Aunque la tarjeta de crédito nació con el siglo XX como una forma de pago diferido para algunas transacciones en Estados Unidos, su uso internacional se expandió desde 1950 hasta llegar a ser hoy de tenencia generalizada en todo el mundo.
Usar tarjeta de crédito se ha vuelto imprescindible para poder completar trámites como registrarse en un hotel o alquilar un vehículo, aunque el cliente disponga de efectivo suficiente para cubrir ambos costos. Es una especie de identidad para negocios con alcance universal.
Sin duda que la tarjeta de crédito tiene múltiples ventajas para quien tiene ingresos seguros pues le da la oportunidad de evitar andar con efectivo, llevar un registro de sus gastos y hasta ahorrar en sus compras fundamentales.
En cualquier país desarrollado, una tarjeta de crédito se convierte en una ventana de servicio al cliente, donde su opinión vale, donde el banco defiende su derecho y donde a nadie le cargan costos que no solicita.
Aquí el principal propósito del banco intermediario –ninguno es emisor directo, sino comercializador de Visa, MasterCard, American Express, entre otras- es provocar gastos innecesarios a clientes con el objetivo de llevarlo al círculo vicioso del endeudamiento para ponerlo a pagar interés compuesto.
Todos los bancos que hacen negocios con tarjetas de crédito en República Dominicana incurren en la práctica de fijar fechas de corte y límite de pago sin financiamiento que tienen un doble propósito: obligar al cliente a pagar rápidamente o exponerse a quedarse sin efectivo y pagar intereses porque el último día que puede pagar nunca coincide con períodos de pago salarial.
Así, el cliente que tiene como fecha de corte el 21 de cada mes le llega el estado de cuenta el 25. Si es un empleado estatal tiene que pagar su deuda (con la ventaja para el banco de que el efectivo le llega cuatro días después del último consumo) o esperar al día 10 del mes siguiente que es la fecha promedio para pagar. Como el día 10 nadie cobra, si por alguna razón tuvo que disponer del efectivo que entró el 25 o el 30, usted queda atrapado en la segunda red que tiende el banco: pagar intereses por sobre el 10% en algunos casos por solo veinte días de financiamiento, pues a partir de ahí cae en mora y lo colocan bajo asedio personal, laboral y familiar. ¡Poco menos que un robo porque ellos no pagan esa cantidad en un año a un cliente que ahorra en su banco!
Mientras en cualquier país del mundo, en cumplimiento de la norma internacional ISO / IEC 7812 solo cobran por el saldo no pagado, aquí cobran intereses por la totalidad de lo gastado, incluida la parte pagada, y luego no se sonrojan al enviar informes de cumplimiento del Pacto Mundial de la ONU sobre buenas prácticas de negocios.
Es de reconocimiento mundial, menos aquí y los banqueros no quieren cambiar con la complicidad del Banco Central, que el cliente “puede hacer solo un pago mínimo así como pagar intereses sobre el saldo pendiente”.
Hay bancos que viven asediando a empleados de bajos ingresos para que acepten una tarjeta de crédito, pero cuando los atrapan le incluyen cargos mensuales fijos no solicitados como “servicio de protección”, “servicio de rescate 24 horas”, entre otros.
¿Por qué los bancos incluyen servicios de protección de la tarjeta si son ellos los que tienen que proteger su sistema y no el cliente?
¿Por qué un banco incurre en el timo de cobrarle a algunos clientes de una tarjeta Visa el “servicio de rescate 24 horas” cuando sabe perfectamente que esas personas no tienen ningún vehículo?
Los legisladores que han tomado la iniciativa, con Francisco Matos (PLD-Santiago) a la cabeza, harían muy bien con continuar su propósito de llevar a los bancos que operan en República Dominicana a cumplir las normas elementales que rigen el negocio en el resto del mundo.
Consejos
Si usted es usuario de tarjeta de crédito, benefíciese de ese servicio adoptando las siguientes medidas:
-Nunca tome a crédito una suma que sobrepase su capacidad de pago a tiempo.
-Tome la decisión de no tomar efectivo por vía de la tarjeta de crédito, pues los intereses se van a las nubes.
-Nunca acepte servicios que usted no ha contratado. La mayoría de los servicios de seguros de vehículos incluye rescate en calles y carreteras. Son los bancos los que tienen que proteger su sistema, para eso usted paga una cuota anual.
-Cuando reciba su estado de cuenta, ponga en lugar visible la fecha límite de pago y pague la suma total ese día o el anterior, para que no le entregue dinero a un banco con 15 días de antelación, pues ellos no le perdonarán a usted el retraso de un día.
-A la hora de comprar, tome en cuenta la fecha de corte. Si su corte es el 21 de octubre, no sea tonto de hacer la compra del supermercado el día 19, pues tendrá que pagarla antes del día 10 de noviembre. En cambio, si usted se aguanta al día 22 de octubre para hacer la compra, esa factura le llegará en su estado de cuenta de finales de noviembre, pero para pagar antes del 10 de diciembre.
Nada es más legítimo que defenderse de quien vive al asecho para engañar.