La columna de Marisol

Desmontando mitos

Por Marisol Vicens Bello

Hay temas que generan mucha pasión y sobre los cuales  se  erigen  mitos  que distorsionan el debate y que en vez de ayudar a afrontar el problema lo agravan más. Esto sucede con la discusión de la modificación del Código de Trabajo.

Es preciso despojarse de prejuicios para  poder  desmontar los mitos existentes y comprender mejor las realidades, como mecanismo para lograr el objetivo fundamental que debe ser eliminar las distorsiones y provocar efectos positivos para la colectividad.

Uno de los mayores mitos en relación con este asunto es la falsa creencia de  que la pesada carga laboral y las consecuencias negativas de la  rigidez de nuestra normativa es un problema que solo afecta a los grandes  empresarios, lo cual es totalmente incierto.  Los más afectados son precisamente los  micro, pequeños y medianos empresarios, cuyos negocios  no resisten el embate de demandas laborales que los obligan, muchas veces sin razón, a consignar sumas inaccesibles y tener gastos legales más allá de sus posibilidades.

El reclamo de la modificación de nuestra legislación laboral es la viva expresión de todos los emprendedores  dominicanos, desde un pequeño salón de belleza, una cafetería,  una tienda o un gran comercio o industria.

Los más de 20 años de vigencia  del Código demuestran fehacientemente las perversidades a las que han dado lugar muchas de sus disposiciones, las que han actuado en detrimento del mercado laboral y en beneficio de inescrupulosos abogados, que se han aprovechado para chantajear a empleadores y abusar de muchos de sus defendidos, que previamente les ceden sus casos  por valores muy inferiores a las importantes sumas que en base a triquiñuelas, logran llevar los reclamos.

Y este es  un segundo gran mito, que las disposiciones del Código  actual solo benefician a los trabajadores y que su modificación los afectaría. Lo que tampoco es así. Muchas de las disposiciones más criticadas que han dado pie a múltiples abusos y que legítimamente se reclaman modificar, solo sirven a intereses espurios de quienes  no merecen el titulo de defensores.

Otro mito importante es que la discusión de la normativa laboral  solo atañe a la protección de  los humildes trabajadores, lo que tampoco  es así.  Importantes  ejecutivos con altísimos salarios, aunque hayan sido condenados por fraudes en las empresas que laboraban, han llevado sus reclamaciones de prestaciones laborales, ya que  el  cálculo de la cesantía laboral actualmente no tiene límites ni de montos de salarios, ni de tiempo,  ni de sumas  acumulados.

Por eso cuesta creer que muchas personas simplemente se nieguen a abordar racionalmente esta  discusión.  Nuestra  legislación laboral  tiene que ser modificada no para único beneficio de los grandes empresarios, tampoco para perjudicar a los trabajadores,  por el contrario debe hacerse para   modificar elementos  que han provocado desde hace años, abusos contra empleadores y quiebras  de algunos negocios, actitudes negativas de malos empleados que fuerzan la terminación del contrato de trabajo para  recibir prestaciones, estancado el aumento de los salarios ante el gran peso de  las reservas obligatorias y beneficiado a inescrupulosos  abogados que con sus chantajes e ilegalidades, han socavado nuestra justicia laboral.

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes