A pesar de que este año se han reducido significativamente los cruces irregulares de fronteras hacia la Unión Europea, muchos Estados miembros del bloque siguen considerando la migración como un asunto clave. En ese sentido, los líderes del grupo de 27 países se reúnen este jueves en Bruselas para buscar formas de endurecer las políticas del bloque sobre migrantes y solicitantes de asilo, además debatirán el apoyo a Ucrania. 

Los líderes de la Unión Europea (UE) debaten este jueves en Bruselas el endurecimiento de las normas sobre migración en una cumbre que está llamada a cristalizar un giro a la derecha en la retórica del bloque.

El apoyo aUcrania, con la presencia del presidente de ese país, Volodímir Zelenski, y la crisis deMedio Oriente serán los otros temas principales de la reunión, que comienza a las 10:00 horas (08.00 GMT).

"Hay un deseo de trabajar en soluciones pragmáticas", declaró a la prensa la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en vísperas de las conversaciones sobre migración, aunque no se esperan grandes decisiones sobre el tema.

Roma, anfitriona de una minicumbre previa a la reunión principal para debatir un enfoque común con países de ideas afines, comenzó esta semana a enviar algunos migrantes a Albania, en el marco de un acuerdo con Tirana por el que otras capitales de la UE han mostrado gran interés.

El primer ministro esloveno, Robert Golob, describió el miércoles la iniciativa como un "proyecto piloto" del que "toda Europa podría aprender".

De igual manera, Italia forma parte de un grupo de países que abogan por nuevas reformas pocos meses después de que se alcanzara un acuerdo sobre migración largamente negociado.

Los pasos fronterizos irregulares hacia la Unión Europea han descendido más de un 40% este año, tras alcanzar en 2023 el nivel más alto en casi una década, según la agencia de fronteras de la UE, Frontex.

Con todo y eso, la migración sigue siendo "un problema interno apremiante y urgente" para muchos de los 27 países de la UE, según un alto diplomático europeo.

"Motor franco-alemán"

Los partidos de extrema derecha, a menudo impulsados por el sentimiento antiinmigración, obtuvieron buenos resultados en las elecciones europeas de junio y han encabezado las recientes votaciones nacionales y regionales en los Países Bajos, Austria y Alemania.

De igual manera, Francia también se inclinó hacia la derecha tras las elecciones anticipadas de este verano.

Algunos países quieren que se aplique cuanto antes el histórico pacto migratorio alcanzado este año, que endurece los procedimientos fronterizos y exige a los países que acojan a los solicitantes de asilo de los Estados "de primera línea" o les proporcionen dinero y recursos.

Sin embargo, otros creen que el acuerdo, que entrará en vigor en junio de 2026, se queda corto.

La mayoría de los países de la UE, incluidos Francia y Alemania, firmaron recientemente una propuesta para facilitar la deportación de los migrantes irregulares.

El "motor franco-alemán empuja a la acción", dijo un alto diplomático europeo.

Por su parte, Ursula von der Leyen, la jefa del bloque, dio el impulso de salida al proceso a principios de esta semana, prometiendo reformas para "agilizar el proceso de devoluciones".

En una carta al bloque, mencionó la controvertida idea de crear centros de deportación fuera de la UE.

Sin embargo, un diplomático del grupo de 27 países advirtió de que la idea era "vaga y preliminar" y no existía ningún plan real al respecto por el momento, añadiendo que no se esperaban "decisiones importantes" en la cumbre.

El desacuerdo sobre lo que sigue siendo un tema plagado de problemas legales y éticos hizo fracasar un esfuerzo de reforma similar en 2018, mientras que España ya ha dejado clara su oposición.

El "plan de victoria" ucraniano llega a Bruselas

Se espera que la cumbre de este jueves comience con conversaciones sobre Ucrania como el primer punto del orden del día. 

Zelenski ha sido invitado a presentar a los líderes de la UE su "plan de victoria" para poner fin a la invasión rusa, en medio del temor a que disminuya el apoyo a Kiev si el expresidente Donald Trump gana la Presidencia de Estados Unidos el mes que viene.

Así pues, Kiev se enfrenta a una presión cada vez mayor para encontrar una estrategia de salida mientras sufre pérdidas en el campo de batalla y Moscú intensifica sus ataques a las infraestructuras.

Al presentar el plan por primera vez a los legisladores ucranianos el miércoles, Zelenski rechazó cualquier concesión territorial e instó a un mayor respaldo de Occidente.

Entre tanto, una fuente diplomática europea afirmó que los Estados de la UE intentarán reafirmar su apoyo a Kiev y "penalizar al máximo el esfuerzo bélico ruso".

El bloque aprobó recientemente un plan para prestar a Ucrania hasta 38.000 millones de dólares respaldados por activos rusos congelados, como parte de una iniciativa más amplia de 50.000 millones de dólares acordada por las potencias del G7 en junio.

En las conversaciones también se hará un llamamiento a la distensión de los conflictos de Israel en Gaza y Líbano, que están alimentando el temor a una guerra regional más amplia.

Sin embargo, el bloque está dividido en cuanto a su respuesta a las guerras y ha tenido dificultades para influir en la región y calmar los combates.

Países como Hungría, Austria y la República Checa apoyan el derecho de Israel a defenderse y bloquean la adopción de medidas enérgicas contra las autoridades israelíes.

La cumbre se celebra en una fase de transición en Bruselas, donde el nuevo equipo de la Comisión Europea debe tomar posesión a principios de diciembre.

Este artículo ha sido adaptado de su versión original en inglés