SANTO DOMINGO, República Dominicana.-  El doctor Antonio Isa Conde advirtió que la gran mayoría de los empresarios del país tiene que vivir en una estrecha austeridad y que apenas una ínfima minoría puede darse el lujo de viajar en primera clase para esquiar o ir de cacería.

“Me atrevería a decir que en ese grupo de derrochadores difícilmente se encuentran muchos empresarios de éxito pertenecientes a familias tradicionalmente emprendedoras que no han hecho su fortuna al amparo del poder político  ni del peculado”, proclamó el asesor industrial del Poder Ejecutivo.

El ex presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera (AEIH), se expresó en esos términos en respuesta a las críticas lanzadas por el Gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu,  a empresarios que –según él- piden al Gobierno reducir sus gastos sin que ellos hagan lo mismo.

En una carta dirigida a Valdez Albizu –en la que le reconoce un aporte a la estabilidad macroeconómica y sus condiciones humanas- Isa Conde aclaró que en el país predominan las empresas pequeñas y medianas cuyos líderes no alcanzan un estándar de vida similar al de cualquier ejecutivo medio del sector financiero.

“El tsunami dominicano es la desigualdad y puede acabar con todos los logros obtenidos por nuestro país en los últimos 50 años”, sostuvo Isa Conde quien lamentó que las estrategias desarrollistas y de competitividad sean neutralizadas por asuntos coyunturales.

“Esa amplia mayoría de empresarios vive permanentemente en austeridad y si acaso ha visto un elefante ha sido en el zoológico o en un circo itinerante”, apuntó.

En ese sentido, consideró que en el sector productivo no basta con ser austeros, sino que también es necesario romper con el modelo excluyente que propicia el crecimiento en áreas que no producen empleos de calidad.

Enfatizó que ante la crisis internacional –derivada de los precios del petroleo y de otros commodities- la solución está en la producción y en la capacidad que se tenga de generar empleos para mejorar la calidad de vida de la población.

“El tsunami dominicano es la desigualdad y puede acabar con todos los logros obtenidos por nuestro país en los últimos 50 años”, sostuvo Isa Conde quien lamentó que las estrategias desarrollistas y de competitividad sean neutralizadas por asuntos coyunturales.

Isa Conde apuntó que en el país existen 44,251 empresas, 13 de las cuales (9 del sector público y 4 del sector privado) tienen más de 5 mil empleados. Indicó que, aunque hay otras 800 empresas con más de 200 empleados,  en conjunto con las más grandes representan escasamente el 1.82% del total.

Sotuvo que un 6% son medianas empresas, que tienen entre 60 a 200 trabajadores, activos de 12 a 40 millones de pesos y venden en promedio 150 millones de pesos por empresa.

“Hay otro 14% de las denominadas pequeñas empresas, que tienen entre 15 y  60 empleados y activos entre 6 y 12 millones de pesos. El resto 34,474 son microempresas que poseen menos de 15 empleados”, dijo.

En ese sentido, manifestó que  la mayoría de los empresarios no tiene la posibilidad de resolver sus problemas almorzando con un Ministro, sino que debe luchar porque existan reglas de juego estables e instituciones fuertes para sobrevivir.

“Son quienes además, tienen que pagar las culpas de los desaprensivos que sólo se preocupan de sus propios intereses y fundamentan sus negocios en su capacidad de vincularse con las autoridades de turno”, concluyó Isa Conde.