Aquí y ahora

Aquí fue donde hicieron llorar a Superman

Por Amanda Castillo

La primera vez que me enteré de que Superman había llorado ,fue en  la primera mitad de la década  de los años noventa, cuando accidentalmente este se encontraba  volando sobre la Feria, y quedo   atrapado en el fraude  de la Lotería Nacional, uno de los escándalos de corrupción más interesante y sonado , donde aparecen involucrados  un señor Marzuca ,y “honorables” figuras públicas  vinculadas  al quehacer político-empresarial, de las cuales nadie se acuerda, ni Superman, no obstante haber llorado tanto al darse cuenta de la magnitud del evento, que  desfalco  la “lotería de los pobres.”

Hoy que tenemos   varias loterías y entre  6 a 8 mil bancas de apuesta, apenas   queda en la memoria colectiva la anécdota  de que,” aquí fue donde hicieron llorar a Superman ”.

De nuevo Superman ha llorado, al caer en la trampa, como miles de dominicanos ,  de lo que se ha llamado el  “ Parque temático” , transformado, ahora en “ Brillante Navidad,”  evento luminoso gracias a  millones de bombillitos y bombillas que el Alcalde de Santo Domingo ,  Roberto Salcedo ha encendido para la” felicidad suprema”  de la población, con el objetivo de atraer, 3 millones  de  niños y adultos que no ven la luz, ni de día ni de noche, gracias a la inequidad y  al oscurantismo ideológico en el cual viven, se  educan  y  desarrollan los seres de  este pequeño país.

Superman, buen conocedor del problema energético que viven  los dominicanos, se sintió atraído por dichas luces,  llegando a pensar que se encontraba en otro planeta. Por un momento creyó estar en  Marte, donde recién   descubrieron ,que  hubo agua, pero no, estaba sobre la zona arqueológica de aquello, que  fuera en  el siglo pasado el  Parque del Conservatorio Nacional de Música, sobre el cual se había erigido el Parque Iberoamericano y  ahora  la” obra luminosa”.

Sobrevolando  la zona, comenzó a observar como miles de seres afluían en peregrinación, ricos y pobres, desde diferentes   y distantes puntos de la geografía  de la isla, llegaban a ver la luz, allí estaban parte   de los espectadores esperados.

Entre las  luces  de  colores, que no se podían comer, ni tocar, apenas mirarse o  tomarse una foto desde el pequeño celular, si lo había.

La luz estaba allí , esa que nos falta a todos , esa que ha sido aumentada  en nuestras facturas a  un 500% por EDE Este , tras mover todos los contadores de los que pagan la energía ,sin que  nadie se enterase, allí estaba la luz…… en un insólito espectáculo, que pocos países  ricos se permiten.

El gran milagro de  Roberto Salcedo  se había realizado, “hágase la luz” como en los tiempos bíblicos  y la “luz se hizo”. Hasta  el Presidente Danilo  Medina ,vio la luz  , desplazándose  sonriente con el alcalde, en medio de la oscura  crisis de la sentencia del TC  y  las luces de la  decoración urbana- caribeña , más recargada que nunca nadie hizo en navidad , una verdadera proeza del mal gusto y del derroche del dinero de los contribuyentes. Millones de  pesos, (nadie sabe cuántos) ahora convertidos en lucecitas titilantes, que se apagaran  muy pronto.

Superman que venía maravillado de visitar Rio de Janeiro, donde se exhibe  y   visualiza, desde cualquier favela  el árbol de navidad   más grande del mundo, flotando  en el lago  Rodrigo de Freitas.  Quedó impactado al   ver el espectáculo de la navidad  de Roberto, en RD,  asombrado,  no podía creer, que se concentraran y mal gastaran tantos kilovatios  en un solo lugar, mientras miles de campesinos jamás han visto la luz ni el mar, en esta parte de la isla. Preguntándose  entre sollozos ¿cómo se puede hacer tanto daño a una ciudadanía indefensa?  En una ciudad donde esa misma gente que asiste al espectáculo, deambula por las calles oscuras, y no tiene  energía en sus hogares.

Una población inmersa en la oscuridad,   lanzada  ahora a la aventura, de ir a ver la luz, sin poder servirse de ella,¿  Cómo se  puede ser tan cruel y  gastar tanto dinero, cuando  las salas de emergencia de los hospitales  están sin  luz?  Esto suena a  burla, remite a desprecio, susurraba Superman.

Pero  esa gente estaba extasiada, mirando un bombillito morado, que parpadeaba cada segundo y cada cuatro años con intensidad. Estaban allí sin saber cómo regresar a sus casas,  y hacia ellos mismos, perdidos, excitados, esperando el milagro de la navidad, que desde hace varios años les amenaza con llegar.

Superman , de repente visualizó  ,  una madre desesperada, que había tomado sus tres hijos para llevarlos a ver el “ milagro de la luz”,  tras  abordar  un  moto concho ,quien  en un gesto carente de todo  espíritu  navideño, le quitó la cartera y les dejo  tirados por las  oscuras calles de esta ciudad , repletas de basura , sin aceras y a merced de la delincuencia.

Las lágrimas de Superman   rodaban por su rostro, se sentía tan  débil, no era la kriptonita, lo sabía,  - en RD, aun no existe tan peligroso mineral-. Ante la impotencia de no  poder ayudar aquella mujer y sus hijos, frente al  derroche de luces, sin rendimiento de cuentas.

Mientras se secaba las lágrimas, empezó a decirse, que debía ser más  cauteloso en sus desplazamientos.  Y  antes de volar a cualquier sitio del planeta tierra, en especial al Caribe, debía  consultar con Transparencia Internacional su plan de vuelo. Ya que  se había vuelto  vulnerable a la corrupción, esta lo afectaba  tanto o más que la Kriptonita, impidiéndole volar, y no podía permitirse el lujo de mostrase frágil, si quería  seguir siendo el defensor de los más débiles. Después de todo, llorar bajo el rol de   Clark Kent  no importaba, ya que los hombres también lloran, pero llorar siendo Superman es algo que no puede permitirse un héroe de su trayectoria, ni aquí ni en ninguna parte.

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes