Santiago 2030

¡Que los gobiernos hagan lo que deben hacer…!

Por Reynaldo Peguero

Juan José Batlle Álvarez, vicepresidente del Consejo Estratégico de Santiago (CDES), y sobre todo una referencia ética y moral para nosotros, los más jóvenes. Un munícipe a cabalidad y co-fundador de la histórica Liga Ciudadana. Santiaguero como el que más, sin proclividad por fotos y noticias. De los ciudadanos que logran que en Santiago las cosas pasen, y pasen bien. El doctor Batlle me sorprendió con una frase genial: “primero, que los gobiernos hagan lo que deben hacer, y dejen para después lo que los gobernantes desean hacer”. Que realicen lo que están obligados a cumplir por ley.

Mi bisabuelo, Aurelio Valdez Paulino, siempre decía de Los Batlle son “puntuales, responsables y serios, esos rubios del pueblo arriba son muy buenos”. Don Lelo era dueño de más de 200 tareas en La Otra Banda y se relacionaba económicamente con Los Batlle, familia de origen Catalán radicada en Santiago de los Caballeros desde el siglo XIX. Papa Lelo como le decíamos, adquirió fama por la calidad de sembrador tabaquero, virtud que fue reconocida por la Tabacalera CxA, al designar un tipo hoja con su propio nombre “Aurelio Valdez”. El historiador español Juame Vicens Vives (1910-1960) testifica en el periódico Noticia de Cataluña, “los catalanes somos propensos a los abrazos cordiales y a los odios primarios; a las resignaciones afectivas y a las negativas intransigentes”.

Subrayo que para gestionar y relacionarse con muchos políticos dominicanos, tanto municipales como nacionales, hay que tener estas virtudes catalanas: poder escuchar los políticos con la debida cordialidad; ser firmes e intransigentes con los compromisos que se pactan; saber en su momento, no siempre, dar muestras de afectividad y sobre todo, estar preparados para resignarse e impugnar con el voto a los que nos queden mal.

En nuestro tema de hoy solicitamos que los gobiernos hagan lo que deben hacer y no lo que los gobernantes, alcaldes, presidentes y legisladores, sueñan y desean hacer. Un plan estratégico territorial es para eso, para que el gobierno, el ayuntamiento y la sociedad civil, hagan lo que deben hacer. En Santiago, tenemos claro lo que debemos hacer y me niego aceptar que en seis años de la actual administración municipal del Alcalde, Gilberto Serulle y cuatro del Presidente Danilo Medina, no pueda hacerse lo que deba hacerse, lo que manda la ley e impone la Ordenanza No. 2945 que estableció como Agenda Oficial de Santiago, el Plan Estratégico 2020.

En este período hasta el año 2016, el Ayuntamiento del Municipio de Santiago y su Alcalde administrarán casi 12 mil millones de pesos en seis años de gestión (2010-2016), con un 40% de este monto dedicado a la inversión en obras. Por su parte, el gobierno nacional y el Presidente de la República del 2012-2016, deberán invertir en ese mismo período en Santiago por lo menos 26 mil, 400 millones de pesos, los que sumados a una contrapartida significativa del sector privado y las agencias internacionales de cooperación, es suficiente dinero para que en el 2016, Santiago sea una ciudad, una provincia y un territorio regional feliz, alegre y desarrollado. De inclusión social, empleos dignos, sustentable, ordenada y gobernable.

Un territorio regional con 300 mil empleos formales, privados o públicos. Una provincia sin analfabetos, con escasa mortalidad infantil y donde ninguna mujer muere de parto. Una ciudad y un entorno territorial con agua potable segura y de calidad, con un manejo y procesamiento del 100% de su agua residual. Un municipio donde se recolecta y se clasifica toda la basura, no hay vertederos irregulares de residuos por doquier, y con muy pocos casos de Dengue, Malaria y Cólera.

Los sueños y deseos de los gobernantes y alcaldes en innúmeras ocasiones no coinciden con lo que el Gobierno y el Ayuntamiento deben hacer. Por esos malos sueños de los gobernantes, vienen conflictos, frustraciones y desencantos. Aparecen unos “proyectos de conjura” que pretenden crear el sello propio del príncipe, pero que no están en la mente, ni en la visión de nadie. Los ejemplos sobran por doquier: la Isla Artificial y el Metro Subterráneo de Santo Domingo en una ciudad como la capital, sin agua potable segura y con el peor tratamiento del agua residual de Centroamérica y El Caribe. También en Santiago se expresan esas pesadillas en el interés de construir un Tranvía, en una ciudad que no ha podido organizar mínimamente un transporte colectivo eficiente más allá de los conchos y los motoconchos.

Con el interés de que soñáramos juntos, el Consejo Estratégico de Santiago (CDES) se empleó a fondo y puso en operación “los Sueños de Santiago al año 2020” y luego de más de 10 mil consultas y alrededor de 100 talleres y reuniones de trabajo, el sueño o Visión 2020 es lograr un: “Santiago emprendedor y visionario, apoyado en su capacidad de articulación participativa y cohesión social; que impulsa la producción y los servicios en un territorio ordenado, ambientalmente sustentable, con equidad social y de género, una ciudadanía saludable, bien educada que valora y promueve su cultura, así como la mejora permanente de su calidad de vida.”

Atrás debiera quedar la visión faraónica, zarista y cesariana de imponer sueños y visiones que no están en el imaginario del pueblo. De proponer proyectos nacionales e internacionales, para satisfacer visiones como la de Tito Flavio Domiciano en Roma, asimismo como Antíoco III sobre Siria y más reciente el sueño centralizador de Trujillo Molina sobre Santo Domingo. Resulta que todos ellos fueron gobernantes originariamente aceptados, pero posteriormente repudiados por sus pueblos.

Santiago, tierra de la Democracia y de la Independencia dominicana tiene una Visión propia sobre su desarrollo y por encima de esta no se pueden sobreponer a la fuerza, las ideas o los sueños de faraones o cesares transitorios. Que los gobernantes hagan lo que deben hacer, y dejen para después, lo que sus sueños le iluminan y profetizan que tienen que hacer. Que así sea.

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes