Historia

Personajes exaltados al Panteón Nacional: Pedro Francisco Bonó (29)

En varias ocasiones Bonó fue propuesto como candidato a presidencia de la República, rechazando la misma. El propio Gregorio Luperón le hizo tal insinuación, en carta de fecha 6 de septiembre de 1881.

Por Juan Ventura

Roberto Cassá lo ha calificado como: “...uno de los dominicanos más excelsos por la nobleza y profundidad de sus ideas”. y sigue diciendo el historiador Cassá: “Bonó terminó reconocido como ciudadano ejemplar y cumbre de la exposición de ideas responsables, pues el compromiso constituía en él una resultante de la autenticidad”. Y continúa expresando el autor de “Los indios de las Antillas”: “...Bonó brilló como integrante de la que ha sido considerada una tríada de precursores del liberalismo cibaeño, junto a Ulises Francisco Espaillat y Benigno Filomeno de Rojas”. (Apología a Pedro Francisco Bonó, discurso de ingreso como miembro de número de la Academia Dominicana de la Historia, publicado en Clío, No. 155, mayo—diciembre, 1996, páginas 8—9).

Natural de Santiago de los Caballeros, nació el 18 de octubre de 1828, hijo segundo de José Bonó y de Inés Mejía. Además el matrimonio Bonó—Mejía, procreó los hijos: Alejandrina, Sixto, Carolina, Casimira y Manuel de Jesús Bonó y Mejía.

Se educó en San Francisco de Macorís y en Puerto Plata.

En 1848 publicó su novela El Montero, en París, Francia.

El 18 de enero de 1848 ocupó su primer puesto público como Fiscal de Santiago. Tres años después es elegido Suplente de Representante (Diputado) por Santiago. En 1855 es designado Procurador Fiscal del Tribunal de Justicia Mayor de Santiago.

Participó en calidad de Secretario del general Juan Luis Franco Bidó, en la Batalla de Sabana Larga, que fuera ganada a los haitianos, en 1856.

En 1856 tomo posesión como Senador, representando a Santiago.

El 6 de octubre de 1856 es nombrado Abogado Defensor Público, para los Tribunales.

Publica el opúsculo intitulado: Apuntes para los cuatro Ministerios de la República”, el 8 de mayo de 1857.

Fue uno de los participantes en la Revolución de 1857 contra el Gobierno de Báez.

No se casó nunca y no dejó descendencia. Siempre vivió con sus hermanas solteras: Casimira y Carolina Bonó y Mejía.

A partir del 8 de julio de 1857, figuró como Comisionado de Interior y Policía, con Francisco J, Jimenez, Ulises Francisco Espaillat y Antonio Hernández, hasta el 1 de marzo de 1858; Diputado, en 1857; Presidente del Senado, en 1858; Procurador Fiscal de Santiago, en 1960.

No apoyó la anexión del país a España, proclamada por Pedro Santana, el 18 de marzo de 1861.

Suscribe junto a otros el Acta de Independencia del 14 de septiembre de 1863. Tuvo una participación bien destacada en la Guerra de la Restauración y el Gobierno Provisional de Santiago.

Además, ocupó los cargos : Comisionado de Guerra junto a Ramón Mella y Julián Belisario Curiel, en 1863  Ministro de Relaciones, en 1864; Ministro de la Suprema Corte de Justicia, en 1867; Secretario de Estado de Justicia e Instrucción Pública y Encargado de Relaciones Exteriores, en 1867; Regidor del Ayuntamiento en San Francisco de Macorís, en 1868; Juez de Primera Instancia de La Vega, en 1870; Comisionado Especial de Agricultura en la provincia de La Vega, en 1876; Miembro de la Junta de Agricultura de Francisco de Macorís, en 1880 y otros tantos más.

En varias ocasiones Bonó fue propuesto como candidato a presidencia de la República, rechazando la misma. El propio Gregorio Luperón le hizo tal insinuación, en carta de fecha 6 de septiembre de 1881.

Viajó por diferentes países del mundo en representación del país.

Bonó escribió enjundiosos artículos en la prensa nacional, los mismos fueron recogidos por el connotado historiador y prolífico escritor licenciado Emilio Rodríguez Demirizi, en su libro intitulado: “Papeles de Pedro F. Bonó”.

Luperón dijo de Bonó: “Ciudadano respetable, muy instruido y de meritorios antecedentes, implacable enemigo del mal proceder, sinceramente apasionado por la justicia, la libertad y la democracia. Hombre íntegro, de escuela práctica y seria, de carácter severo y rígido, sombrío en sus maneras, estoico en su vida ; intransigente en sus opiniones, firme en sus propósitos ; perseverante en los principios ; de valerosa entereza ; de larguísimos servicios” (Notas Autobiográficas y Apuntes Históricos, tomo II,. ciudad Trujillo, Editorial La Nación, C. Por A., , 1961, página 59).

Pedro Francisco Bonó y Mejía, murió en la ciudad de San Francisco de Macorís, el 13 de septiembre de 1906.

En 1988 fue exaltado en el Panteón Nacional y sus restos llevado allí el 26 de abril de 1989.

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes