Cápsulas etnográficas

Inicio del año escolar… ¿Dónde?

Por Tahira Vargas García

La mirada a la situación de los centros educativos públicos en barrios marginados y zonas rurales nos demuestra que la fecha de inicio del año escolar en el mes de Agosto es un mito.

El establecimiento de esta fecha como inicio no cuenta con un conocimiento claro del contexto social en que se encuentran la mayoría de los centros educativos públicos. No hay condiciones para iniciar un año escolar en el mes de agosto. El establecimiento de este período para iniciar lo que genera es una mayor brecha de desigualdad entre la educación privada y la pública, entre la escuela urbana y la rural. Los centros de excelencia y los que no son de excelencia. Todas estas brechas generan cada vez más segregación al interior del sistema educativo.

¿Por qué no hay condiciones?

  • Agosto es el mes más cálido del año.  Iniciar las clases en un mes con temperaturas tan altas es una medida que atenta contra la motivación hacia la asistencia escolar. De esta manera se le impone a niños, niñas, adolescentes y jóvenes su permanencia por varias horas en un espacio hostil. Los centros educativos públicos no cuentan con abanicos y en muchos casos ni siquiera con energía eléctrica permanente ni ocasional.

A diferencia de lo que ocurre en centros privados que tienen abanicos y a veces aires acondicionados, los centros públicos no cuentan con estas condiciones mínimas para atraer al estudiantado, por el contrario se convierte en un lugar adverso para el proceso educativo.  La desigualdad en las condiciones para una educación de calidad se impone desde el inicio del año escolar.

  • Los procesos de reparación de los centros educativos no se han concluido así como tampoco la construcción de  muchos centros.

  • Los exámenes extraordinarios apenas concluyen y suponen una situación de incertidumbre y posible exclusión para el estudiantado que se examina y no encuentra inscripción por falta de cupo.

  • Muchos/as estudiantes se encuentran excluidos del sistema porque son repitentes, en sobreedad o con problemas de aprendizaje. Las condiciones de sobrepoblación de muchos centros convierte la inscripción en un proceso selectivo donde tienen preferencia los/as estudiantes promovidos/as y con edades que se ajustan a los “estándares” del sistema. Los centros de excelencia, por ejemplo, no inscriben a estudiantes con 15 años que van a primero de bachillerato y así sucesivamente, y los otros centros no tienen aulas suficientes para toda la población escolar.

  • La asistencia de población infantil y adolescente a la escuela supone para las familias un gasto en uniformes, zapatos, útiles escolares y libros que sobrepasa el salario mínimo. De ahí que muchas familias no cuentan con los recursos en este mes para cubrir estos gastos.

Las autoridades educativas necesitan tener una mayor conexión con la realidad de los centros educativos y su contexto. Mantener el año escolar iniciando en Agosto solo para una minoría de centros educativos privados y algunos públicos es seguir incentivando la desigualdad e inequidad dentro del mismo sistema educativo, en perjuicio de los centros rurales y urbano-marginales más vulnerables.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

 

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