Desde Israel

Desarmando el apartheid*

Por Uri Avnery

¿ES ISRAEL un Estado de apartheid? Esta pregunta no desaparece. Saca la cabeza cada pocos meses.

El término "apartheid" a menudo se utiliza únicamente con fines de propaganda. El apartheid, como el racismo y el fascismo, es un término retórico que uno utiliza para denigrar al oponente.

Pero apartheid es también un término con un contenido concreto. Se aplica a un régimen específico. Equiparar otro régimen con el apartheid puede resultar en parte correcto o simplemente equivocado. Y así serán necesariamente, por lo tanto, las conclusiones extraídas de la comparación.

RECIENTEMENTE, tuve la oportunidad de hablar de este tema con un experto que había vivido en Sudáfrica durante el apartheid. Aprendí mucho en este intercambio.

¿Es Israel un estado de apartheid? Bueno, primero hay que resolver la pregunta: ¿qué Israel? ¿Israel, propiamente dicho, dentro de la Línea Verde, o el régimen de ocupación israelí en los territorios palestinos ocupados, o los dos juntos?

Volveremos a eso más adelante.

LAS DIFERENCIAS entre los dos casos son evidentes.

En primer lugar, el régimen de Sudáfrica se fundamente, al igual que sus mentores nazis, en la teoría de la superioridad racial. El racismo era su credo oficial. La ideología sionista de Israel no es racista, en este sentido, sino más bien está basada en una mezcla de nacionalismo y religión, a pesar de que los primeros sionistas eran en su mayoría ateos.

Los fundadores del sionismo siempre rechazaron las acusaciones de racismo por absurdas. Son los antisemitas los que son racistas. Los sionistas eran liberales, socialistas, progresistas. (Por lo que yo sé, sólo un líder sionista había apoyado abiertamente el racismo: Arthur Ruppin, el judío alemán que fue el padre de los asentamientos sionistas en el siglo XX)

Luego están los números. En Sudáfrica había una enorme mayoría negra. Los blancos eran alrededor de una quinta parte de la población.

En el Israel propiamente dicho, los ciudadanos árabes constituyen una minoría de alrededor del 20%. En el territorio total bajo el control israelí entre el mar Mediterráneo y el río Jordán, el número de judíos y árabes son más o menos iguales. Los árabes puede que ahora constituyan una pequeña mayoría ‒la cifra exacta es difícil de conseguir. Esta mayoría árabe está destinada a hacerse, poco a poco, más grande con el tiempo.

Por otra parte, la economía blanca en Sudáfrica era totalmente dependiente del trabajo negro. Al comienzo de la ocupación israelí de la Cisjordania y la Franja de Gaza en 1967, la insistencia sionista en "mano de obra judía" llegó a su fin, y la mano de obra árabe barata de los "territorios" inundó a Israel. Sin embargo, con el inicio de la primera Intifada este desarrollo se detuvo con una velocidad sorprendente.

Se importó un gran número de trabajadores extranjeros: los europeos del Este y de China para el sector de la construcción, los tailandeses para la agricultura, filipinos para el cuidado personal, etc.

Ahora es una de las principales tareas del ejército israelí impedir que los palestinos crucen ilegalmente la “frontera de facto" a Israel en busca de trabajo.

Esta es una diferencia fundamental entre los dos casos, una diferencia que tiene un profundo impacto en las soluciones posibles.

Lamentablemente, en Cisjordania los palestinos son ampliamente empleados en la construcción de los asentamientos y trabajan en las empresas de allí, que mis amigos y yo hemos llamado a boicotear. La miseria económica de la población los lleva a esta situación perversa.

En el propio Israel, los ciudadanos árabes se quejan de la discriminación, lo que limita su empleo en las empresas judías y oficinas gubernamentales. Las autoridades prometen regularmente hacer algo acerca de este tipo de discriminación.

En general, la situación de la minoría árabe dentro del Israel propiamente dicho es muy similar a la de muchas minorías nacionales en Europa y en otros lugares. Ellos disfrutan de la igualdad ante la ley, votan por el parlamento, son representados por los partidos propios, muy animados, pero en la práctica son objeto de discriminación en muchas áreas. Llamar a esto apartheid sería muy engañoso.

SIEMPRE HE pensado que una de las principales diferencias es que el régimen israelí en los territorios ocupados expropia tierras palestinas para los asentamientos judíos. Esto incluye la propiedad privada y las llamadas "tierras fiscales".

En la época otomana se registraron reservas territoriales de los pueblos y aldeas en nombre del sultán. Bajo los británicos, estas tierras pasaron a ser propiedad del gobierno, y se mantuvieron así durante el régimen jordano. Cuando Israel ocupó Cisjordania en 1967, estas tierras fueron adquiridas por el régimen de ocupación y entregadas a los colonos, privando a los pueblos y aldeas de las reservas de suelo necesarias para el crecimiento natural palestino.

Por cierto, después de la guerra de 1948, enormes extensiones de tierras árabes en Israel fueron expropiadas y se promulgó una amplia gama de leyes para tal fin ‒no sólo la propiedad de refugiados "ausentes", sino también las tierras de los árabes que fueron declarados "ausentes presentes”, un término absurdo que intenta significar personas que no habían abandonado Israel durante la guerra, pero que habían dejado sus aldeas. Y las "tierras gubernamentales" en la parte de Palestina que se había convertido en Israel, también sirvieron para asentar a las masas de nuevos inmigrantes judíos que inundaron el país.

Siempre he pensado, en este sentido, que estábamos peor que Sudáfrica. No es así, dice mi amigo: el gobierno del apartheid hizo exactamente lo mismo, al deportar a los negros a ciertas áreas y acaparar su tierra solamente para los blancos.

