SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El déficit habitacional del país crece cada año en 20,500 viviendas, situación que hasta el año 2010 había generado la necesidad de 1 millón 96 mil unidades que deben ser construidas o mejoradas, según las estimaciones de la Oficina de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. Mientras que la necesidad de inversión en este renglón asciende a RD$296 mil millones.

Las necesidades de viviendas se sitúan, según Rafael Camilo, en 447 mil unidades nuevas y en la mejora de 649 mil viviendas que se encuentran en mal estado y que podrían convertirse en viviendas de uso normal.

Camilo, director general de Aduanas, expuso en el seminario sobre Mercado Hipotecario patrocinado por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios, y dijo que las viviendas nuevas requeridas recen a un ritmo de 5,500 cada año, mientras que las viviendas que requieren mejoras lo hacen a un ritmo de 15,000 por año, lo que representa un incremento anual en el déficit de viviendas de 20,500.

El funcionario dijo que un estudio del PNUD determinó que la inversión requerida para solucionar el déficit habitacional total ascendería a RD$ 296 mil millones.

“Sin embargo, dada la magnitud de recursos que dicha solución requiere, los crecientes compromisos que enfrenta el Gobierno y las restricciones de su Presupuesto, no sería posible solucionarlo sin la participación del sector privado”.

Por ello, explicó, es necesaria la participación del sector privado en la solución del problema. Dijo que cuando la industria de la construcción crece la economía también crece.

Para Camilo, la Ley de Mercado Hipotecario permitiría la diversificación de estos recursos y proveer así los fondos requeridos por el sector construcción acorde con las necesidades de riesgo-retorno del capital

“Tanto el sector de la construcción como el PIB crecieron en un 6.0% en los últimos 20 años, indicando que si crece la construcción crece la economía. Esto se da ya que el sector construcción se eslabona hacia atrás con la manufactura y la minería y hacia delante con el transporte y el comercio, los cuales son sectores de alta incidencia en el PIB”, dijo Rafael Camilo.

En una conferencia titulada “Visión General de la Ley de Desarrollo de Mercado Hipotecario y de Fideicomiso”, el economista y director de Aduanas expone su punto de vista sobre la necesidad de aprobar el proyecto de ley de Mercado Hipotecario, incluso tomando en cuenta las denuncias de que en lo que va de año los costos de la construcción han aumentado un 25%.

Valoró la industria de la construcción también por su capacidad para generar empleos.

“Del 2000 al 2010 el sector construcción ha absorbido el 6.7 % del total de ocupados del país, llegando a su pico de 7.2% en 2006-2007. El ingreso de los trabajadores de la construcción en el 2010 fue superior en un 17.2% con relación al promedio de todas las otras actividades. Si se suma el número de puestos indirectos y el de los sectores que se motorizan con su crecimiento, el impacto sería aún mayor”, dijo Camilo.

Explicó que el sector financiero no dedica tantos recursos como podría hacerlo a la industria de la construcción.

“El sector financiero sólo destina el 22.1% de su cartera de créditos para adquirir viviendas (13.6%) y para la construcción (8.5%). Los préstamos suelen ser para las familias de clase media y altas, ya que son las que gozan de historial crediticio y capacidad de pago”.

Explicó que los dos primeros quintiles no tienen capacidad de ahorro y se endeudan en mercados informales a tasas altas y a plazos cortos, dificultándoseles acceder a una vivienda y a salir de la pobreza.

“Estos hogares necesitan contar con esquemas que les permitan ahorrar para su vivienda, que las mismas se les presenten en condiciones de tasas y plazos manejables y con programas de capacitación, para tomar decisiones financieras razonables y prudentes”.

Dijo que el 45.5% de las inversiones de los fondos de pensiones del país se concentran en el sector financiero, cerca de dos veces el promedio de América Latina de 23.2%.

Para Camilo, la Ley de Mercado Hipotecario permitiría la diversificación de estos recursos y proveer así los fondos requeridos por el sector construcción acorde con las necesidades de riesgo-retorno del capital.

Según Rafael Camilo, el Proyecto de Ley considera como viviendas de bajo costo las que se crean con la participación de los sectores públicos y/o privados, con precio de venta igual o inferior a dos millones de pesos (RD$2,000,000.00), ajustado anualmente por inflación.

Según el proyecto, las unidades habitacionales edificadas en proyectos de viviendas de bajo costo, sólo se asignarán a adquirientes de una primera vivienda destinada a la residencia principal y, en ningún caso, secundaria.

Asimismo, el adquiriente podrá financiar la compra de una vivienda, abriendo una Cuenta de Ahorro Programado para Adquisición de Viviendas con una EIF y en la cual se depositará mensualmente hasta el 30% de su salario. Los pagos realizados para la compra de vivienda con cargo a la cuenta de ahorro programado, estarán exentos de todo impuesto, tasa o contribución.

Y Finalmente el Estado contribuirá con la reducción de precio de las viviendas de bajo costo otorgando concesiones y exenciones en el pago de los impuestos que intervienen en la actividad.