Arquitectura y energía

La Bauhaus: Una luz muy potente, un referente para la actualidad II

Por Juan C. Sánchez González

La semana pasada realizamos un recorrido relámpago y muy sintetizado por el espíritu de la Bauhaus. Aquella escuela que, a nuestro entender, sigue siendo un referente importante y de inspiración para los proyectistas en la actualidad.

La Bauhaus que fue considerada en su tiempo como parte visible de un movimiento renovador, es recordada hoy como un ejemplo de vanguardia.

Los proyectistas que desarrollamos nuestra actividad en una sociedad cuyos desafíos han ido evolucionando, no podemos perder de vista el papel que se nos ha asignado; un papel que es el mismo desde hace siglos pero que se actualiza al tenor de los tiempos y las circunstancias que le acompañan.

Varias preguntas han quedado pendientes desde la vez anterior. Desde nuestro particular punto de vista proponemos algunas respuestas, más con el ánimo de reflexionar sobre ellas que de responderlas con nitidez, en cuyo caso haría falta mucho más que unos cuantos artículos para poder desarrollarlas totalmente.

¿Está el arquitecto involucrado en los procesos creativos y en el estudio del estado de la técnica como antesala a la propuesta de solución constructiva?

El profesional de la arquitectura no siempre tiene la oportunidad de intervenir en el proceso creativo completo. Cuando nos referimos al proceso creativo completo somos ambiciosos en el término y abarcamos desde la investigación de nuevos materiales constructivos, el estado de la técnica, sus posibles aplicaciones o no, hasta la forma más eficiente de utilizarlos, pasando desde luego por todo lo concerniente a la creación de los espacios desde una óptica medioambientalmente sostenible. El arquitecto debe ser un investigador dentro de su propio oficio  y desde este rol plantear mejoras al estado de la cuestión.

¿Aporta el arquitecto su cosmovisión para el planteamiento de mejores alternativas de diseño y composición constructiva? ¿Está actualizado en su formación para afrontar los nuevos desafíos que plantea el ejercicio responsable del oficio de proyectar?

El proyectista es para un plan o proyecto lo que el entrenador es para un equipo. Quien traza las estrategias y conoce  los elementos con los que cuenta – y con los que podría contar si fuera necesario – es el proyectista. Un arquitecto es un profesional integral que tiene los fundamentos para hacer un enfoque general de la cuestión, calculando las repercusiones positivas o negativas de las acciones a emprender. No vale con proyectar un edificio elegante sin ponderar el impacto que este tendrá sobre su entorno y las infraestructuras puestas a su servicio. …Claro que es complicado hacerlo así; es más fácil colocarnos anteojeras y concentrarnos en la parcela de actuación sin tomar en cuenta las condiciones que nos rodean y como las afectamos.

El proyecto arquitectónico o urbanístico demanda unas competencias con las que el arquitecto debe contar y en efecto cuenta por definición. Las herramientas están puestas sobre la mesa y la información está servida, siendo, evidentemente, responsabilidad del técnico el acceso a la misma. No es válido el argumento del desconocimiento en una sociedad globalizada, aunque se acepte el argumento de la especialización. El arquitecto no tiene que ser necesariamente el ingeniero de las instalaciones, o el calculista de las estructuras, pero si debe ser el director de todos los talleres de la obra.

¿Somos conscientes, los ciudadanos de este tiempo, de las verdaderas necesidades energéticas de nuestra sociedad actual y de nuestra sociedad a cincuenta años vista?

Lo cierto es que no, o por lo menos no del todo. Al día de hoy somos conscientes de que estamos afectando negativamente  nuestro planeta pero no nos hacemos a la idea de hasta que punto. Visualizamos al planeta como algo lejano y no nos damos cuenta de que el planeta es nuestro barrio, nuestra escuela, nuestro lugar de trabajo, etc. No tenemos plena conciencia de que nuestros hábitos diarios de vida y el estilo de consumo que llevamos es lo que afecta a nuestro medioambiente y destruye las perspectivas de futuro.

¿Estamos todos los posibles actores de cambio en actitud proactiva, de cara a una mejora en la calidad de vida o por lo menos al mantenimiento de estándares óptimos?

Lamentablemente no lo estamos. La pena es que la sociedad no termina de despertar en este sentido. La moda del todo green, todo ecológico, ha hecho más mal que bien y hemos banalizado el asunto. Las administraciones no son capaces de afrontar con decisión el problema, no se toman medidas coordinadas de eficientización de la producción de energía ni del consumo energético, ni de la mejora en la calidad de vida (o el mantenimiento del nivel actual) sin que esto suponga más emisiones contaminantes.

No tan lejano…

Todo esto puede sonar apocalíptico o en el mejor de los casos muy lejano.  Enfocarlo desde el punto de vista de la arquitectura y el urbanismo es solo una de las tantas perspectivas que podemos elegir para ver el tema. Todos somos, aunque no sea nuestra intención, agentes de cambio; nuestras acciones diarias así lo evidencian: tomar un vaso de agua, encender una bombilla, comprar un teléfono móvil ensamblado en la India o proyectar un edificio o un metro.

El arquitecto como agente de cambio.

Una sociedad está  compuesta por todos, algunos tienen una función y otros realizan otras tareas. Cada uno cumple su papel y el proyectista de edificios y espacios urbanos es uno entre sus iguales; uno con una función de responsabilidad que asumir.

En países de los llamados del primer mundo el 40% de toda la energía consumida corresponde a los edificios…¿No deberían los arquitectos de estos lares – y la sociedad en general-  tomar nota al respecto, estar a la vanguardia? ……Desde luego que sí.

 

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