SIEMPRE PENSÉ que en Sudáfrica todos los blancos estaban comprometidos en la lucha contra todos los negros. Sin embargo, parece que ambos lados estaban divididos profundamente.

En el lado blanco estaban los afrikaners, los descendientes de los colonos holandeses, que hablan un dialecto holandés llamado afrikaans, y los británicos que hablaban inglés. Se trata de dos comunidades de aproximadamente el mismo tamaño que se rechazaban intensamente.

Los británicos despreciaban a los afrikaners no sofisticados; los afrikaners odiaban a los británicos decadentes. De hecho, el partido del apartheid se llamó "nacionalista", sobre todo porque se consideraba una nación nacida en el país, mientras que los británicos estaban apegados a su tierra natal. (Me han dicho que los afrikaners llamaron a los británicos "salty penis " (pene salado) porque se quedaron con un pie en Sudáfrica y el otro en el Reino Unido, por lo que su órgano sexual se mojaba en el océano.)

La población negra también estaba dividida en muchas comunidades y tribus que no se gustaban las unas a las otras, por lo que les resultaba difícil unirse para la lucha de liberación.

LA SITUACIÓN en Cisjordania es en muchos aspectos similar a la del régimen del apartheid.

Desde Oslo, la Cisjordania se divide en las áreas A, B y C, en las que el mandato de Israel se ejerce de distintas maneras. En Sudáfrica había muchos bantustanes ("patrias" o “tierras”) diferentes, con regímenes diferentes. Algunos tenían oficialmente plena autonomía; otros, en parte. Todos eran enclaves rodeados por territorios blancos.

En ciertos aspectos, la situación en Sudáfrica fue, al menos oficialmente, mejor que en la Ribera Occidental. Bajo la ley sudafricana, los negros estaban, también al menos oficialmente, "separados, pero eran iguales". La ley general se aplicaba a todos. Este no es el caso en nuestros territorios ocupados, donde la población local está sujeta a la jurisdicción militar, que es bastante arbitraria, mientras que sus vecinos colonos están sujetos a la ley civil israelí.

UNA PREGUNTA polémica: ¿Hasta dónde ‒si acaso‒ el boicot internacional contribuyó a la caída del régimen del apartheid?

Cuando le pregunté al arzobispo Desmond Tutu, respondió que el efecto fue principalmente moral. Se levantó la moral de la comunidad negra. Mi nuevo amigo me dijo lo mismo, pero aplicado a los blancos: su moral se vio socavada.

¿Cuánto contribuyó esto a la victoria? Mi amigo estimó que en alrededor del 30%.

El efecto económico fue menor. El efecto psicológico era mucho más importante. Los blancos se consideraban a sí mismos la vanguardia de Occidente en la lucha contra el comunismo. La ingratitud de Occidente les sorprendió. (Ellos habrían suscrito sin reservas la promesa de Theodor Herzl, el fundador del movimiento sionista, de que el futuro Estado judío sería la vanguardia de Europa y un muro contra la barbarie asiática, léase “árabe”).

No fue casualidad que el apartheid se viniera abajo un par de años después de la caída del imperio soviético. EE.UU. perdió el interés. ¿Puede suceder esto también en nuestras relaciones con los EE.UU.?

(Por cierto, los negros sudafricanos jóvenes que fueron enviados por el Congreso Nacional Africano a la Unión Soviética para estudiar se sorprendieron por el racismo que conocieron allí. "Son peores que los blancos", comentaron.)

EL ÁREA donde el boicot golpeó más a la gente del apartheid fue en el deporte. El cricket es una obsesión nacional en Sudáfrica. Cuando ya no podían participar en las competiciones internacionales, sintieron el golpe. Su confianza en sí mismos se quebró.

Su aislamiento internacional los obligó a pensar más profundamente sobre la moralidad del apartheid. Había más y más auto cuestionamiento. En las elecciones finales, después del acuerdo, muchos blancos, incluyendo a muchos afrikaners, votaron por el fin del apartheid.

¿Un boicot a Israel tendrá el mismo efecto? Lo dudo. Los judíos están acostumbrados a estar aislados. "Todo el mundo en contra de nosotros" es, para ellos, una situación natural. De hecho, a veces tengo la sensación de que muchos judíos se sienten incómodos cuando la situación es diferente.

Una diferencia enorme entre los dos casos es que todos los sudafricanos ‒negros, blancos, "de color" o indios‒ querían un estado. No hubo compradores para la partición. (David Ben-Gurión, un gran defensor de la partición al estilo palestino, una vez propuso concentrar a todos los blancos en Sudáfrica en la región del Cabo y establecer allí un estado blanco al estilo de Israel. Nadie se interesó. Una propuesta similar de Ben-Gurión para Argelia corrió la misma suerte.)

En nuestro caso, la gran mayoría en cada lado quiere vivir en un estado propio. La idea de un país unificado, en el que judíos israelíes que hablan hebreo y palestinos de lengua árabe van a vivir lado a lado, como iguales, sirviendo en el mismo ejército y pagando los mismos impuestos, no les atrae en absoluto.

EL APARTHEID fue derribado por los propios negros. Ninguna condescendencia criptocolonialista puede ocultar este hecho.

Las huelgas de los trabajadores africanos, de los que dependía la economía blanca, hizo insostenible la situación del gobierno de los blancos. El levantamiento en masa de los negros que desplegaron un inmenso coraje físico, fue decisivo. Al final, los negros se liberaron.

Y otra diferencia: en Sudáfrica hubo un Nelson Mandela, y un Frederik de Klerk.

*apartheid: racismo, discriminación, segregación

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