Roberto Rosario sigue anunciando la misma proporción de resultados que empezó a dar a las 7 y 18 minutos del domingo, cuando no se empezaba a realizar el conteo en los colegios electorales ni en las Juntas Electorales, únicas autorizadas por ley a emitir boletines y resultados.

Roberto seguirá “contando” hasta proclamar reelecto a Danilo.  Pero veamos cómo se produjo el conteo electrónico de Roberto.

La OEA lo definió como: “…el desorden y la incertidumbre generados por las deficiencias en la instalación de las máquinas de apoyo al proceso."

Roberto reveló en la víspera de las elecciones la renuncia de 3 mil auxiliares técnicos que debían operar el sistema.

Eddy Olivares testimonió en El Día que el funcionamiento del sistema automatizado no pasó del 60%.

Colapsado el sistema automatizado en esa magnitud, cabe preguntarse  ¿de dónde sacó Rosario datos para dar sus resultados?

No provenían de los escanners de los colegios, pues quienes registramos electrónicamente nuestra asistencia, no informamos preferencia política.

No provenían de “las Juntas Electorales” que “autorizarán, con la frecuencia que estimen conveniente, boletines parciales en los que se indicará la hora y los números de los colegios relacionados hasta el momento, y los votos obtenidos por cada agrupación y partidos políticos…”,  establece la ley.

Cuando Rosario arrancó a dar resultados desde el domingo hasta el día de hoy, pues, usurpó las funciones de las Juntas Electorales y el procedimiento de ley.

Los facsímiles de actas debían llegar simultáneamente a la JCE y a los partidos, pero mientras Rosario anunciaba tener 5,000 mil actas, a los centros de cómputos del PRM y el PRSC no había llegado una.

Entrado al cuarto día de las elecciones, faltaban por computar 2, 078 actas: un 14% en el nivel A. Un  50%, en el nivel B.  Un 60%, nivel C, y todo en el C-1, voto  preferencial.

Ese colapso del conteo automatizado y el manual, todas las violaciones a la ley, incluyendo la compra de 300 a 400 mil cédulas por parte de gobiernistas, invalidan o ilegitiman las elecciones.

El proceso electoral ha sido de abusos de poder, violaciones a la norma y ahora el fraude evidente, porque eso y no otra cosa son los datos que saca Roberto Rosario de no clara procedencia, y en abierta violación a la ley.

En esas condiciones y dados los hechos expuestos es obvio que la propia JCE se ha encargado de poner en entredicho la legalidad y legitimidad de las elecciones.

Esos antecedentes serían una provocación y un daño permanente al espíritu de unidad y gobernabilidad en que debe operar una nueva administración, dados los graves problemas de déficit fiscal y endeudamiento, la pesada deuda social y las fallas de todos los servicios públicos.

Cuando Pelegrín dice que en 2007 a Danilo lo venció “el Estado”, pero que ahora a la oposición la venció “el sistema corrupto y excluyente”, está aludiendo al continuismo pero también al establishment que lo apaña.

Ojalá se entienda el mensaje.