que harán individualmente: leemos que el Ministerio de Salud Pública, informa que tiene su “Plan de Emergencia” para Semana Santa; La Policía Nacional, que dispondrá de miles de agentes, la Defensa Civil por igual, etc.  Pronto veremos al Ministerio de Obras públicas, limitando la circulación de vehículos o La Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), también haciendo lo mismo.

El espíritu de la Ley 147-02, es que las acciones individuales de cada organismo, se ejecuten en conjunto, de manera que la ciudadanía tenga la debida confianza, por la credibilidad de los actores, en el cumplimiento de dicha ley.  El COE, conforme a la ley, es quien coordina la ejecución armoniosa y efectiva de las labores preventivas al tiempo de ser el vocero oficial, bajo las directrices del Presidente de La Comisión Nacional de Emergencias.  La labor rendida, de conformidad con las disposiciones legales vigentes, cada quien cumpliendo con su rol, aumenta la confianza y credibilidad de la CNE y el COE, propiciando un uso más eficiente de los recursos, mayor consistencia de las estadísticas ofrecidas a la población al tiempo de fomentar el entusiasmo de los oficiales y cuerpo de voluntarios.  Por tanto digamos todos: NO AL PROTAGONISMO…!!