Arquitectura y energía

La máquina para vivir. Una máquina sana III

Por Juan C. Sánchez González

Continuando con la relación de recomendaciones de las semanas anteriores, nos referiremos al espacio de descanso por definición: el dormitorio. Cuando el día termina y nuestras actividades de trabajo, estudio u ocio cesan, instintivamente nuestro cuerpo y psique buscan la relajación y luego el sueño. El espacio para descansar y dormir debe tener las características necesarias – y la ausencia de otras tantas-  que nos ayuden en este objetivo al final de la jornada.

La disposición en el dormitorio.

En los últimos años se ha puesto (de nuevo) en boga el uso de los llamados lofts. Son espacios habitables (viviendas u oficinas) donde todo el planteamiento espacial es diáfano, no existiendo divisiones entre los ambientes. La ventaja fundamental está, en la versatilidad del espacio único para acomodar la estancia; una de las grandes desventajas es la falta de privacidad del área del dormitorio. Un dormitorio sin un espacio delimitado es un lugar poco aconsejable para el descanso. Lo ideal – en ausencia de tabiquería original- es tratar de delimitar el espacio destinado al dormitorio buscando privacidad y aislamiento del resto de la casa.

La colocación del mobiliario del dormitorio también ayuda a conseguir ese ambiente de descanso deseado. No es recomendable ubicar la cama enfrentada a la puerta, perpendicular a la línea de acceso al dormitorio o justo debajo de la ventana. Ciertamente son observaciones obvias pero muchas veces pasadas por alto. Lo mejor es colocar, en lo posible, la cama fuera de los accesos o salidas de los dormitorios.

Muchos autores sugieren orientar la cabecera al norte como la mejor opción para dormir. Esto es un tanto discutible, toda vez que condicionando la ubicación de la cama a evitar puertas y ventanas, queda poco espacio en una habitación promedio de unos 9 o 10 m2.  Conviene dejar la cabecera de la cama liberada de encajonamientos, muebles altos o estanterías y procurar que estas superficies verticales estén limpias de muebles u objetos suspendidos.

Es muy importante despejar en todo lo posible el dormitorio;  el exceso de mobiliario no invita al descanso. Es muy común en nuestro modo de vida actual, que combinemos los ambientes de descanso y de trabajo en un mismo espacio. Si éste es el caso - y no es posible evitarlo- conviene dejar la habitación lo más diáfana que se pueda para no romper su naturaleza original de dormitorio.

Las plantas, que en la mayoría de las veces son recomendadas para equilibrar los espacios con un toque de naturaleza, no son apropiadas para los dormitorios. Una planta, que es un ser vivo, durante el día puede incluso tener una función depuradora del ambienten donde se encuentre, no siendo así de noche cuando dormimos.

El color para nuestros espacios

Los colores en los espacios ayudan a definir, en parte, los usos de los mismos y los estados de ánimo que pudiéramos tener al habitarlos. La relación del color y la luz (natural o artificial), inciden en nuestra sensación de confort, hasta el punto de no poder soportar estar en un lugar o disfrutar de él, en estado de relajación o de actividad.

En los dormitorios los tonos suaves y relajantes son propicios para el descanso. El blanco hueso, el beige, melocotón pálido, el rosa muy suave o los verdes muy claros, permiten crear esa atmósfera de relajación necesaria. Para la cocina, los colores terrosos y tonos amarillos combinados con tonos de blanco, son los más adecuados. En los cuartos de baño los colores de la pintura o revestimiento pueden variar de acuerdo a los gustos, pero se recomiendan tonos que eviten la sensación de agobio aún pudiendo ser colores fríos.

Los colores oscuros no se recomiendan para los espacios familiares. Las gamas de tonos celeste y verdes claros, sí que producen una agradable sensación y permiten que se combinen con toques de colores más fuertes.

La semana que viene continuamos…

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes